SIEMBRA DIRECTA


 
Por qué? Que es SD? Beneficios Leyes Paradigmas Sustentabilidad
Revisión histórica Avances Economía mecanizados Economía pequeños agricultores

 
    POR QUÉ?
 

105 millones de hectáreas bajo Siembra Directa en el mundo no puede estar errado!
Desde 1987 al 2008 la tecnología ha experimentado un aumento de 74 veces
en América Latina, de 670.000 ha a 49,6 millones ha
contra un aumento de apenas 6,5 veces en EE.UU.
 
Las razones más importantes del por qué los agricultores cambian a este nuevo sistema de producción son:

  • Menos trabajo
  • Más dinero
  • Control de la erosión, ambientalmente deseable
  • Mejora del nivel de vida

  •  
    "La única cosa que ha mejorado la calidad de mi vida en mayor grado que la Siembra Directa ha sido la electricidad.
    Barbara Francis
    esposa de un agricultor de Ohio
    Dicho el 2/5/97 en una reunión del CTIC en Kansas City, Mo.

     

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        QUE ES SIEMBRA DIRECTA?
     

    Descripción y definición de Siembra Directa o Labranza Cero

    Es extremadamente importante formular una definición adecuada y precisa sobre Siembra Directa si pretendemos obtener resultados de investigación comparables entre diferentes investigadores. Resultados contradictorios de investigación son muchas veces y única y exclusivamente la consecuencia de que diferentes investigadores han utilizado diferentes definiciones sobre lo que es y como se hace la Siembra Directa. Por este motivo es necesario encontrar un consenso sobre una adecuada descripción y definición sobre esta tecnología. Si esto no se consigue a corto plazo entonces se continuará produciendo resultados contradictorios y conflictivos en la investigación sobre Siembra Directa a nivel nacional e internacional.

    La Siembra Directa o Labranza Cero es un sistema de producción agrícola en el cual la semilla es depositada directamente en un suelo no labrado donde se han mantenido los residuos del cultivo anterior en superficie. En inglés se conoce como "no-tillage" o "zero tillage". Máquinas especiales de Siembra Directa equipadas generalmente con discos (mínima ingerencia en el suelo) o con cinceles (alta ingerencia en el suelo) abren un surco estrecho en el suelo cubierto de residuos vegetales que es solamente de ancho y profundidad suficiente para poder depositar la semilla a la profundidad deseada y cubrirla con suelo. Ninguna otra operación de labranza es realizada. El objetivo es mover la menor cantidad de suelo posible para de esta forma no traer semillas de malezas a la superficie y no estimularlas a germinar. La mayor parte de los residuos del cultivo anterior (rastrojos) permanecen en forma no disturbada en la superficie del suelo como mulch. Si el suelo es disturbado aunque solamente en forma superficial entonces el sistema no puede ser catalogado como Siembra Directa siendo generalmente definido como labranza mínima o reducida. Sistemas de siembra que labran o mezclan más de 50% de la superficie del suelo durante la operación de siembra no pueden ser denominados Siembra Directa (Linke, 1998, Sturny et al., 2007). El control eficiente y oportuno de malezas es la clave para la aplicación exitosa del sistema. El control de malezas se realiza mediante herbicidas así como a través de la utilización de rotaciones de cultivos adecuadas que también incluyen los abonos verdes y cultivos de cobertura. Algunos de los efectos benéficos que este sistema aporta al medio ambiente como el control de la erosión, el mejoramiento de la calidad del agua, una mayor infiltración de agua en el suelo que influye también en reducir el peligro de inundaciones, así como influencias positivas sobre el cambio climático a través del secuestro de carbono en el suelo, vienen a evidenciarse solamente después de varios años del uso ininterrumpido y continuado del sistema.

    La Siembra Directa está siendo utilizada en todo el mundo en más de 100 millones de hectáreas bajo las más diversas condiciones de clima y suelo (Derpsch, et al., 2010). La aplicación exitosa de este sistema conservacionista está basada en su utilización continuada, similar a una pastura permanente (Sturny et al., 2007) y en la diversificación mediante el uso de rotaciones de cultivos y la inclusión de abonos verdes. Algunas exigencias especiales del sistema deben ser satisfechas para evitar fracasos y los pasos para una adopción exitosa de la Siembra Directa deben ser seguidos (Duiker and Myres, 2006, Derpsch, 2008). El hecho de que el suelo no es labrado y de que permanece permanentemente cubierto con residuos vegetales tiene como resultado un eficiente control de la erosión, el secuestro del carbono atmosférico en el suelo, un aumento de la actividad biológica del suelo, una mejor conservación del agua y mayores retornos económicos a través del tiempo (Derpsch, 2010). Finalmente, la Siembra Directa es el único sistema de producción agrícola que cumple a cabalidad los requerimientos de una producción agrícola sustentable inclusive bajo condiciones extremas de clima y suelo.

    En forma resumida,la Siembra Directa puede ser definida como un sistema de siembra en suelo no labrado, mediante la abertura de un surco estrecho, apenas de ancho y profundidad suficiente para obtener una cobertura adecuada de la semilla después de la siembra. Ninguna otra labranza del suelo es realizada (Phillips & Young 1973).

    Referencias bibliográficas:

    Derpsch, R., 2008, Critical Steps to No-till Adoption, In: No-till Farming Systems. Goddard, T., Zoebisch, M.A., Gan, Y., Ellis, W., Watson, A. and Sombatpanit, S., Eds., 2008, WASWC. p 479 – 495.

    Derpsch, R., Friedrich, T., Kassam, A. and Li, H.W., 2010. Current status of adoption of no-till farming in the world and some of its main benefits. Int. J. Agric. & Biol. Eng. Vol. 3. Nº 1. Duiker, S. and Myres, J.C., 2006. Steps towards a successful transition to no-till. College of Agricultural Science, Agricultural Research and Cooperative Extension, PennState University , 36 pp.

    Linke, C., 1998. Direktsaat – eine Bestandsaufnahme unter besonderer Berücksichtigung technischer, agronomischer und ökonomischer Aspekte. Dissertation, Universität Hohenheim, 482 pp.

    Phillips, S. and Young, H. 1973. No-Tillage Farming. Reiman Associates, Milwaukee, Wisconsin. 224 pp.

    Sturny W.G., Chervet A. Maurer-Troxler C., Ramseier L., Müller M., Schafflützel R., Richner W., Streit B., Weisskopf P. and Zihlmann U. 2007. Direktsaat und Pflug im Systemvergleich – eine Synthese, AGRARForschung (ahora "Agrarforschung Schweiz") 14 (8): 350-357.
      

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        BENEFICIOS
     

    Beneficios de una agricultura con alta cobertura del suelo Los sistemas de labranza conservacionista del suelo y la siembra directa ofrecen numerosas ventajas que no pueden ser obtenidas con la labranza intensiva. Estas ventajas han sido resumidas de la siguiente forma:

    1. Necesidades menores de mano de obra
    2. Economía de tiempo
    3. Menor desgaste de la maquinaria
    4. Economía de combustible
    5. Aumento de la productividad a largo plazo
    6. Mejoramiento de la calidad del agua superficial
    7. Disminución de la erosión
    8. Mayor retención de humedad
    9. Aumento de la infiltración de agua en el suelo
    10. Disminución de la compactación del suelo
    11. Mejoramiento de la estructura del suelo
    12. Aumento de la vida silvestre
    13. Menor emisión de gas carbónico a la atmósfera
    14. Reducción de la polución del aire

     
    Fuente: ISTRO, 1997: International Soil Tillage Research Organization (ISTRO), INFO- EXTRA, Vol. 3 Nr° 1, enero 1997.
     

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        LEYES

    Las leyes de la diminución de la productividad de los suelos
    R. Derpsch y M. FlorentÍn

    En la naturaleza existen leyes que rigen la disminución de la productividad de los suelos y que deben ser tomadas en cuenta en la producción agropecuaria. Quién no respeta esas leyes estará promoviendo la degradación del suelo y la pérdida de su productividad. Considerar estas leyes es indispensable si se desea obtener una producción agrícola sustentable.
     

    1. Todo sistema de producción agrícola/ ganadero que contribuya a disminuir constantemente los tenores de materia orgánica del suelo, no es sustentable y tiene como consecuencia el empobrecimiento del suelo y del hombre.
    2. Debido a la preparación repetida e intensiva del suelo y bajo condiciones tropicales y subtropicales, la materia orgánica generalmente se mineraliza (disminuye) a tasas mayores que las posibilidades de reposición. Esto ocasiona la reducción de la materia orgánica en el suelo y la disminución gradual del rendimiento de los cultivos a través del tiempo.
    3. La preparación repetida e intensiva del suelo, que lo dejan descubierto, así como las fuertes lluvias y vientos que prevalecen en los trópicos y subtrópicos, resultan en erosión hídrica o eólica y en pérdidas de suelo mayores que su regeneración natural. Esto ocasiona la pérdida de nutrientes y materia orgánica y la disminución del rendimiento de los cultivos a través del tiempo.
    4. La preparación repetida e intensiva del suelo en los trópicos y subtrópicos produce en general daños a la estructura del suelo y favorece el aumento excessivo de su temperatura, provocando efectos negativos sobre el crecimiento de las raíces, la flora, la fauna (vida del suelo) y humedad del suelo. Esto resulta en la disminución del rendimiento de los cultivos, a través de los años.
    5. Todo sistema de producción agrícola/ ganadero en el que ocurren importantes pérdidas de nutrientes del sistema ya sea por extracción sin reposición (ej.: explotación agrícola), volatilización (ej.: reiteradas quemas) y/ o por lixiviación o lavado (ej.: barbecho sin cultivo), no es sustentable y tiene como consecuencia el empobrecimiento del suelo y del hombre.


