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| Por qué? | Que es SD? | Beneficios | Leyes | Paradigmas | Sustentabilidad |
| Revisión histórica | Avances | Economía mecanizados | Economía pequeños agricultores |
| "La única cosa que ha mejorado la calidad de mi vida en mayor grado que
la Siembra Directa ha sido la electricidad. Barbara Francis esposa de un agricultor de Ohio Dicho el 2/5/97 en una reunión del CTIC en Kansas City, Mo. |
QUE ES SIEMBRA DIRECTA?Descripción y definición de Siembra Directa o Labranza Cero Es extremadamente importante formular una definición adecuada y precisa sobre Siembra Directa si pretendemos obtener resultados de investigación comparables entre diferentes investigadores. Resultados contradictorios de investigación son muchas veces y única y exclusivamente la consecuencia de que diferentes investigadores han utilizado diferentes definiciones sobre lo que es y como se hace la Siembra Directa. Por este motivo es necesario encontrar un consenso sobre una adecuada descripción y definición sobre esta tecnología. Si esto no se consigue a corto plazo entonces se continuará produciendo resultados contradictorios y conflictivos en la investigación sobre Siembra Directa a nivel nacional e internacional. La Siembra Directa o Labranza Cero es un sistema de producción agrícola en el cual la semilla es depositada directamente en un suelo no labrado donde se han mantenido los residuos del cultivo anterior en superficie. En inglés se conoce como "no-tillage" o "zero tillage". Máquinas especiales de Siembra Directa equipadas generalmente con discos (mínima ingerencia en el suelo) o con cinceles (alta ingerencia en el suelo) abren un surco estrecho en el suelo cubierto de residuos vegetales que es solamente de ancho y profundidad suficiente para poder depositar la semilla a la profundidad deseada y cubrirla con suelo. Ninguna otra operación de labranza es realizada. El objetivo es mover la menor cantidad de suelo posible para de esta forma no traer semillas de malezas a la superficie y no estimularlas a germinar. La mayor parte de los residuos del cultivo anterior (rastrojos) permanecen en forma no disturbada en la superficie del suelo como mulch. Si el suelo es disturbado aunque solamente en forma superficial entonces el sistema no puede ser catalogado como Siembra Directa siendo generalmente definido como labranza mínima o reducida. Sistemas de siembra que labran o mezclan más de 50% de la superficie del suelo durante la operación de siembra no pueden ser denominados Siembra Directa (Linke, 1998, Sturny et al., 2007). El control eficiente y oportuno de malezas es la clave para la aplicación exitosa del sistema. El control de malezas se realiza mediante herbicidas así como a través de la utilización de rotaciones de cultivos adecuadas que también incluyen los abonos verdes y cultivos de cobertura. Algunos de los efectos benéficos que este sistema aporta al medio ambiente como el control de la erosión, el mejoramiento de la calidad del agua, una mayor infiltración de agua en el suelo que influye también en reducir el peligro de inundaciones, así como influencias positivas sobre el cambio climático a través del secuestro de carbono en el suelo, vienen a evidenciarse solamente después de varios años del uso ininterrumpido y continuado del sistema. La Siembra Directa está siendo utilizada en todo el mundo en más de 100 millones de hectáreas bajo las más diversas condiciones de clima y suelo (Derpsch, et al., 2010). La aplicación exitosa de este sistema conservacionista está basada en su utilización continuada, similar a una pastura permanente (Sturny et al., 2007) y en la diversificación mediante el uso de rotaciones de cultivos y la inclusión de abonos verdes. Algunas exigencias especiales del sistema deben ser satisfechas para evitar fracasos y los pasos para una adopción exitosa de la Siembra Directa deben ser seguidos (Duiker and Myres, 2006, Derpsch, 2008). El hecho de que el suelo no es labrado y de que permanece permanentemente cubierto con residuos vegetales tiene como resultado un eficiente control de la erosión, el secuestro del carbono atmosférico en el suelo, un aumento de la actividad biológica del suelo, una mejor conservación del agua y mayores retornos económicos a través del tiempo (Derpsch, 2010). Finalmente, la Siembra Directa es el único sistema de producción agrícola que cumple a cabalidad los requerimientos de una producción agrícola sustentable inclusive bajo condiciones extremas de clima y suelo. En forma resumida,la Siembra Directa puede ser definida como un sistema de siembra en suelo no labrado, mediante la abertura de un surco estrecho, apenas de ancho y profundidad suficiente para obtener una cobertura adecuada de la semilla después de la siembra. Ninguna otra labranza del suelo es realizada (Phillips & Young 1973). Referencias bibliográficas: Derpsch, R., 2008, Critical Steps to No-till Adoption, In: No-till Farming Systems. Goddard, T., Zoebisch, M.A., Gan, Y., Ellis, W., Watson, A. and Sombatpanit, S., Eds., 2008, WASWC. p 479 – 495. Derpsch, R., Friedrich, T., Kassam, A. and Li, H.W., 2010. Current status of adoption of no-till farming in the world and some of its main benefits. Int. J. Agric. & Biol. Eng. Vol. 3. Nº 1. Duiker, S. and Myres, J.C., 2006. Steps towards a successful transition to no-till. College of Agricultural Science, Agricultural Research and Cooperative Extension, PennState University , 36 pp. Linke, C., 1998. 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Maurer-Troxler C., Ramseier L., Müller M., Schafflützel R., Richner W., Streit
B., Weisskopf P. and Zihlmann U. 2007. Direktsaat und Pflug im Systemvergleich
– eine Synthese, AGRARForschung (ahora "Agrarforschung Schweiz") 14
(8): 350-357. BENEFICIOSBeneficios de una agricultura con alta cobertura del suelo Los sistemas de labranza conservacionista del suelo y la siembra directa ofrecen numerosas ventajas que no pueden ser obtenidas con la labranza intensiva. Estas ventajas han sido resumidas de la siguiente forma:
Fuente: ISTRO, 1997: International Soil Tillage Research Organization (ISTRO), INFO- EXTRA, Vol. 3 Nr° 1, enero 1997. LEYES
Las leyes de la diminución
de la productividad de los suelos
En la naturaleza existen leyes que rigen la disminución de la productividad de los suelos y
que deben ser tomadas en cuenta en la producción agropecuaria. Quién no respeta esas
leyes estará promoviendo la degradación del suelo y la pérdida de su
productividad. Considerar estas leyes es indispensable si se desea obtener una producción
agrícola sustentable. |
|
|
Además, la preparación
intensiva del suelo provoca el escape rápido del carbono del suelo en forma de gas (dióxido
de carbono) a la atmósfera. Esto resulta en emisiones inaceptables de CO2 a la atmósfera
y en vez de que el carbono sea depositado en el suelo mejorando su productividad, la labranza
contribuye al efecto invernadero y al calentamiento global del planeta.