     

    Además, la preparación intensiva del suelo provoca el escape rápido del carbono del suelo en forma de gas (dióxido de carbono) a la atmósfera. Esto resulta en emisiones inaceptables de CO2 a la atmósfera y en vez de que el carbono sea depositado en el suelo mejorando su productividad, la labranza contribuye al efecto invernadero y al calentamiento global del planeta.
     
    En resumen: los inevitables efectos negativos de la preparación del suelo, en regiones tropicales y subtropicales sobre la materia orgánica, erosión, estructura, temperatura, humedad, infiltración de agua, flora y fauna (biología del suelo), y pérdida de nutrientes, resultan en la degradación química, física y biológica del suelo. Esto lleva a través de los años a rendimientos decrecientes de los cultivos, a una disminución de la productividad del suelo y al empobrecimiento del suelo y del hombre.
     
    Las leyes de la productividad decreciente de los suelos implican que la sustentabilidad de la producción agrícola/ganadera no puede ser alcanzada mientras se realice la preparación repetida e intensiva del suelo en los trópicos y subtrópicos, se explote el suelo sin reponer las pérdidas o extracciones que producen las cosechas, y/o se realicen quemas frecuentes de los campos.
     
    Para mantener y mejorar la fertilidad del suelo, y conseguir que la agricultura sea sustentable en los trópicos y subtrópicos, es necesario dejar de prepararlo y mantenerlo bajo cobertura permanente, agregando cantidades adecuadas de residuos vegetales al sistema (más de 6 t/ha/año de materia seca en clima semiárido como es el Chaco y más de10 t/ha/año de materia seca en clima húmedo como en la Región Oriental del Paraguay). Es imposible alcanzar una agricultura sostenible y al mismo tiempo realizar la preparacióón intensiva del suelo.
     
    La Siembra Directa con abonos verdes y rotación de cultivos es el único sistema de producción en la agricultura extensiva que posibilita obtener una agricultura sostenible en los trópicos y subtrópicos.
     
     
    Publicado en:
    Derpsch, R. ,Florentín, M. y Moriya, K., 2000: Importancia de la siembra directa para alcanzar la sustentabilidad agrícola.
    Proyecto Conservación de Suelos MAG - GTZ, DEAG, San Lorenzo, Paraguay, 40 pp
     

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      PARADIGMAS
     

    Nuevos Enfoques (Paradigmas) en la Producción Agrícola
    Rolf Derpsch

    Sistemas tradicionales de uso agrícola con laboreo intensivo tienen como resultado (en los trópicos y subtrópicos), la degradación y la pérdida de productividad de los suelos. Esto tiene como consecuencia la pobreza, el éxodo rural, el aumento de poblaciones marginales y los conflictos sociales. Si se pretende ofrecer a los agricultores y campesinos y sus familias una posibilidad de sobrevivencia digna en el campo y si se procura practicar una agricultura sostenible, deberá cambiarse el enfoque de uso y manejo del suelo. A continuación se presentan los enfoques antiguos y actuales (paradigmas) y se analizan las consecuencias de estas dos formas de manejo del suelo.
    (Publicado en: Derpsch,R. Florentín, M.A. y Moriya, K., 2000: Importancia de la siembra dirercta para alcanzar la sustentabilidad agrícola. Proyecto Conservación de Suelos MAG-GTZ, DEAG, San Lorenzo, Paraguay, 40 pp)


     
    ENFOQUE ANTIGUO ENFOQUE ACTUAL
    • La preparación del suelo es indispensable para la producción agrícola
    • Entierro de los rastrojos con los implementos de preparación del suelo
    • Suelo desnudo durante semanas y meses
    • Calentamiento del suelo por radiación directa
    • Quema de rastrojos permitida
    • Énfasis en procesos químicos del suelo
    • Contol de plagas preferentemente químico
    • Abonos verdes y rotación como opción
    • La erosión del suelo es aceptada como un fenómeno enevitable asociado a la agricultura en terrenos con declive
    • Siembra Directa, la preparación del suelo no es necesaria para la producción vegetal
    • Los rastrojos de cultivos se mantienen en la superficie (mulch)
    • Cobertura permanente del suelo
    • Reducción de las temperaturas del suelo
    • Quema de rastrojos prohibida
    • Énfasis en procesos biológicos del suelo
    • Control de plagas preferentemente biológico
    • Abonos verdes y rotación obligatoria
    • La erosión del suelo no es más que un síntoma de que para esa área y su ecosistema se han utilizado métodos inadecuados de cultivo

     
    CONSEQUENCIAS DE LA PREPARACIÓN DEL SUELO Y DEL SUELO DESNUDO CONSECUENCIAS DE LA SIEMBRA DIRECTA
    Y DE LA COBERTURA PERMANENTE DEL SUELO
    1. Erosión hídrica y eólica inevitable
    2. Menor infiltración de agua en el suelo
    3. Humedad del suelo disminuida
    4. Inevitable disminución del contenido de materia orgánica del suelo
    5. El carbono del suelo se escapa en forma de dióxido de carbono en la atmósfera y contribuye al calentamiento global del planeta
    6. Degradación del suelo (química, física y biológica)
    7. Disminución de la productividad de los cultivos
    8. Mayor uso de fertilizantes
    9. Amenaza la sobrevivencia en el campo (menores rendimientos, producción sin rentabilidad, insuficientes entradas de dinero)
    10. Pobreza, éxodo rural, aumento de las poblaciones marginales y de los conflictos sociales
    1. Erosión hídrica y eólica controlada
    2. Mayor infiltración de agua en el suelo
    3. Mayor humedad del suelo
    4. Aumento o mantenimiento del contenido de materia orgánica (mejora la calidad del suelo)
    5. El carbono es secuestrado en el suelo mejorando su calidad, contrarrestando al mismo tiempo el calentamiento global del planeta
    6. Mejoramiento de la calidad del suelo (química, física y biológica)
    7. Aumento de la productividad de los cultivos
    8. Menor uso de fertilizantes y menores costos de producción
    9. Asegura el ingreso de los agricultores y campesinos a través de una buena rentabilidad y de una producción sostenible
    10. Satisfacción de las necesidades básicas, aumento del estándar y de la calidad de vida de las familias de agricultores y campesinos

     
    EFECTOS EXTERNOS DE LA EROSIÓN EFECTOS EXTERNOS DEL SISTEMA DE PRODUCCIÓN EN SIEMBRA DIRECTA
    • Sedimentación de ríos, embalses y lagos en la microcuenca
    • Reducción de la calidad del agua
    • Problemas en las centrales hidroeléctricas
    • Sedimentación de caminos
    • Costos más altos para el estado y para la sociedad debido a los efectos externos de la erosión
    • Disminución de la sedimentación de ríos, embalses y lagos en la microcuenca
    • Mejoramiento de la calidad del agua
    • Sin problemas en las centrales hidroeléctricas
    • No ocurre sedimentación de caminos
    • Reducción de costos para el estado y para la sociedad debido a efectos externos del sistema de producción

     
    RESULTADO: RESULTADO:
    Explotación del suelo = Extrativismo.
    No es posible el uso sostenible del suelo (ecológicamente, socialmente y económicamente).
    Utilización racional del suelo.
    Uso sostenible del suelo asegurado (ecológicamente, socialmente y económicamente).

     

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      SUSTENTABILIDAD
     

    Importancia de la Siembra Directa para obtener la
    Sustentabilidad de la Producción Agrícola1

    Rolf Derpsch

    Publicado en los anales del "V Congreso Nacional de Siembra Directa de AAPRESID", Mar del Plata, 20.- 30.8.1997

    Introducción
    Uno de los principales factores a ser considerados en relación a la sustentabilidad agro- ecológica es el suelo. El suelo es la base de la producción de alimentos para la humanidad. Por eso es necesario mantener el suelo en su lugar de orígen, de manera que no sea transportado por la escorrentía hacia arroyos, ríos, embalses o hacia el mar. Al mismo tiempo tenemos que asegurarnos que el suelo no sea destruido y que mantenga su capacidad productiva a través del tiempo. En otras palabras tenemos que asegurar la sustentabilidad de la producción agrícola y de la producción de alimentos.
     