PARADIGMASNuevos Enfoques (Paradigmas) en la Producción Agrícola Sistemas tradicionales
de uso agrícola con laboreo intensivo tienen como resultado (en los trópicos y subtrópicos),
la degradación y la pérdida de productividad de los suelos. Esto tiene como consecuencia
la pobreza, el éxodo rural, el aumento de poblaciones marginales y los conflictos sociales. Si
se pretende ofrecer a los agricultores y campesinos y sus familias una posibilidad de sobrevivencia
digna en el campo y si se procura practicar una agricultura sostenible, deberá cambiarse
el enfoque de uso y manejo del suelo. A continuación se presentan los enfoques antiguos y
actuales (paradigmas) y se analizan las consecuencias de estas dos formas de manejo del suelo.
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| ENFOQUE ANTIGUO | ENFOQUE ACTUAL |
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| CONSEQUENCIAS DE LA PREPARACIÓN DEL SUELO Y DEL SUELO DESNUDO |
CONSECUENCIAS DE LA SIEMBRA DIRECTA Y DE LA COBERTURA PERMANENTE DEL SUELO |
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| EFECTOS EXTERNOS DE LA EROSIÓN | EFECTOS EXTERNOS DEL SISTEMA DE PRODUCCIÓN EN SIEMBRA DIRECTA |
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| RESULTADO: | RESULTADO: |
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Explotación del suelo = Extrativismo. No es posible el uso sostenible del suelo (ecológicamente, socialmente y económicamente). |
Utilización racional del suelo. Uso sostenible del suelo asegurado (ecológicamente, socialmente y económicamente). |
SUSTENTABILIDADImportancia de la Siembra Directa para obtener la Publicado en los anales del "V Congreso
Nacional de Siembra Directa de AAPRESID", Mar del Plata, 20.- 30.8.1997 Introducción
Es obvio que la agricultura tradicional no reúne los requisitos necesarios
para una agricultura sostenible y que es necesario cambiar el modelo agrícola
para evitar los daños que están ocurriendo al medio ambiente. Debemos
tener claro que el suelo es un recurso natural No renovable a corto plazo y que
se encuentra disponible sólo en cantidades limitadas. Sin suelo no pueden
existir las plantas y sin las plantas no pueden existir los animales, inclusive
el hombre. Es por eso imprescindible dejar el suelo en su lugar de origen, si es
que deseamos alcanzar una producción agrícola sostenible. La
preparación del suelo por métodos tradicionales que deja la superficie
del suelo desnuda, se cuenta entre las principales causas del proceso de
erosión. Esto queda demostrado en la figura 1. Tanto la carga de sedimentos
como el tenor de fósforo y nitrógeno del agua en el embalse de
Itaipú, presentan los valores más elevados en la época de
preparación del suelo y siembra (Derpsch, et al, 1991). Por otro lado, el
control de la erosión es un pre-requisito para que todos los otros factores
de producción muestren su efectividad.
El problema de la degradación de los suelos El problema central de la agricultura convencional en áreas tropicales y subtropicales es la pérdida de la fertilidad de los suelos que está relacionada con la duración de la explotación de los mismos (Figura 2).