    Debido a la gran diversidad de definiciones que han surgido en los últimos años, es necesario definir qué se entiende por agricultura sostenible en el contexto de este trabajo. Agricultura sostenible es aquella, que procura establecer una productividad alta del suelo permanentemente, de manera a conservar o restablecer un medio ambiente ecológico equilibrado (Adelhelm y Kotschi, 1985). Además, subentiende la viabilidad económica y el mejoramiento de la calidad de vida. Expresado en palabras más sencillas, una agricultura sustentable mantiene producciones altas indefinidamente, sin dañar el suelo y el medio ambiente. O sea, se procura mantener y/ o mejorar la fertilidad del suelo, de manera que las generaciones futuras puedan obtener producciones iguales o superiores a las que se obtienen actualmente mejorando su calidad de vida. Sin embargo, definiciones de la sustentabilidad que consideran apenas una dimensión (como por ejemplo la fertilidad del suelo), son insuficientes, debiendo siempre estar implícitas las dimensiones medio ambiente, sociales y económicas (Hailu y Runge- Metzger, 1993).
     
    De acuerdo con Stenholm y Waggoner (1990), el término sustentable tiene dimensiones agronómicas, medioambientales, sociales, económicas y políticas. No se trata meramente del conjunto de las mejores prácticas de manejo del suelo, o simplemente de la reducción del uso de agroquímicos. Es un sistema específico para cada lugar, que requiere un manejo intensivo y eficiente, que conserva los recursos naturales, y considera aspectos económicos a largo y a corto plazo. En realidad, sustentable ya se define como siendo para siempre, o sea ambientes agrícolas que están diseñados a promover una regeneración perpetua.
     
    Los resultados de una agricultura depredadora se evidencian en aquellas regiones donde el suelo se cultiva en forma intensiva y continua sin considerar la degradación del suelo ocasionada por la labranza. Así por ejemplo en el Paraguay, en los Departamentos de Central, Cordillera, Paraguarí y Guairá, antiguos graneros desde donde se exportaban alimentos a la Argentina, especialmente a Buenos Aires, muchos suelos están tan degradados que no es posible obtener producciones rentables de productos básicos como son el maíz, la mandioca y el algodón. En el sur de Chile cerca de Concepción, se han producido daños catastróficos por erosión en la Cordillera de la Costa que hace 40 o 50 años fue el granero del país. Algunas áreas tienen cárcavas tan abundantes y profundas que las tierras no se pueden utilizar ni siquiera para la reforestación. En la región Andina de Bolivia y Perú, las cárcavas profundas debido al mal manejo del suelo están destruyendo y desestabilizando el paisaje.
     
    Ejemplos como estos se repiten no sólo en los otros países de América Latina sino a nivel mundial. La rápida degradación de los suelos y el uso no sostenible de la tierra, particularmente en países en desarrollo, son al mismo tiempo la causa y la consecuencia de una pobreza generalizada (ISCO, 1996). Es necesario cambiar los sistemas destructores de producción agrícola reinantes en la actualidad, que se caracterizan por labranzas intensivas y que mantienen el suelo descubierto, por sistemas de producción sostenibles basados en la cobertura permanente del suelo con residuos orgánicos. De acuerdo con Bunch (1995), la gran mayoría de los suelos pueden recuperarse transformándolos en suelos altamente fértiles aplicando los siguientes 5 principios: maximizar la producción de materia orgánica; mantener el suelo cubierto; realizar la Siembra Directa; mantener la biodiversidad; y alimentar las plantas a través del mulch.
     
    La preparación convencional del suelo, que deja la superficie del suelo desnuda, es una de las principales causas para que se produzca la erosión en áreas agrícolas. Esto queda demostrado en la figura 1, que muestra que los valores más altos de cargas de sedimentos como también los contenidos más altos de fósforo y nitrógeno fueron medidos en el agua del embalse de Itaipú justamente en la época de preparación del suelo para los cultivos de invierno y de verano.
     
    Bases de una agricultura sostenible en los trópicos y subtrópicos
    Mucho se ha hablado y escrito en los últimos años sobre agricultura sostenible o sustentable y para muchos no es más que un modismo utilizado en el lenguaje moderno para satisfacer los requerimientos de los órganos financiadores de proyectos. Sin embargo, si queremos tomar en serio la sustentabilidad, tenemos que analizar cuáles son los factores que actúan contra la sustentabilidad de la producción agrícola y cuáles son las bases de una agricultura sostenible.
     
    Sabemos que la sustentabilidad agrícola es afectada por una diversidad de factores químicos, físicos y biológicos, y que la degradación de los suelos no puede ser atribuida a un solo factor. Sin embargo, esa gran diversidad de factores que actuan sobre la degradación parecen cegarnos la vista delante de los más importantes. Analizando los factores de degradación en una escala de valores, los dos que seguramente tienen una importancia sobresaliente sobre la degradación son la erosión y la disminución de los tenores de materia orgánica en el suelo.
     
    Requisitos para obtener una agricultura sostenible:

    • Cero erosión
    • Cero quema
    • Cero labranza
    • Rotación de cultivos
    • Uso de abonos verdes
    • Cobertura permanente del suelo
    • Uso criterioso de fertilizantes y correctivos
    • Diversificación y aumento de la biodiversidad
    • Integración de ciclos biológicos y control natural

     

    Es obvio que la agricultura tradicional no reúne los requisitos necesarios para una agricultura sostenible y que es necesario cambiar el modelo agrícola para evitar los daños que están ocurriendo al medio ambiente. Debemos tener claro que el suelo es un recurso natural No renovable a corto plazo y que se encuentra disponible sólo en cantidades limitadas. Sin suelo no pueden existir las plantas y sin las plantas no pueden existir los animales, inclusive el hombre. Es por eso imprescindible dejar el suelo en su lugar de origen, si es que deseamos alcanzar una producción agrícola sostenible. La preparación del suelo por métodos tradicionales que deja la superficie del suelo desnuda, se cuenta entre las principales causas del proceso de erosión. Esto queda demostrado en la figura 1. Tanto la carga de sedimentos como el tenor de fósforo y nitrógeno del agua en el embalse de Itaipú, presentan los valores más elevados en la época de preparación del suelo y siembra (Derpsch, et al, 1991). Por otro lado, el control de la erosión es un pre-requisito para que todos los otros factores de producción muestren su efectividad.
     
    Se estima que en Paraguay y Brasil se pierden 10 toneladas de suelo por cada tonelada de granos producidos a causa de la erosión. Todas las inversiones que se hagan en mejoramiento genético y creación de nuevas variedades, fertilización orgánica y mineral, defensa vegetal, así como manejo del cultivo, serán anuladas, mientras persistan las altas pérdidas de suelo por erosión.
     
    Muchas veces la erosión del suelo queda camuflada debido principalmente al empleo de fertilizantes minerales. Así por ejemplo, en la década de 1970 a 1980 en el Estado de Paraná, Brasil, la utilización de fertilizantes químicos, insecticidas, fungicidas y herbicidas creció en 444%, 489%, 197% y 1.346% respectivamente. El número de tractores aumentó en 328% y el valor del crédito rural aumentó 345%. Entretanto, la producción en el mismo período aumentó solamente 8,4%, y estos aumentos se debieron en su mayor parte a un aumento de área, siendo que solamente el 0,5% fué un aumento real de la producción. La incapacidad de transformar estos aumentos de insumos en aumentos correspondientes de la producción indica, entre otros, una pérdida de fertilidad del suelo causada por la erosión en el mismo período (Sorrenson y Montoya, 1984).
     
    En la búsqueda de una agricultura alternativa, algunas personas y técnicos creen que la agricultura orgánica sería una solución. Sin embargo, en general se puede afirmar que la agricultura orgánica practicada en forma extensiva no es sustentable en los trópicos y subtrópicos cuando se rechaza dogmáticamente la utilización de herbicidas, pues esto obliga a la preparación mecánica del suelo para eliminar las malezas teniendo como consecuencia:

    • la exposición del suelo desnudo a los agentes climáticos
    • la erosión acelerada
    • el calentamiento excesivo del suelo (hasta 59°C)
    • la mineralización rápida de la materia orgánica
    • la disminución del tenor de materia orgánica del suelo
    • la disminución de la actividad biológica
    • la reducción de la estabilidad estructural del suelo
    • la degradación acelerada del suelo

     
    El problema de la degradación de los suelos
    El problema central de la agricultura convencional en áreas tropicales y subtropicales es la pérdida de la fertilidad de los suelos que está relacionada con la duración de la explotación de los mismos (Figura 2).
     


    Figura 2: Degradación de los suelos a través del tiempo en la agricultura convencional debido principalmente a la preparación del suelo.

    Aunque los avances en la genética, fertilización, protección vegetal y las técnicas de cultivo, en forma general, enmascaran este hecho, sin duda es posible constatar una tendencia de disminución en el rendimiento con los años de uso en la agricultura convencional. Según un estudio de la FAO, se pronostica una pérdida del potencial productivo de los cultivos del 15% en Africa, 19% en Asia Suroriental y 41% en Asia Suroccidental, en el período que va de 1980 al año 2000, si es que no se frenan los daños por erosión (Kelly, 1983).
     
    La degradación del suelo tiene como consecuencia no solamente que áreas agrícolas tengan que salir del proceso productivo, sino que son necesarias inversiones cada vez mayores para mantener los niveles de producción. En Estados Unidos por ej., el 50% de las necesidades de fertilizantes son aplicados solamente para compensar las pérdidas de fertilidad del suelo por degradación. En Zimbabwe las pérdidas de nutrientes por erosión son tres veces mayores que la cantidad total de fertilizantes aplicados (Stocking, 1986, citado por Steiner, 1994).
     