Aunque los avances en la genética, fertilización,
protección vegetal y las técnicas de cultivo, en forma general,
enmascaran este hecho, sin duda es posible constatar una tendencia de
disminución en el rendimiento con los años de uso en la agricultura
convencional. Según un estudio de la FAO, se pronostica una pérdida
del potencial productivo de los cultivos del 15% en Africa, 19% en Asia Suroriental
y 41% en Asia Suroccidental, en el período que va de 1980 al año 2000,
si es que no se frenan los daños por erosión (Kelly, 1983). |
| CONTINENTE/ PAÍS | t/ha/año |
| Europa y Estados Unidos | 17 |
| Asia y Africa | 40-50 |
| América Latina | 20-60 |
| Brasil (Paraná) | 15,6 |
| Paraguay | 21,3 |
Fuente; DLG 1995, IAPAR 1995; Venialgo 1996
|
En el Paraguay se han medido pérdidas medias por erosión en los
últimos 5 años, en parcelas de 4.000 m² sobre latossolo rojo
arcilloso, con 6 y 8% de pendiente, en el Departamento de Itapúa, de
22.940 kg/ ha en el sistema de preparación convencional y de 33.190 kg/
ha cuando se mantuvo el suelo en barbecho (desnudo), mientras que en Siembra Directa
se perdieron solamente 530 kg/ ha de suelo (Cuadro 2). |
| AÑO | LLUVIA (mm) |
PARCELA BARBECHO 6% |
SIEMBRA CONVENC. 8% |
SIEMBRA DIRECTA 8% |
REL. CONV. DIR. |
| 1992 | 964 | 21.339 kg | 25.615 kg | 2.030 kg | 13 |
| 1993 | 815 | 15.648 kg | 239 kg | 63 kg | 4 |
| 1994 | 1420 | 56.409 kg | 10.330 kg | 152 kg | 68 |
| 1995 | 983 | 21.101 kg* | 49.295 kg | 286 kg | 172 |
| 1996 | 1233 | 51.445 kg | 29.232 kg | 120 kg | 244 |
| Valores medios |
1045 | 33.188 kg | 22.942 kg | 530 kg | 43 |
|
En el mismo experimento se verificó que precipitaciones fuertes ocurridas
en los días 9 y 18 de junio de 1995 totalizando 186 mm, causaron
pérdidas extremas de suelo en labranza convencional que llegaron a 46.545
kg/ha, mientras que en la parcela adyacente de Siembra Directa fueron registradas
pérdidas de solamente 99 kg/ha, ambas con 8% de pendiente del terreno.
Esto significó una pérdida de suelo 470 veces mayor en suelo preparado.
El efecto a largo plazo (100 años) de la preparación del suelo sobre la materia orgánica en el noroeste de los EE.UU. (clima temperado), es descripto por Rasmussen y Smiley (1989). En ese período fue medida una reducción en el contenido de materia orgánica de 2,7% a 1,5% cuando los residuos vegetales no fueron quemados. Cuando fueron aplicados 22 t/ ha/ año de estiércol de corral desde 1930 hasta 1981, solamente un pequeño aumento en el tenor de materia orgánica de 1,9 a 2,1% fue medido. Sin embargo, es necesario recordar que en clima tropical esta reducción se procesa en forma mucho más acelerada y se observan reducciones por debajo de 1% y algunas veces hasta 0,2% de materia orgánica en apenas una o dos décadas de laboreo intensivo del suelo. Otro experimento llevado a cabo en Kentucky, EE.UU. durante 20 años, en que se compara el porcentaje de materia orgánica en preparación convencional del suelo y cero labranza es reportado por Thomas (1990) (Cuadro 3). Cuadro 3: PORCENTAJE DE MATERIA ORGÁNICA DESPUÉS DE 20 AÑOS DE MAÍZ |
| Dosis de Nitrógeno/ año | Siembra Directa | Preparación convenc. |
| kg/ ha | % de Materia Orgánica | |
|---|---|---|
| 0 | 4,10 | 2,40 |
| 84 | 4,93 | 2,53 |
| 168 | 4,28 | 2,45 |
| 336 | 5,40 | 2,73 |
|
Estos tenores de materia orgánica se reflejan también en el rendimiento de maíz en el año 20 en el mismo experimento (Thomas, 1990) (Cuadro 4). Cuadro 4:RENDIMIENTOS DE MAÍZ DESPUÉS DE 20 AÑOS DE LABRANZA DIFERENCIADA CON CENTENO Y VICIA COMO ABONO VERDE (kg/ ha) |
| Dosis de N | Siembra Directa | Preparación convenc. | ||
|---|---|---|---|---|
| kg/ ha | Centeno | Vicia | Centeno | Vicia |
| 0 | 6.084 | 7.840 | 4.202 | 5.206 |
| 84 | 8.530 | 8.530 | 6.962 | 6.899 |
| 168 | 8.655 | 9.032 | 8.028 | 7.903 |
|
Los rendimientos de maíz sin nitrógeno fueron inicialmente mucho
mas bajos en Siembra Directa que en el sistema de preparación convencional,
debido al agotamiento de la materia orgánica. Esta situación
cambió después de 12 años y desde entonces los rendimientos
en Siembra Directa sin nitrógeno siempre fueron más altos que en
convencional (Grant Tomas, 1996, comunicación personal). |
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|
Efectos de la Siembra Directa (SD) en diferentes propiedades del suelo |
| Aspectos químicos | Convencional | Siembra directa | Positivo SD |
| Materia Orgánica | Menor | Mayor | + |
| Nitrógeno | Menor | Mayor | + |
| Fósforo | Menor | Mayor | + |
| Potasio | Menor | Mayor | + |
| Calcio y Magnesio | Menor | Mayor | + |
| pH | Menor | Mayor | + |
| Saturación de Al | Mayor | Menor | + |
| CIC | Menor | Mayor | + |
| Aspectos físicos | |||
| Erosión | Mayor | Menor | + |
| Infiltración | Menor | Mayor | + |
| Temperatura | Mayor | Menor | + |
| Humedad | Menor | Mayor | + |
| Estabil. de Agregados | Menor | Mayor | + |
| Densidad | Menor | Mayor | No |
| Aspectos biológicos | |||
| Lombrices | Menor | Mayor | |
| Artrópodos | Menor | Mayor | + |
| Degrad. celulosa | Menor | Mayor | + |
| Nódulos de soja | Menor | Mayor | + |
| Micorrizas | Menor | Mayor | + |
| Aspectos sanitarios | |||
| Control biológico | Menor | Mayor | + |
| Plagas | Menor/ Mayor | Menor/ Mayor | ± |
| Enfermedades | Menor | Mayor | No |
| Malezas | Menor/ Mayor | Menor/ Mayor | ± |
| Otros | |||
| Mecanización Hp/ ha | Mayor | Menor | + |
| Mano de obra | Mayor | Menor | + |
| Rendimiento | Menor | Mayor | + |
| Rentabilidad | Menor | Mayor | + |
| Medio Ambiente | |||
| Herbicidas | Mayor/ Menor | Menor/ Mayor | ± |
| Emisiones de CO2 | Mayor | Menor | + |
| Calidad del agua | Menor | Mayor | + |
| Sustentabilidad | No | Si | + |
|
Difusión de la Siembra Directa El sistema ha experimentado la mayor difusión en los Estados Unidos donde en el año 1996 se estaba realizando en 17,7 millones de hectáreas (No- till Farmer, 1997). El segundo país de mayor difusión de la Siembra Directa es el Brasil donde la técnica se practica en aproximadamente 5,6 millones de hectáreas, siguiendole la Argentina con cerca de 4 millones de hectáreas. El interés en este sistema va en constante aumento en Argentina, porque también en áreas con poco declive de la región de la Pampa se observa una fuerte erosión y degradación de los suelos bajo la agricultura convencional. En el Paraguay, la Siembra Directa fue adoptada en aproximadamente 400.000 hectáreas en la temporada 1996/ 97. El sistema está despertando interés creciente por agricultores en Chile, Bolivia, Uruguay y en otros países de América Latina. Por las ventajas que presenta el sistema, la Siembra Directa se está difundiendo también cada vez más entre los pequeños agricultores con tracción animal o manual. Conclusiones
ADELHELM, R., KOTSCHI, J., 1985: Development and introduction of self- sustaining agricultural practices in tropical smallholder farms. Entwicklung + Ländlicher Raum 4/ 85, p. 17 - 20, DLG, Frankfurt. BANCO MUNDIAL, 1995: Vetiver grass for soil and water conservation, Land rehabilitation, and embankment stabilization, Ed: Grimshaw, R.G.,& Helfer, L. World Bank Technical Paper N° 273. BUNCH, R., 1995: Principles of agriculture for the humid tropics. An odyssey of discovery. ILEA Newsletter, October 1995, p18 & 19. CANNEL, R. Q., HAWES, J. D., 1994: Trends in tillage practices in relation to sustainable crop production with special reference to temperate climates. Soil & Tillage Res., 30. 245- 282 CROVETTO, C., 1992: Rastrojos sobre el suelo. Una introducción a la cero labranza. Editorial Universitaria, Santiago, Chile. CTIC, 1996: Conservation Technology Information Centre, CTIC Partners , April/ May 1996, Vol. 14 N° 3. 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REVISIÓN HISTÓRICA
AVANCES
Expansión mundial de la siembra directa y avances tecnológicos Rolf Derpsch Publicado en los anales del 7° Congreso
de AAPRESID: |
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Introducción Dificultades y limitaciones en la adopción de la siembra directa en América des Sur y cómo han sido superadas
Necesidades más importantes asociadas a la utilización y adaptación de la tecnología en el futuro y limitaciones del sistema |
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Introducción Situación general de la
siembra directa en el mundo Tabla 1: Área total bajo siembra directa
en diferentes países (hectáreas) |
| País | Area bajo Siembra Directa en ha 2007/ 2008 |
| EE.UU. 1 | 26.500.000 |
| Argentina 2 | 25.785.000 |
| Brasil 3 | 25.502.000 |
| Australia 4 | 17.000.000 |
| Canadá 5 | 13.481.000 |
| Paraguay 6 | 2.400.000 |
| China7 | 1.330.000 |
| Kazajstán 8 | 1.300.000 |
| Bolivia 9 | 706.000 |
| Uruguay 10 | 655.000 |
| España 11 | 650.000 |
| Sudáfrica 12 | 368.000 |
| Venezuela 13 | 300.000 |
| Francia 14 | 200.000 |
| Finnlandia 15 | 200.000 |
| Chile16 | 180.000 |
| Nueva Zelanda 17 | 162.000 |
| Colombia 18 | 102.000 |
| Ucrania 19 | 100.000 |
| Otros (Estimativa) | 1.000.000 |
| Total | 116.921.000 |
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Source: Derpsch, R. and Friedrich, T., 2010
Información proveída por: 1) CTIC, 2007; 2) AAPRESID, 2010; 3) FEBRAPDP, 2005/06; 4) Australian Bureau of Statistics, 2009; 5) Dr. Doug McKell, Soil Conserv. Council of Canada, 2006; 6) MAG & CAPECO, 2008; 7) Li Hongwen, 2008; 8) Mekhlis Suleimenov, 2007; 9) ANAPO, Bolivia, 2007; 10) ) Miguel Carballal AUSID, 2007; 11) Emilio González-Sánchez, AEAC/SV, 2008; 12) Richard Fowler, 2008; 13) Rafael E. Perez, 2004; 14) APAD, 2008; 15) Timo Rouhianinen, FINCA, 2008; 16) Carlos Crovetto, 2008; 17) John Baker, 2008; 18) Fabio Leiva, 2008; 19) Estimate by the authors. Observación: Algunas informaciones sobre el área bajo siembra directa en Canadá indican 6.7 millones de ha. en ese país. En este caso se acepta de que se realice la arada una vez por año en otoño. Si aplicamos el término siembra directa en forma más estricta (sin ninguna preparación del suelo) entonces el área bajo este sistema en Canadá es de solo 4.08 millones de ha. No es fácil conseguir informaciones sobre la adopción de la siembra directa en Asia, África y los países del Este de Europa. Admitiendo que pueden haber lagunas de información, se estima que la siembra directa es utilizada en aproximadamente 55 millones de ha. a nivel mundial. Aproximadamente 82% de la tecnología está siendo practicada en las Américas desde Alaska hasta Tierra del Fuego (43% en los EE.UU. y Canadá, 39% en Latinoamérica), 16% en Australia y 2% en los tres continentes restantes, Europa, Asia y África. Existe un gran potencial para aplicar esta tecnología de conservación de suelos en esas partes del mundo, aunque existen factores climáticos y socio- económicos limitantes que deben ser tomados en cuenta. Los países del Este europeo parecen tener el mayor potencial para un rápido crecimiento de esta tecnología. Para salvar las lagunas de información en los países del Este europeo, como en África y Asia, el autor agradecería cualquier información sobre el área bajo siembra directa que está siendo aplicada en esas partes del mundo. Al considerar el porcentaje que la siembra directa ocupa en los diferentes países, en relación a la superficie total bajo cultivos anuales, se observa que en EE.UU. apenas un 16% del área cultivada se encuentra bajo siembra directa, mientras que el porcentaje llega a 21% en Brasil, 32% en Argentina y 52% en el Paraguay (Figura 