    El proyecto GLASOD (Global Assessment of Soil Degradation) que es un programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) que tiene como objetivo determinar la degradación de los suelos a nivel mundial (Oldeman, et. al., 1990), distingue cuatro procesos de degradación causados por el hombre: degradación por erosión hídrica, por erosión eólica, degradación química y degradación física del suelo. De acuerdo a ese estudio, el mayor responsable por la degradación de los suelos es la erosión hídrica (56%) seguido por la erosión eólica (28%). En otras palabras, la erosión es responsable por el 84% de la degradación de los suelos a nivel mundial (Oldeman, et. al., 1993). Entre los principales factores que causan la degradación se citan para la erosión hídrica: la deforestación (43%), el sobrepastoreo (29%), y el mal manejo de los suelos (24%). Sin embargo, la preparación del suelo, que es el principal factor que causa la degradación de los suelos, no es mencionada, y probablemente se confunde con el mal manejo y la deforestación.
     
    Según Oldeman y otros (1993), las formas más importantes de degradación química del suelo son la pérdida de nutrientes y de materia orgánica en Sudamérica y la salinización de los suelos en Asia. Entre las principales causas de la degradación química de los suelos se cuenta el mal manejo (56%) y la deforestación (28%). Resultados similares son reportados por la FAO (1984). También en este caso se desconsideran los efectos de la preparación del suelo sobre la degradación. Sin embargo, parece que la mayoría de los técnicos evitan usar el término "preparación del suelo" como responsable de la degradación, prefiriendo usar los términos "mal manejo", e incluyen allí diversos factores, uno de los cuales es la preparación.
     
    Las consecuencias más importantes de la preparación del suelo en los trópicos y subtrópicos y que en general influyen en forma preponderante sobre la degradación acelerada de los suelos son la erosión y la pérdida de materia orgánica de los mismos.
     
    Erosión
    La ocurrencia de la erosión del suelo puede ser considerada el factor más importante en relación a la degradación de los suelos. Según Reis (1996), dentro del concepto de sustentabilidad, el primer factor negativo de la productividad, del lucro y el mayor agresor del ambiente es la erosión del suelo. Consecuentemente, la sustentabilidad, solamente será alcanzada por el control total de la erosión.
     
    Cuando la agricultura es practicada en suelos con declive y con lluvias de cierta intensidad, la preparación, y la consecuente exposición del suelo desnudo, tiene como resultado la erosión hídrica y en regiones con fuertes vientos la erosión eólica.
     
    Se estima que en Europa y los Estados Unidos se pierden anualmente 17 t de suelo por hectárea debido a la erosión. En Asia y Africa los valores alcanzan hasta 40 a 50 t/ha (DLG, 1995). Igualmente, las pérdidas de suelos en América Latina se estiman entre 20 y 60 t/ha. Las pérdidas medias de suelo en el Estado de Paraná, Brasil, alcanzan 15,6 t/ha/año (IAPAR, 1995). Europa, el continente menos afectado por la erosión está perdiendo mil millones de toneladas de suelo cada año, mientras que Asia, el continente más afectado estaría perdiendo 25 mil millones de toneladas por año. También en los Estados Unidos se pierden más de 1 millón de toneladas de suelo por año (Banco Mundial, 1995).
     
    Cuadro 1:
    PERDIDAS DE SUELO POR EROSION A NIVEL MUNDIAL

    CONTINENTE/ PAÍS t/ha/año
    Europa y Estados Unidos 17
    Asia y Africa 40-50
    América Latina 20-60
    Brasil (Paraná) 15,6
    Paraguay 21,3

    Fuente; DLG 1995, IAPAR 1995; Venialgo 1996

    En el Paraguay se han medido pérdidas medias por erosión en los últimos 5 años, en parcelas de 4.000 m² sobre latossolo rojo arcilloso, con 6 y 8% de pendiente, en el Departamento de Itapúa, de 22.940 kg/ ha en el sistema de preparación convencional y de 33.190 kg/ ha cuando se mantuvo el suelo en barbecho (desnudo), mientras que en Siembra Directa se perdieron solamente 530 kg/ ha de suelo (Cuadro 2).
     
    Cuadro 2:
    PERDIDA DE SUELOS POR EROSION EN PARAGUAY
    (PARCELAS DE 4.000 m2)

    AÑO LLUVIA
    (mm)
    PARCELA
    BARBECHO
    6%
    SIEMBRA
    CONVENC.
    8%
    SIEMBRA
    DIRECTA
    8%
    REL.
    CONV.
    DIR.
    1992 964 21.339 kg 25.615 kg 2.030 kg 13
    1993 815 15.648 kg 239 kg 63 kg 4
    1994 1420 56.409 kg 10.330 kg 152 kg 68
    1995 983 21.101 kg* 49.295 kg 286 kg 172
    1996 1233 51.445 kg 29.232 kg 120 kg 244
    Valores
    medios
    1045 33.188 kg 22.942 kg 530 kg 43

    En el mismo experimento se verificó que precipitaciones fuertes ocurridas en los días 9 y 18 de junio de 1995 totalizando 186 mm, causaron pérdidas extremas de suelo en labranza convencional que llegaron a 46.545 kg/ha, mientras que en la parcela adyacente de Siembra Directa fueron registradas pérdidas de solamente 99 kg/ha, ambas con 8% de pendiente del terreno. Esto significó una pérdida de suelo 470 veces mayor en suelo preparado.
     
    Las altas pérdidas de suelos agrícolas deben compararse con la tasa anual de regeneración natural de un suelo, que se calcula en 250 a 500 kg/ha/año. Cuando las pérdidas de suelo por erosión son mayores que la tasa natural de regeneración, no es posible obtener una agricultura sostenible.
     
    Estudios recientes muestran que la erosión es un proceso selectivo, donde las partículas más fértiles del suelo son llevadas por la erosión. Según Stocking (1988) por ejemplo, las partículas arrastradas por la lluvia son aproximadamente 2,5 veces más fértiles que el suelo que les dio origen.
     
    Materia orgánica
    En los trópicos y subtóópicos la materia orgánica tiene un papel preponderante como termómetro de la fertilidad de un suelo. Un suelo con tenores altos de materia orgánica producirá rendimientos mucho mayores que el mismo suelo con tenores bajos de este elemento.
     
    Según Cannell y Hawes (1994), la materia orgánica del suelo es probablemente una de las características más importantes relacionadas con la calidad del suelo, debido a su influencia sobre las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo.
     
    Debido a que la capacidad de intercambio catiónico de la mayoría de los suelos tropicales es muy baja (Sánchez, 1976), la materia orgánica tiene una importancia mucho mayor como almacenadora de nutrientes en los trópicos que en las zonas templadas. Así el efecto de fertilizantes minerales es grandemente disminuido cuando no se agrega al mismo tiempo materia orgánica (Kotschi, 1987). Por otro lado, es necesario considerar que la materia orgánica es mineralizada cerca de cinco veces más rápidamente en los trópicos que en regiones templadas (Sánchez y Logan, 1992).
     
    Por lo expuesto podemos afirmar, que cualquier sistema de producción agrícola que no agregue suficientes cantidades de materia orgánica y/ o que disminuya paulatinamente el tenor de materia orgánica del suelo por debajo de un nivel adecuado, es inapropiado para el lugar, tiene como consecuencia la degradación de los suelos y no es sostenible.
     
    Influencia de la preparación del suelo sobre el contenido de materia orgánica y el rendimiento: La preparación del suelo tiene como consecuencia la rápida mineralización de la materia orgánica de la reserva del suelo, liberando nitrógeno que queda a disposición de las plantas. Esto puede llevar durante pocos años a un aumento del rendimiento de los cultivos. Sin embargo, si se realiza la preparación del suelo en condiciones favorables para la mineralización de la materia orgánica (calor, humedad, buena aireación), y se lo deja en barbecho (desnudo), se pierden valiosas reservas de nitrógeno por lixiviación (lavado a camadas profundas), sin que los cultivos puedan utilizarlas.
     
    Una vez que se ha consumido la materia orgánica, no puede ser liberado más nitrógeno y los rendimientos de los cultivos permanecen bajos. El resultado es un suelo agotado y cansado, al que le falta la tan indispensable materia orgánica. Es como sacar constantemente montos o valores de una cuenta de ahorro, sin hacer depósitos. Después de algún tiempo la cuenta de ahorro estará sin fondos. Tampoco, el hecho de girar constantemente nuevos cheques no cambia nada en relación a la situación, de que las reservas están agotadas.
     
    Los suelos agotados de los Departamentos de Central, Paraguarí y Cordillera, en el Paraguay, son ejemplos del mal manejo del suelo, con excesivo laboreo y la consecuente depauperación del nivel de materia orgánica. La aparición masiva de malezas como el Cenchrus echinatus, es también un síntoma de agotamiento de la materia orgánica y del nitrógeno de muchos suelos del Paraguay.
     