1). El Paraguay se sitúa así a la vanguardia de todos los países del mundo en relación al porcentaje del área total de cultivos anuales en siembra directa. Es notable también el ritmo de crecimiento que la tecnología ha tenido en este país. Mientras en el año 1992 en el Paraguay la siembra directa era practicada en apenas 20.000 ha, en el año 1999 se estima que dicho sistema es utilizado en aproximadamente 800.000 ha, gracias a los esfuerzos desplegados por el Proyecto Conservación de Suelos MAG-GTZ, las cooperativas, los propios agricultores y las empresas de sector. Un estudio sobre el potencial de implementación de la siembra directa en África ha sido realizado por la GTZ en 1998. El estudio concluye, que la siembra directa asegura una excelente protección del suelo y es por eso el sistema más conveniente para aquellas regiones donde se puede producir suficiente biomasa para proveer una cobertura permanente del suelo. Los factores ecológicos limitantes para una difusión de la siembra directa en este continente son: bajas precipitaciones que resultan en baja producción de biomasa, períodos vegetativos cortos, suelos arenosos con tendencia a compactación y suelos anegadizos. Las limitaciones socio-económicas son: alta demanda por residuos de cultivos para forraje de animales, falta de reconocimiento a los derechos de propiedad, infraestructura pobremente desarrollada (mercado, crédito, servicio de extensión), claras preferencias por un solo cultivo (ej. maíz), y altas demandas del sistema en términos de gerenciamiento. El estudio también concluye, que en esas regiones y bajo condiciones donde no es posible practicar la siembra directa, la segunda opción recomendada es la labranza mínima (GTZ, 1998). Mientras en EE.UU. la siembra directa ya fue
investigada en la década de los años 1940 (más intensivamente hacia el
fin de la década de 1950) y en Europa en la década de 1960 y 1970, no fue hasta
1971 que la investigación sobre esta tecnología fue iniciada en Brasil y
Latinoamérica (Derpsch, 1998). Inicialmente, la siembra directa fue concebida como una
tecnología eficiente para conservar el suelo, ya que la rápida expansión
de la superficie cultivada trajo consigo un aumento considerable y generalizado de daños
por erosión, especialmente en los estados del Sur de Brasil. Con el tiempo la tecnología
ha evolucionado hacia un sistema de producción verdaderamente sustentable con consecuencias
económicas, sociales y ambientales positivas. Dificultades y limitaciones en la adopción de la siembra directa en América del Sur y cómo han sido superadas Máquinas adecuadas Para agricultores mecanizados, pequeños o medianos, se recomienda que compren una máquina multiuso, adecuada para granos gruesos (soja, maíz, sorgo, girasol), con espaciamientos mayores entre líneas y al mismo tiempo adecuadas para granos finos (trigo, avena, centeno y cultivos de abonos verde en general) con espaciamientos estrechos entre líneas. La falta de consideración de este aspecto, coloca a los agricultores que no tienen capital suficiente para comprar dos máquinas, en situación difícil. Por lo general estos agricultores optan por una máquina de granos gruesos y se ven por lo tanto imposibilitados de sembrar cultivos como el trigo o los abonos verdes, dificultando la realización de rotaciones adecuadas de cultivos. Dejar el terreno en descanso en el invierno en el Sur de Brasil o Paraguay tiene como resultado una alta infestación de malezas y altos costos para eliminarlas. Herbicidas adecuados La producción y disponibilidad de una mayor variedad de herbicidas más eficientes, junto con una mayor diversidad de máquinas de siembra directa más eficientes, disponibles en Brasil y Argentina, ha llevado a un crecimiento sin precedentes de la siembra directa en América del Sur. Cambio mental Conocimiento Herbicidas Malezas Tecnología de aplicación de
herbicidas Suelos Abonos verdes e incorporación de cal Encostamiento del suelo Superficie ondulada Compactación del suelo La compactación del suelo en siembra directa permanente es un tema que es discutido siempre de nuevo en Latino América. Hemos encontrado que, en general, los investigadores tienen una percepción diferente que los agricultores al encarar este problema. Como los investigadores tienen equipamientos muy sofisticados para medir eventuales compactaciones y pueden demostrar fácilmente que los suelos están más duros y compactos bajo siembra directa que bajo preparación convencional, hemos visto que muchos investigadores ven la compactación del suelo como un problema bastante serio en el sistema de siembra directa. Estamos observando que en general los investigadores en América Latina tienden a exagerar el problema de la compactación del suelo. En contraste con ellos, los agricultores miden la compactación no en términos de densidad del suelo en g/cm3 o en resistencia a la penetración, sino en término de respuesta de los cultivos, o sea en término de rendimiento. Si los rendimientos son tan buenos o mejores en siembra directa que en preparación convencional, al agricultor no le importa la compactación. Los agricultores también miden la compactación en términos de penetración en el suelo de los equipamientos de siembra. Si los suelos están demasiado duros para conseguir una buena penetración de los elementos cortantes de una sembradora, entonces el agricultor tendrá una densidad de plantas deficiente. Con el objetivo de evaluar la percepción de los agricultores en relación al problema de la compactación del suelo, tres agricultores pioneros de la siembra directa en Brasil fueron entrevistados en 1997 para expresar sus puntos de vista sobre este problema. Los agricultores entrevistados fueron Nonô Pereira, (22 años de siembra directa permanente), Frank Dijkstra (22 años de siembra directa permanente) y Herbert Bartz (26 años de siembra directa permanente), totalizando 70 años de experiencia. Los suelos de estos agricultores varían de arenosos con aprox. 