    Para evitar la depauperación del contenido de materia orgánica del suelo es necesario:

    • Eliminar la preparación del suelo y practicar una agricultura basada en la cobertura permanente del suelo, como por ej., la Siembra Directa.
    • Sembrar abonos verdes que retornen al suelo la cantidad de materia orgánica consumida y mantengan el suelo cubierto en las épocas en que no crecen cultivos.
    • Practicar la rotación de cultivos, con inclusión de especies productoras de grandes cantidades de materia orgánica (ej.: maíz), y
    • eventualmente fertilizar con nitrógeno.
    Una combinación, o la suma de las medidas descriptas, tendrá mejores posibilidades de éxito. Sin embargo, es conveniente recordar que la restitución de la fertilidad de un suelo depauperado es un proceso lento, que solamente presentará resultados positivos después de varios años de persistencia. Lo mejor es manejar bien el suelo y no permitir una situación en que las reservas de materia orgánica se agoten y el suelo muestre síntomas de suelo cansado.
     
    El efecto a largo plazo (100 años) de la preparación del suelo sobre la materia orgánica en el noroeste de los EE.UU. (clima temperado), es descripto por Rasmussen y Smiley (1989). En ese período fue medida una reducción en el contenido de materia orgánica de 2,7% a 1,5% cuando los residuos vegetales no fueron quemados. Cuando fueron aplicados 22 t/ ha/ año de estiércol de corral desde 1930 hasta 1981, solamente un pequeño aumento en el tenor de materia orgánica de 1,9 a 2,1% fue medido.
     
    Sin embargo, es necesario recordar que en clima tropical esta reducción se procesa en forma mucho más acelerada y se observan reducciones por debajo de 1% y algunas veces hasta 0,2% de materia orgánica en apenas una o dos décadas de laboreo intensivo del suelo.
     
    Otro experimento llevado a cabo en Kentucky, EE.UU. durante 20 años, en que se compara el porcentaje de materia orgánica en preparación convencional del suelo y cero labranza es reportado por Thomas (1990) (Cuadro 3).
     
    Cuadro 3:
     
    PORCENTAJE DE MATERIA ORGÁNICA DESPUÉS DE 20 AÑOS DE MAÍZ

    Dosis de Nitrógeno/ año Siembra Directa Preparación convenc.
    kg/ ha % de Materia Orgánica
    0 4,10 2,40
    84 4,93 2,53
    168 4,28 2,45
    336 5,40 2,73

    Estos tenores de materia orgánica se reflejan también en el rendimiento de maíz en el año 20 en el mismo experimento (Thomas, 1990) (Cuadro 4).

    Cuadro 4:
     
    RENDIMIENTOS DE MAÍZ DESPUÉS DE 20 AÑOS DE LABRANZA DIFERENCIADA CON CENTENO Y VICIA COMO ABONO VERDE (kg/ ha)

    Dosis de N Siembra Directa Preparación convenc.
    kg/ ha Centeno Vicia Centeno Vicia
    0 6.084 7.840 4.202 5.206
    84 8.530 8.530 6.962 6.899
    168 8.655 9.032 8.028 7.903

    Los rendimientos de maíz sin nitrógeno fueron inicialmente mucho mas bajos en Siembra Directa que en el sistema de preparación convencional, debido al agotamiento de la materia orgánica. Esta situación cambió después de 12 años y desde entonces los rendimientos en Siembra Directa sin nitrógeno siempre fueron más altos que en convencional (Grant Tomas, 1996, comunicación personal).
     
    Investigaciones realizadas en IAPAR, Paraná, Brasil (Sidiras y Pavan, 1985), muestran valores más altos de carbono orgánico en la camada superior de dos diferentes suelos, apenas 4 años después de haber iniciado la Siembra Directa. El contenido de carbono orgánico de un Oxisol fue de 1,2% en preparación convencional contra 2% en Siembra Directa. En un Alfisol los valores alcanzaron 1,6% y 2,1% respectivamente para preparación convencional y Siembra Directa. Crovetto (1992) en Chile, determinó contenidos de materia orgánica de 1,43%, 1,24% y 1,01% en el sistema convencional, comparado con contenidos de materia orgánica de 5,32%, 2,84% y 2,24% en Siembra Directa para las camadas del suelo de 0- 5cm, 5- 10cm y 10- 20cm respectivamente.
     
    Por otro lado Frank Dijkstra (comunicación personal, 1997), uno de los pioneros de la Siembra Directa en los "Campos Gerais" de Ponta Grossa, Paraná, Brasil, informa, que el tenor medio de materia orgánica en su propiedad en el año 1967, en campo nativo (que nunca había sido arado), era de 3 a 3,5%. Después de apenas 8 años de agricultura con preparación convencional del suelo, el porcentaje de materia orgánica de esos suelos arenosos había disminuido para 1,8 a 2,2%. A partir de 1976 Dijkstra inicia la Siembra Directa con rotación de cultivos y más tarde incorpora también la práctica de los abonos verdes. Hoy, después de 20 años sin labranzas, los tenores de materia orgánica oscilan entre 4,4 y 6,5%, o sea que son más altos de cuando su propiedad estaba bajo pastura natural, antes de iniciar el uso agrícola de los suelos (Figura 3).
     
    Las productividades de los cultivos acompañaron el aumento de la materia orgánica (Figura 4). Esta figura muestra que los rendimientos de soja aumentaron de 2.300 kg/ ha en 1977 a 3.340 kg/ ha en el año 1997 y que los rendimientos de maíz aumentaron de 3.900 kg/ ha en 1977 a 7.870 kg/ ha en el año 1997. De acuerdo con Dijkstra, estos aumentos de rendimiento fueron conseguidos con una reducción de 50% de la fertilización en soja y de 30% en maíz. Aunque hubieron cambios en las variedades de soja utilizadas, el material genético del cual provenían fue prácticamente el mismo. En maíz se mantuvieron los mismos híbridos durante mucho tiempo y solamente en los últimos años se utilizaron materiales genéticos más avanzados.
     
    Todos los que acompañamos la expansión del área cultivada de los "Campos Gerais" en el final de la década de los años 60 e inicio de los 70, sabemos que esas tierras nunca deberían haber sido labradas. La erosión y la rápida degradación de la materia orgánica estaban tornando suelos productivos en suelos altamente degradados, capaces de soportar apenas algunas cabezas de ganado en un sistema extensivo. La agricultura convencional empobrecía a la tierra y al agricultor, no era y no es sustentable. Frank Dijkstra y el agricultor Manoel Henrique Pereira, presidente de la Asociación Brasileña de Productores de Siembra Directa, también oriundo de los "Campos Gerais", vienen repitiendo este mensaje en todo el Brasil y también en el extranjero. "La Siembra Directa es una cuestión de sobrevivencia" y es la mejor forma de mantener y mejorar la productividad de los suelos a través del tiempo. Los aumentos sostenidos de la producción obtenidos por Dijkstra muestran en forma elocuente la verdad de esta afirmación.
     
    La preparación del suelo como factor de degradación
    Las experiencias acumuladas principalmente en Brasil, Argentina y Paraguay pero también en los trópicos y subtrópicos en general, nos muestran que: 1) La preparación convencional del suelo con arado y otros implementos de labranza intensiva es obsoleta e inevitablemente provoca erosión, disminución de materia orgánica, así como la constante pérdida de la fertilidad del suelo. 2) La introducción del arado y de implementos de preparación intensiva del suelo en zonas tropicales y subtropicales ha sido un error histórico que ha llevado a la degradación y destrucción de muchos suelos. No es sustentable.
     
    Otros efectos de la preparación del suelo en su degradación y la pérdida de productividad del mismo, así como efectos externos de la agricultura convencional en regiones tropicales y subtropicales se reflejan en la figura 5. Es interesante notar que si en esa figura se substituyen las palabras "preparación del suelo" por "labranza cero", es decir Siembra Directa sobre rastrojos, todas las consecuencias negativas enumeradas se convierten en positivas. Por eso, la Siembra Directa sobre rastrojos, con cobertura permanente del suelo debe ser el sistema de producción del futuro, si es que se desea alcanzar la tan anhelada sustentabilidad de la producción agrícola.
     
    Figura 5:
    Consecuencias de la preparación del suelo sobre la degradación y pérdida de productividad así como efectos externos de la agricultura convencional.


    Efectos de la Siembra Directa (SD) en diferentes propiedades del suelo
    Investigaciones científicas a nivel mundial muestran que la Siembra Directa, en comparación con la preparación convencional de los suelos con el arado, tiene efectos positivos sobre las características químicas, físicas y biológicas del suelo (Karlen, et al., 1994, Kochhann, 1996). Primero porque reduce drásticamente la erosión a valores similares a la regeneración natural del suelo, segundo, porque no sólo mantiene, sino aumenta los tenores de materia orgánica en el suelo, y tercero, porque la temperatura del suelo se mantiene baja.
     
    Efecto de la SD en las propiedades químicas del suelo. La Siembra Directa, en comparación con la preparación convencional de los suelos, tiene efectos positivos en las propiedades químicas más importantes del suelo. Bajo el sistema de Siembra Directa se registran mayores valores de materia orgánica, nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, como también mayores valores de pH y mayor capacidad de intercambio catiónico, pero menores tenores de Al (Sidiras y Pavan, 1985; Derpsch et al., 1986; Lal 1976: Lal, 1983; Crovetto, 1992).
     