80% de arena a arcillosos con aprox. 80% de arcilla. Los agricultores fueron unánimes en afirmar, que ellos no perciben la compactación del suelo como un problema en el sistema de siembra directa permanente (Revista Plantio Direto, 1999). Ellos también afirmaron que no existe ninguna razón para preparar el suelo de vez en cuando una vez que la siembra directa haya sido establecida. Finalmente dijeron que la mejor manera de evitar la compactación en el sistema de siembra directa es la de producir cantidades máximas de cobertura del suelo, utilizar abonos verdes y rotación de cultivos, de tal manera que las raíces y la actividad biológica, así como lombrices e insectos, etc., ejecuten el trabajo de soltar el suelo. Una buena cobertura del suelo es también esencial para mantener tenores más altos de humedad en la superficie del suelo y esto resultará en una mejor penetración de los elementos cortantes de las sembradoras. Cobertura con residuos de
cultivos (mulch) Fuera de los factores limitantes mencionados los agricultores también tienen que aprender acerca de la influencia de la siembra directa sobre las cualidades químicas, físicas y biológicas del suelo, su impacto sobre el agua superficial y el medio ambiente, sobre rendimientos y sobre todo sobre la rentabilidad del sistema. Varias publicaciones con amplias informaciones sobre todos los aspectos de la siembra directa han sido publicadas en Latino América desde 1981. Ejemplo: IAPAR, 1981, Derpsch, et al., 1991, Crovetto, 1992, Panigatti et al., 1998, etc. También los anales de muchas conferencias realizadas en Argentina, Brasil, Chile y Paraguay están disponibles para una información detallada sobre el funcionamiento del sistema. En este aspecto AAPRESID en Argentina y FEBRAPDP en Brasil (las Federaciones de siembra directa de ambos países), han contribuido fuertemente en la difusión de conocimientos apropiados al sitio sobre el sistema y han ayudado grandemente en la difusión de la tecnología en toda Latino América. Necesidades más importantes asociadas a la utilización y adaptación de la tecnología en el futuro y limitaciones del sistema Abonos verdes y rotaciones de cultivos Investigaciones realizadas en el Sur del Brasil muestran reducciones consistentes en la infestación con malezas en rotaciones de cultivos tanto en siembra directa como en la preparación convencional del suelo (Tabla 2). Tabla 2: Número de malezas por m2
con y sin rotación de cultivos en dos sistemas de preparación del suelo en Rio
Grande do Sul, Brasil (Ruedell, 1990, adaptado por Gazziero, 1998). |
| Infestación con malezas | Con rotacióon SD C |
Sin rotación SD C |
||
| Malezas de hojas anchas en trigo | 36 |
24 |
102 |
167 |
| Malezas gramíneas en trigo | 17 |
30 |
41 |
44 |
| Malezas de hojas anchas en soja | 4 |
20 |
15 |
71 |
SD = Siembra Directa, C = Convencional
Los buenos agricultores que practican la siembra directa en América Latina ven a la rotación de cultivos y el uso de abonos verdes como una buena práctica agrícola, independientemente de los precios de los distintos rubros. Una vez que los agricultores descubren los beneficios de estas prácticas, ellos no quieren dejar de usarlas. Sorrenson (1984), entre otros, mostró claramente la ventaja económica de utilizar la rotación de cultivos y abonos verdes adecuados. Mientras muchas personas piensan que al utilizar abonos verdes se están sumando costos de producción sin tener retorno, los agricultores especialmente en el Brasil y Paraguay han aprendido que la rentabilidad de la siembra directa puede ser aumentada sustancialmente con su uso.
Investigaciones realizadas por Kliewer (1998) en Paraguay mostraron, que la rotación de cultivos y la inclusión de abonos verdes de corto período (AVcp) pueden reducir el costo de herbicidas sustancialmente a US$ 36,62/ha en el caso de Crotalaria juncea (AVcp por 52 días) o a US$ 37,39/ha en el caso de girasol (AVcp por 57 días), comparado con costos de US$ 107,66 cuando solo herbicidas y el monocultivo fueron utilizados. Kliewer (no publicado) también reportó que fueron conseguidos rendimientos de soja de 2.600 kg/ha después de avena negra como abono verde, sin ninguna utilización de herbicidas antes y durante el cultivo de la soja. Mediciones de la cantidad de malezas presentes 96 días después de la siembra de la soja, mostraron 93 kg/ha de masa seca de malezas/ ha después de avena negra, comparado con 7.390 kg/ha después de descanso. En este último caso la soja no rindió más que 780 kg/ha. Utilizando una rotación donde los abonos verdes de corto y de largo período son sembrados tan luego se pueda después de la cosecha del cultivo anterior, o después de aplastar los abonos verdes con rollo cuchillo, fue posible no utilizar herbicidas en siembra directa hasta por 3 años seguidos. En algunos casos cuando los agricultores utilizan rotaciones de cultivos, es posible eliminar las malezas con un herbicida total antes de la siembra, sin ninguna necesidad de utilizar herbicidas durante el crecimiento del cultivo. Si algunas malezas escapan, entonces las pocas malezas que se desarrollan pueden ser eficientemente y económicamente controladas a mano ya que la mano de obra generalmente es barata. En regiones con desempleo rural, esta es una forma socialmente apropiada de realizar la siembra directa, que además significa ahorro de divisas en importación de productos químicos para el país.