    Efecto de la SD en las propiedades físicas del suelo. Bajo el sistema de la Siembra Directa, en comparación a la preparación convencional, se registran mayores tasas de infiltración (Roth, 1985), lo que lleva a una drástica reducción de la erosión. Las investigaciones a campo muestran que en Siembra Directa se miden mayores tenores de humedad y temperaturas más bajas del suelo (Kemper y Derpsch, 1981, Sidiras y Pavan, 1986). Al mismo tiempo se registra una mayor densidad del suelo (Lal, 1983; Derpsch, et al., 1991), la cual algunos científicos califican como negativa. En el Paraguay, Brasil y Argentina sin embargo, a pesar de la mayor densidad de los suelos bajo Siembra Directa, se logran mayores rendimientos con este sistema.
     
    Efecto de la SD en las propiedades biológicas del suelo. Dado que no se utilizan implementos que destruyen los "nidos" y canales que construyen los microorganismos, se registra una mayor actividad biológica bajo el sistema de Siembra Directa. Además, los microorganismos no mueren de hambre bajo este sistema (como en el caso de los suelos descubiertos de la agricultura convencional), porque siempre se encuentran sustancias orgánicas en la superficie que proveen los alimentos necesarios. Finalmente, las condiciones más favorables de humedad y temperatura también tienen un efecto positivo en la vida de los microorganismos del suelo. Por ello, en el sistema de Siembra Directa se registran más lombrices, más artrópodos (acarina, colémbolas, insectos), más microorganismos (rizobios, bacterias y actinomicetos), así como también hongos y micorrizas (Kemper y Derpsch, 1981, Kronen, 1984, Voss y Sidiras, 1985).
     
    Aspectos fitosanitarios. Algunas enfermedades aumentan con la Siembra Directa (Homechin, 1984; Igarashi, 1981; Reis, 1985; Reis e Santos, 1987; Reis, Fernandes y Picinini, 1988,). Por ello, este sistema no debe practicarse en forma de monocultivo. Generalmente, una rotación de cultivos equilibrada con el uso de abonos verdes es suficiente para neutralizar este aspecto negativo de la Siembra Directa. Con respecto a las plagas, dicho sistema puede tener efectos positivos como negativos, lo cual depende del insecto dañino específico como de las condiciones climáticas en los diversos años. Generalmente aumenta la diversidad de insectos, ácaros etc., porque en las capas de mulch encuentran mejores condiciones para su reproducción. Esto tiene la ventaja de que también se desarrollan muchos insectos útiles (predadores), con lo que surge un equilibrio y consecuentemente en muchos casos se puede disminuir el uso de productos fitosanitarios. La Siembra Directa potencia el control biológico e integrado de plagas.
     
    Aspectos ambientales. La preparación intensiva del suelo acelera la mineralización de la materia orgánica y convierte residuos de plantas en dióxido de carbono (CO2), que es liberado a la atmósfera contribuyendo al efecto invernadero, o sea al calentamiento global del planeta.
     
    Investigaciones recientes realizadas en los Estados Unidos por el USDA con sofisticados equipamientos muestra, que el carbono del suelo es perdido muy rápidamente en forma de dióxido de carbono minutos después de que el suelo es preparado intensamente, y que la cantidad está directamente relacionada con la intensidad de la preparación del suelo. Después de 19 días, las pérdidas totales de carbono en parcelas de trigo fueron hasta cinco veces más altas que las de las parcelas no preparadas. En realidad, las pérdidas de carbono del suelo fueron iguales a la cantidad que había sido adicionada por los residuos del cultivo anterior dejados en el campo.(CTIC, 1996).
     
    Esto significa, que la pérdida de carbono del suelo (en forma de dióxido de carbono - C02) durante las operaciones de preparación, es lo que disminuye los niveles de materia orgánica del suelo. Las emisiones de dióxido de carbono enriquecen la atmósfera con este elemento contribuyendo para el calentamiento global del planeta. Mientras los combustibles fósiles son los mayores productores de dióxido de carbono, se estima que la adopción generalizada de la labranza conservacionista, podría compensar hasta 16% de las emisiones mundiales provenientes de combustibles fósiles (CTIC, 1996).
     
    La figura 6, preparada por Reeves (1995), ilustra el destino del carbono del suelo considerando tres hipótesis de adopción de la labranza conservacionista en los Estados Unidos hasta el año 2020. Como labranza conservacionista se define a todo sistema de preparación del suelo que deja más de 30% de residuos o restos vegetales (rastrojos) sobre la superficie después de la siembra. En la primera hipótesis, en que los niveles de adopción de la labranza conservacionista en el año 1993 (27%) son mantenidas, y donde prevalece la preparación convencional, cerca de 200 millones de toneladas de carbono se pierden hacia la atmósfera. En la segunda hipótesis, en la que la adopción de la labranza conservacionista aumentaría a 57%, se puede observar un cierto progreso en relación a la primera. En la tercera hipótesis, donde la tasa de adopción de la labranza conservacionista alcanzaría 75%, en preparación convencional se perdería cerca de la mitad del carbono comparado con la primera hipótesis, mientras que la Siembra Directa contribuiría a incrementar los depósitos de carbono en el suelo en cerca de 400 millones de toneladas, donde este contribuiría para aumentar la fertilidad del suelo (Kern y Johnson, 1993). La preparación mínima del suelo aparentemente no es capaz de retener carbono adicional en el suelo, pero si evita una pérdida neta.
     
    La conversión generalizada de la producción agrícola de la labranza convencional para la labranza conservacionista, cambiaría todo el sistema de manipulación del suelo de una fuente de carbono atmosférico a un depósito de carbono orgánico en el suelo (Kern y Johnson, 1993). En otras palabras, al mantener el carbono proveniente de los residuos vegetales en el suelo, los agricultores que practican la Siembra Directa estarían contribuyendo para reducir los efectos negativos de la labranza convencional sobre el medio ambiente, reduciendo efectivamente el efecto invernadero.
     
    Debemos saber todavía, que se estima que el efecto invernadero (al que contribuyen también otras substancias), producirá aumentos de temperatura de 5° C en Alaska, Siberia y Japón, de 2 a 4° C en Groenlandia y de 1 a 2 °C en Europa meridional, mientras habrá reducción de temperaturas de 0 a 1°C en Africa Occidental, Madagaskar, Antártica y Australia (Instituto de Meteorología de la Universidad de Frankfurt). Estos cambios afectarán grandemente el clima sobre la tierra. En caso de que se doblen las emisiones de gases que contribuyen al efecto invernadero hasta el año 2030, se producirá un aumento medio de la temperatura de 2,5°C. Esto provocará un fuerte deshielo del Polo Norte, que hará aumentar el nivel del mar en aproximadamente 5 cm por decenio, hasta llegar a tal punto de inundar muchas áreas costeras bajas. Igualmente, los cambios de temperaturas provocarán huracanes y catástrofes climáticas, así como sequías e inundaciones por exceso de lluvia (Umweltbundesamt, Alemania).
     
    La calidad del agua es mejorada en el sistema de Siembra Directa. Mientras que el agua que escurre de microcuencas que fueron preparadas convencionalmente es de color marrón y carga una gran cantidad de sedimentos, en las microcuencas en Brasil donde se ha adoptado la Siembra Directa, el agua que escurre es de color claro inclusive después de fuertes lluvias.
     
    El temor de que en la Siembra Directa se haría necesario mayor uso de herbicidas no se ha confirmado en la práctica. En general, los productores informan que han reducido el uso de dichos productos una vez que han aprendido a usarlos más eficientemente y cuando paralelamente emplean otros métodos de reducción de malezas en el campo, como son la inclusión de abonos verdes y la rotación de cultivos. Además, a pesar de que se utilizan herbicidas para matar las malezas, se registra una mayor actividad biológica en Siembra Directa, lo que es un indicador de un suelo más sano.
     
    Fuera de los aspectos positivos de la Siembra Directa mencionados anteriormente, este sistema tiene una serie de ventajas laborales para el agricultor porque se elimina la preparación del suelo, lo cual significa economía de tiempo y energía. Se precisan menos HP/ ha y los tractores presentan más años de vida útil. Además, disminuyen los requerimientos de mano de obra. Finalmente, los mayores rendimientos (y la mayor estabilidad de los rendimientos) hacen que este sistema sea más económico y rentable y por ello generalmente es bien aceptado por los productores (Cuadro 5).
     