Investigaciones realizadas en Brasil mostraron que cuando la avena negra es utilizada como abono verde antes de la soja, se pueden conseguir aumentos de rendimiento de hasta 63%, comparado con el rendimiento de soja después de trigo (Derpsch, 1991).
Un buen conocimiento sobre la producción de masa seca y la rentabilidad de los abonos verdes es indispensable antes de difundir esta tecnología y conseguir su adopción. Es importante saber cómo y donde encajarlos dentro de los sistemas de producción y de las rotaciones de cultivos y cuál es el posible efecto residual de cada abono verde sobre los diferentes cultivos comerciales. Varias publicaciones han contribuido para llenar este vacío (Sorrenson y Montoya, 1984; Monegat, 1991; Derpsch y Calegari, 1992; Calegari et al., 1992).
Lecciones aprendidas
Posibilidades de reducir los costos del uso de herbicidas en siembra directa:
Una de las más recientes y fructíferas lecciones que hemos aprendido en el sistema
de siembra directa es que los agricultores, en lo posible, nunca deberían dejar el terreno
en descanso (barbecho). En general los períodos de descanso de apenas algunas semanas
resultarán en una proliferación de malezas, producción de semillas de las
malezas, reducción de la cobertura del suelo, erosión del suelo así como
lixiviación (lavado y pérdida) de nutrientes. Si en vez de dejar el terreno en
descanso, los agricultores siembran cualquier cultivo inmediatamente o tan luego sea posible,
después de la cosecha del cultivo anterior, se conseguirá reducir la proliferación
de malezas, evitar que ellas produzcan semillas viables, aumentar la cobertura del suelo y la
biomasa vegetal retornada al suelo, aumentar el contenido de materia orgánica del suelo,
evitar la erosión y la lixiviación de nutrientes, mejorando al mismo tiempo las
condiciones biológicas del suelo y su fertilidad. Después de iniciar una
investigación más intensa y sistemática con abonos verdes a fines de la
década de 1970, una variedad de cultivos han sido identificados y están ahora
disponibles para su utilización por los agricultores especialmente en Brasil y Paraguay.
Algunos de los abonos verdes son avena negra (Avena strigosa Schreb), centeno (Secale
cereale L.), triticale (Tritico- cereale), nabo forrajero (Raphanus sativus var.
Oleiferus Metzg), lupino blanco amargo (Lupinus albus L.), vicia común (Vicia
sativa L.), vicia peluda (Vicia villosa Roth), chícharo (Lathyrus sativus L.),
girasol (Helinthus annuus L.), etc. Los abonos verdes de verano más comunmente
utilizados son el milheto (Penisetum americanum L.), el sorgo (Sorghum bicolor L.), la
crotalaria (Crotalaria juncea L.), el lab-lab (Dolichos lablab L.). También
algunas plantas que hasta ahora han sido consideradas malezas como la Brachiaria plantaginea,
son hoy utilizadas como abonos verdes en la región de los Cerrados del Brasil Central. En la
región de los Cerrados se dispone de apenas un período de cultivo que es el verano
cuando caen las lluvias. En esa región los agricultores e investigadores han desarrollado
sistemas de producción donde los abonos verdes son sembrados inmediatamente después de
la cosecha del cultivo comercial. Si los abonos verdes mueren en la época seca esto no es un
problema, en tanto hayan producido suficiente biomasa. En el Sur del Brasil y Paraguay las condiciones
son tales, que algún cultivo de renta o algún abono verde puede ser sembrado en
cualquier época del año si es que la humedad del suelo es adecuada.
En Brasil y Paraguay los abonos verdes y la rotación de cultivos son la base del crecimiento sin precedentes que la tecnología viene experimentando en esos países. Ligado a la rápida difusión de los abonos verdes está el rollo cuchillo que es imprescindible para aplastarlos y manejarlos adecuadamente y a bajo costo. Este implemento no es muy caro y en muchos casos puede ser fabricado localmente o por el propio agricultor. El implemento puede ser arrastrado por tractores de tamaño mediano o hasta por animales y ha contribuido grandemente en la reducción de la cantidad de herbicidas utilizados en el sistema de siembra directa. El rollo cuchillo se ha tornado un implemento indispensable para manejar abonos verdes en muchos países de América Latina. Alternativamente barras de hierro pueden ser soldadas sobre los discos de las rastras de discos, después de sacar los raspadores y el implemento utilizado con el mismo objetivo. Algunos agricultores aplastan los abonos verdes inclusive sin transformar las rastras de discos, pero regulándolas sin ángulo de corte. También se pueden aplastar los abonos verdes utilizando cubiertas de neumáticos viejos.
Nuevos desarrollos de la
tecnología
Hay gran dinámica en el sistema de
siembra directa, de tal forma que los agricultores deberían estar preparados para
aprender constantemente y estar al tanto de nuevos desarrollos de la tecnología.