    Cuadro 5:
    EFECTOS DEL SISTEMA DE PREPARACIÓN DEL TERRENO Y SIEMBRA SOBRE ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL SUELO Y DE LOS CULTIVOS (RESUMEN)
    (> 4 años de Siembra Directa contínua)

    Aspectos químicos Convencional Siembra directa Positivo SD
    Materia Orgánica Menor Mayor +
    Nitrógeno Menor Mayor +
    Fósforo Menor Mayor +
    Potasio Menor Mayor +
    Calcio y Magnesio Menor Mayor +
    pH Menor Mayor +
    Saturación de Al Mayor Menor +
    CIC Menor Mayor +
           
    Aspectos físicos      
    Erosión Mayor Menor +
    Infiltración Menor Mayor +
    Temperatura Mayor Menor +
    Humedad Menor Mayor +
    Estabil. de Agregados Menor Mayor +
    Densidad Menor Mayor No
           
    Aspectos biológicos      
    Lombrices Menor Mayor
    Artrópodos Menor Mayor +
    Degrad. celulosa Menor Mayor +
    Nódulos de soja Menor Mayor +
    Micorrizas Menor Mayor +
           
    Aspectos sanitarios      
    Control biológico Menor Mayor +
    Plagas Menor/ Mayor Menor/ Mayor ±
    Enfermedades Menor Mayor No
    Malezas Menor/ Mayor Menor/ Mayor ±
           
    Otros      
    Mecanización Hp/ ha Mayor Menor +
    Mano de obra Mayor Menor +
    Rendimiento Menor Mayor +
    Rentabilidad Menor Mayor +
           
    Medio Ambiente      
    Herbicidas Mayor/ Menor Menor/ Mayor ±
    Emisiones de CO2 Mayor Menor +
    Calidad del agua Menor Mayor +
    Sustentabilidad No Si +
    Difusión de la Siembra Directa
    El sistema ha experimentado la mayor difusión en los Estados Unidos donde en el año 1996 se estaba realizando en 17,7 millones de hectáreas (No- till Farmer, 1997). El segundo país de mayor difusión de la Siembra Directa es el Brasil donde la técnica se practica en aproximadamente 5,6 millones de hectáreas, siguiendole la Argentina con cerca de 4 millones de hectáreas. El interés en este sistema va en constante aumento en Argentina, porque también en áreas con poco declive de la región de la Pampa se observa una fuerte erosión y degradación de los suelos bajo la agricultura convencional. En el Paraguay, la Siembra Directa fue adoptada en aproximadamente 400.000 hectáreas en la temporada 1996/ 97. El sistema está despertando interés creciente por agricultores en Chile, Bolivia, Uruguay y en otros países de América Latina. Por las ventajas que presenta el sistema, la Siembra Directa se está difundiendo también cada vez más entre los pequeños agricultores con tracción animal o manual.
     
    Conclusiones
    1. Debido a la preparación del suelo y bajo condiciones tropicales y subtropicales, la materia orgánica generalmente se mineraliza a tasas mayores que las posibilidades de reposición, resultando en contenidos decrecientes de materia orgánica en el suelo y en una disminución del rendimiento de los cultivos a través del tiempo.
    2. Las altas intensidades de lluvias que prevalecen en los trópicos están generalmente asociadas (inclusive en terreno casi plano) con pérdidas de suelo mayores que la regeneración natural, resultando en degradación química, física y biológica del suelo y en una disminución del rendimiento de los cultivos a través del tiempo.
    3. Debido a que la degradación de la materia orgánica y/o la erosión no puede ser evitada cuando el suelo es arado o preparado mecánicamente, la sustentabilidad de la producción agrícola no puede ser alcanzada mientras se prepara el suelo en los trópicos. La arada y la preparación mecánica del suelo son antagónicos al uso sostenible de la tierra.
    4. La Siembra Directa en cantidades razonables de residuos vegetales en general mejora las características químicas, físicas y biológicas del suelo, tornando posible una agricultura sostenible.
    5. La preparación mecánica del suelo resulta en emisiones inaceptables de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera y en vez del carbono ser depositado en el suelo aumentando su fertilidad, el revolvimiento del suelo contribuye al efecto invernadero y al calentamiento global del planeta.
    6. La utilización del sistema de Siembra Directa con cobertura permanente del suelo no solamente mejora la calidad del suelo para el agricultor, sino mejora el medio ambiente para todos.
    7. La Siembra Directa ha experimentado una difusión en más de 10 millones de hectáreas en la Región del Mercosur, siendo que la técnica continúa despertando un interés creciente entre los agricultores. Esto debido a que se trata de un sistema de producción conservacionista productivo, rentable, competitivo y sustentable.
    8. La Siembra Directa sobre residuos de cultivos anteriores o sobre abonos verdes en combinación con rotaciones adecuadas de cultivos, es el sistema de producción del futuro si es que realmente se procura poner en práctica una agricultura sostenible.
    Bibiliografia consultada
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    BUNCH, R., 1995: Principles of agriculture for the humid tropics. An odyssey of discovery. ILEA Newsletter, October 1995, p18 & 19.
     
    CANNEL, R. Q., HAWES, J. D., 1994: Trends in tillage practices in relation to sustainable crop production with special reference to temperate climates. Soil & Tillage Res., 30. 245- 282
     
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    CTIC, 1996: Conservation Technology Information Centre, CTIC Partners , April/ May 1996, Vol. 14 N° 3.
     
    DERPSCH, R., ROTH, C.H., SIDIRAS, N., KÖPKE, U., 1991: Controle da erosão no Paraná, Brasil: Sistemas de cobertura do solo, plantio direto e preparo conservacionista do solo. Deutsche Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (GTZ), TZ- Verlag, Rossdorf.
     
    DERPSCH, R., SIDIRAS, N., ROTH, C.H., 1986: Results of studies made from 1977 to 1984 to control erosion by cover crops and no- tillage techniques in Paraná, Brazil. Soil & Tillage Research, 8, p 253- 263.
     
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      REVISIÓN HISTÓRICA
    Disponible solamente en inglés:
    Vea "Derpsch, R., 1998:
    Historical review of no- tillage cultivation of crops, Proceedings, The 1st JIRCAS Seminar on Soybean Research. No-tillage Cultivation and Future Research Needs, March 5-6, 1998, Iguassu Falls, Brazil, JIRCAS Working Report No. 13, p 1 - 18, 1998."
     

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      AVANCES

    Expansión mundial de la siembra directa y avances tecnológicos

    Rolf Derpsch

    Publicado en los anales del 7° Congreso de AAPRESID:
    Derpsch, R., 1999: Expansión mundial de la siembra directa y avances tecnológicos. Anales, 7° Congreso Nacional de Siembra Directa de AAPRESID, Mar del Plata, 17.- 20.8.1999, p.79- 97

    Introducción
    Situación general de la siembra directa en el mundo

    Dificultades y limitaciones en la adopción de la siembra directa en América des Sur y cómo han sido superadas 

    Necesidades más importantes asociadas a la utilización y adaptación de la tecnología en el futuro y limitaciones del sistema

    Perspectivas
    Resumen
    Literatura
     

    Introducción
    No es fácil describir la expansión de la siembra directa a nivel mundial, pues son pocos los países del mundo que tienen estadísticas anuales y detalladas sobre este tema, y en muchos países las informaciones son inexistentes. En general, las estadísticas sobre siembra directa están basadas en estimaciones salvo en pocos países como los Estados Unidos, donde se dispone de levantamientos anuales y detallados.
     
    Otro problema asociado con siembra directa es su definición. Las referencias consultadas no siempre consideran las mismas técnicas cuando se menciona este término. La confusión es aún mayor cuando se hace referencia a labranza conservacionista, ya que existen opiniones muy diversas sobre lo que se entiende por labranza, así como lo que significa conservacionista.
     
    Debemos por lo tanto estar conscientes de que los datos sobre la expansión de la siembra directa a nivel mundial podrán ser imprecisos y en relación a muchos países simplemente no se ha conseguido ninguna información. Debido a mi experiencia en Sudamérica dispongo de mejores informaciones en este continente y centraré mis comentarios sobre los avances tecnológicos en esta parte del mundo. Es interesante notar, que mientras en los Estados Unidos la siembra directa representa apenas el 44% del área bajo cultivo en labranza conservacionista, en Sudamérica la siembra directa probablemente representa más del 95% del área bajo labranza conservacionista.
     
    La siembra directa se define en este trabajo como la operación de siembra de los cultivos en suelos no preparados mecánicamente, en los que se abre un surco que solamente tiene el ancho y la profundidad suficiente para obtener una buena cobertura de la semilla, sin ninguna otra preparación mecánica (Phillips y Young, 1973). También me refiero aquí a siembra directa permanente y no a una siembra directa realizada ocasionalmente. Se entiende que el suelo permanece cubierto con residuos de cultivos comerciales o de abonos verdes y que la mayor parte de los residuos permanecen sin remover en la superficie del suelo después de la siembra. Siempre que se llene este requisito, herramientas surcadoras pueden ser utilizadas para quebrar camadas compactadas del suelo debajo de la profundidad de colocación de la semilla. Por este motivo, el término siembra directa es más apropiado que el término utilizado por los norteamericanos (no-tillage), sinónimo de cero labranza. Mientras apenas sean abiertos surcos estrechos en el suelo y los residuos de cultivos permanezcan en su mayoría en la superficie, no debemos ser en mi opinión, demasiado exigentes con el término "no-tillage" o cero labranza. Tenemos que entender que el carbono del suelo y los residuos de cultivos son factores clave para que la siembra directa funcione. Nos hemos concentrado demasiado, y por demasiado tiempo en no labrar el suelo en vez de concentrarnos en los residuos de cultivos como la principal técnica de manejo del suelo (Wayne Reeves, comunicación personal 1997).
     