Herbicidas nuevos, más baratos y mejores así como máquinas más
perfeccionadas aparecen continuamente en el mercado, nuevos abonos verdes son introducidos,
nuevos resultados de la investigación sobre fertilización, encalado, variedades,
manejo, control de enfermedades y plagas, etc., son constantemente producidos. Aprendimos que la
siembra directa potencia el control biológico de plagas, etc. También sabemos que
debemos aprender de los agricultores orgánicos e introducir aspectos de la agricultura
biológica en el sistema de siembra directa. Así como nuevos conocimientos son
generados cada día por los investigadores y por los propios agricultores, hemos aprendido
que tenemos que mantenernos al día con estos nuevos desarrollos de la tecnología.
Tenemos que ser humildes y no pensar que una vez que hemos aprendido todo sobre el sistema, nadie
nos podrá enseñar nada nuevo. Hay un gran desafío para cada agricultor en
ser creativo y continuar desarrollando el sistema aún más, para ahorrar tiempo y
mano de obra, mejorar los rendimientos, así como la rentabilidad, etc.
Finalmente, tenemos que admitir que en todo el mundo los agricultores adoptan tecnologías porque son rentables y porque se muestran positivas a sus bolsillos y rara vez porque son ambientalmente deseables. Por eso una evaluación económica del sistema en las diferentes regiones agroecológicas y condiciones socio-económicas es indispensable para tener mejores argumentos para la adopción. Es lógico que no se pueden analizar los resultados de solamente de uno o dos cultivos. Una evaluación económica debe estar dirigida a todo el sistema con todos sus componentes, colocando valores a la oportunidad de poder sembrar antes que en convencional, a la economía de tiempo, a la vida más larga de los tractores y menores costos de reparación, a la mejoría de las cualidades del suelo, a la reducción de los costos de fertilizantes y defensivos, así como a los beneficios ambientales del sistema, en el largo plazo tanto para los productores individuales como para la comunidad.
Estudios económicos profundos con enfoque sistémico han sido realizados por Sorrenson (1984) en Brasil y otra vez por Sorrenson (1997 y 1998) en Paraguay. La evaluación económica en 1998 en Paraguay fue realizada en pequeñas propiedades con superficies generalmente de menos de 20 hectáreas que no disponen de mecanización tractorizada. El estudio concluye, que los beneficios económicos totales que resultan de la adopción de la siembra directa en Paraguay en 480.000 ha. han sido calculados en US$ 941 millones (Sorrenson, 1998). El mismo autor afirma que "ninguna otra tecnología por él analizada ha mostrado tener un impacto tan grande sobre los ingresos de los agricultores, reducir sus costos de producción y riesgos, al mismo tiempo ser ambientalmente sostenible y generar considerables ganancias netas para la sociedad".
Pasos en la adopción
de la siembra directa
Hemos observado frecuentemente que algunos
agricultores luego de escuchar sobre las bondades de la siembra directa compran una máquina
especializada. Esto ha llevado en muchos casos al fracaso en la aplicación de la
tecnología. En general los agricultores solamente deberían comprar una sembradora
para la siembra directa después de adquirir los conocimientos necesarios sobre todos los
componentes del sistema.
A seguir se hace un listado de los 10 factores más críticos que deberían ser considerados antes de adoptar, recomendándose al agricultor lo siguiente:
Perspectivas
Resumen
Los países con la mayor superficie bajo
siembra directa son los EE.UU. con 19,7 millones de ha, el Brasil con 12 millones, Australia con
8 millones, Argentina con 8 millones, Canadá con cerca de 4,1 millones, y Paraguay con
800.000 hectáreas. Admitiendo que hay lagunas de información se estima que la
siembra directa es practicada en cerca de 55 millones de hectáreas en todo el mundo.
Aproximadamente 86% de esta tecnología está siendo practicada en las Américas
(Norte y Sur), cerca de 16% en Australia y solamente 2% en el resto del mundo, incluyendo Europa,
África y Asia. Hay un potencial muy grande para llevar esta tecnología
conservacionista a estas partes del mundo, aunque factores socio-económicos limitantes
tienen que ser tomados en cuenta. El desarrollo histórico del sistema de siembra directa
y la aplicación exitosa del método en fincas mecanizadas en América Latina
han estado estrechamente relacionados con los siguientes factores: la disponibilidad de
conocimientos apropiados bajo las diferentes condiciones agro-ecológicas y
socio-económicas; la disponibilidad de una variedad de herbicidas eficientes y de bajo costo;
la disponibilidad de máquinas apropiadas con precios accesibles; la práctica de
rotaciones de cultivo adecuadas incluyendo el uso de abonos verdes y principalmente un cambio
mental de los agricultores, técnicos, extensionistas e investigadores distanciandose de
operaciones degradantes de preparación del suelo, cambiando hacia un sistema de producción
verdaderamente sustentable.
La práctica de rotaciones de cultivo adecuadas incluyendo abonos verdes es probablemente el factor más importante para una difusión amplia y exitosa de la tecnología en América Latina. La experiencia ha mostrado, que los abonos verdes no solamente significan una inversión, sino producen un retorno económico sustancial y a corto plazo para el agricultor. El análisis económico de la aplicación de estas prácticas ha mostrado, que los retornos económicos de la siembra directa pueden ser sustancialmente incrementados con el uso de abonos verdes y rotación de cultivos.
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ECONOMÍA PEQUEÑOS AGRICULTURES
1Este costo incluye los 150 U$S requeridos para las dos matracas y el silo de maíz.
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