    El control de la erosión continúa siendo uno de los motivos principales del porqué la siembra directa es adoptada en muchos países. Ninguna otra tecnología desarrollada hasta ahora por el hombre ha sido tan eficiente en controlar la erosión y conseguir una producción de alimentos verdaderamente sustentable, como es el caso de la siembra directa (Baker et al., 1996).

    Situación general de la siembra directa en el mundo
    La siembra directa viene creciendo a un ritmo acelerado a nivel mundial. Con 19,3 millones de ha. EE.UU. es el país donde la siembra directa ha alcanzado la mayor difusión en términos de área cultivada, le sigue Brasil con 12 millones, Australia con 8,6 millones, Argentina con 7,3 millones, Canadá con 4,1 millones, y Paraguay con 800.000 ha (Tabla 1).  

    Tabla 1: Área total bajo siembra directa en diferentes países (hectáreas)

    País Area bajo Siembra Directa
    en ha 2007/ 2008
    EE.UU. 1 26.500.000
    Argentina 2 25.785.000
    Brasil 3 25.502.000
    Australia 4 17.000.000
    Canadá 5 13.481.000
    Paraguay 6 2.400.000
    China7 1.330.000
    Kazajstán 8 1.300.000
    Bolivia 9 706.000
    Uruguay 10 655.000
    España 11 650.000
    Sudáfrica 12 368.000
    Venezuela 13 300.000
    Francia 14 200.000
    Finnlandia 15 200.000
    Chile16 180.000
    Nueva Zelanda 17 162.000
    Colombia 18 102.000
    Ucrania 19 100.000
    Otros (Estimativa) 1.000.000
    Total 116.921.000

    Source: Derpsch, R. and Friedrich, T., 2010
    Extracted from: http://www.fao.org/ag/ca/6c.html

    Información proveída por: 1) CTIC, 2007; 2) AAPRESID, 2010; 3) FEBRAPDP, 2005/06; 4) Australian Bureau of Statistics, 2009; 5) Dr. Doug McKell, Soil Conserv. Council of Canada, 2006; 6) MAG & CAPECO, 2008; 7) Li Hongwen, 2008; 8) Mekhlis Suleimenov, 2007; 9) ANAPO, Bolivia, 2007; 10) ) Miguel Carballal AUSID, 2007; 11) Emilio González-Sánchez, AEAC/SV, 2008; 12) Richard Fowler, 2008; 13) Rafael E. Perez, 2004; 14) APAD, 2008; 15) Timo Rouhianinen, FINCA, 2008; 16) Carlos Crovetto, 2008; 17) John Baker, 2008; 18) Fabio Leiva, 2008; 19) Estimate by the authors.

    Observación: Algunas informaciones sobre el área bajo siembra directa en Canadá indican 6.7 millones de ha. en ese país. En este caso se acepta de que se realice la arada una vez por año en otoño. Si aplicamos el término siembra directa en forma más estricta (sin ninguna preparación del suelo) entonces el área bajo este sistema en Canadá es de solo 4.08 millones de ha.

    No es fácil conseguir informaciones sobre la adopción de la siembra directa en Asia, África y los países del Este de Europa. Admitiendo que pueden haber lagunas de información, se estima que la siembra directa es utilizada en aproximadamente 55 millones de ha. a nivel mundial. Aproximadamente 82% de la tecnología está siendo practicada en las Américas desde Alaska hasta Tierra del Fuego (43% en los EE.UU. y Canadá, 39% en Latinoamérica), 16% en Australia y 2% en los tres continentes restantes, Europa, Asia y África. Existe un gran potencial para aplicar esta tecnología de conservación de suelos en esas partes del mundo, aunque existen factores climáticos y socio- económicos limitantes que deben ser tomados en cuenta. Los países del Este europeo parecen tener el mayor potencial para un rápido crecimiento de esta tecnología. Para salvar las lagunas de información en los países del Este europeo, como en África y Asia, el autor agradecería cualquier información sobre el área bajo siembra directa que está siendo aplicada en esas partes del mundo.

    Al considerar el porcentaje que la siembra directa ocupa en los diferentes países, en relación a la superficie total bajo cultivos anuales, se observa que en EE.UU. apenas un 16% del área cultivada se encuentra bajo siembra directa, mientras que el porcentaje llega a 21% en Brasil, 32% en Argentina y 52% en el Paraguay (Figura 1). El Paraguay se sitúa así a la vanguardia de todos los países del mundo en relación al porcentaje del área total de cultivos anuales en siembra directa. Es notable también el ritmo de crecimiento que la tecnología ha tenido en este país. Mientras en el año 1992 en el Paraguay la siembra directa era practicada en apenas 20.000 ha, en el año 1999 se estima que dicho sistema es utilizado en aproximadamente 800.000 ha, gracias a los esfuerzos desplegados por el Proyecto Conservación de Suelos MAG-GTZ, las cooperativas, los propios agricultores y las empresas de sector.

    Un estudio sobre el potencial de implementación de la siembra directa en África ha sido realizado por la GTZ en 1998. El estudio concluye, que la siembra directa asegura una excelente protección del suelo y es por eso el sistema más conveniente para aquellas regiones donde se puede producir suficiente biomasa para proveer una cobertura permanente del suelo. Los factores ecológicos limitantes para una difusión de la siembra directa en este continente son: bajas precipitaciones que resultan en baja producción de biomasa, períodos vegetativos cortos, suelos arenosos con tendencia a compactación y suelos anegadizos. Las limitaciones socio-económicas son: alta demanda por residuos de cultivos para forraje de animales, falta de reconocimiento a los derechos de propiedad, infraestructura pobremente desarrollada (mercado, crédito, servicio de extensión), claras preferencias por un solo cultivo (ej. maíz), y altas demandas del sistema en términos de gerenciamiento. El estudio también concluye, que en esas regiones y bajo condiciones donde no es posible practicar la siembra directa, la segunda opción recomendada es la labranza mínima (GTZ, 1998).

    Mientras en EE.UU. la siembra directa ya fue investigada en la década de los años 1940 (más intensivamente hacia el fin de la década de 1950) y en Europa en la década de 1960 y 1970, no fue hasta 1971 que la investigación sobre esta tecnología fue iniciada en Brasil y Latinoamérica (Derpsch, 1998). Inicialmente, la siembra directa fue concebida como una tecnología eficiente para conservar el suelo, ya que la rápida expansión de la superficie cultivada trajo consigo un aumento considerable y generalizado de daños por erosión, especialmente en los estados del Sur de Brasil. Con el tiempo la tecnología ha evolucionado hacia un sistema de producción verdaderamente sustentable con consecuencias económicas, sociales y ambientales positivas.
     
    Otro aspecto digno de notar, es el ritmo de aumento del área bajo siembra directa en América Latina comparado con los Estados Unidos. Mientras los países integrantes del MERCOSUR (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay) realizaban la siembra directa en apenas 670.000 ha. en el año 1987 (menos de la superficie actual en siembra directa en el Paraguay), estos países experimentaron un aumento de 20 veces el área bajo siembra directa hasta 1997 llegando a casi 14 millones de hectáreas. En el mismo período el área bajo siembra directa en EE.UU. creció apenas 4,6 veces pasando de 4 millones de ha. en 1987 a 18,6 millones en 1997. De 1997 a 1998 la siembra directa creció en 28% en el MERCOSUR llegando a 19,27 millones de ha., contra apenas 3,7% de crecimiento en los EE.UU., donde el área total alcanzó 19,35 millones de ha. en 1998 (Figura 2). Esto significa que el área bajo siembra directa en el MERCOSUR hasta el momento, prácticamente iguala el área bajo siembra directa en EE.UU. El fuerte crecimiento de esta tecnología de punta en el MERCOSUR, muestra la gran capacidad y el carácter innovador de los agricultores de la región.
     
    Entre los principales factores que promovieron tan impresionante cambio en América Latina se pueden contar los siguientes: 1) Control eficiente y económico de la erosión bajo condiciones con alto potencial de erosión y degradación de los suelos. 2) Conocimientos adecuados disponibles en la región a través de investigación y desarrollo como también a través de las experiencias de agricultores líderes. 3) Amplia utilización de abonos verdes para la reducción de la infestación con malezas especialmente en Brasil y Paraguay (reducción en el uso de herbicidas), aumento del contenido de materia orgánica en el suelo, control biológico de plagas, etc. 4) En general un mismo mensaje, consistente y positivo hacia la siembra directa, ha sido expresado por todos los sectores involucrados (públicos y privados) sin contradicciones. 5) La siembra directa ha sido prácticamente la única tecnología de labranza conservacionista recomendada, en contraposición a los EE.UU., donde también se incluye la labranza mínima y reducida. 6) Ha habido una agresiva y eficiente extensión de agricultor para agricultor a través de las asociaciones de siembra directa. 7) Publicaciones con informaciones adecuadas, útiles y prácticas han sido producidas y colocadas en manos de agricultores y extensionistas. 8) Evaluaciones económicas con enfoque sistémico de finca han mostrado altos retornos económicos al practicar la siembra directa. Los retornos económicos mejoran aún más con el uso de abonos verdes y rotaciones de cultivos. 9) No han surgido fuerzas mayores contrarias al sistema. 10) Los agricultores latinoamericanos han tenido que ser extremamente competitivos en el mercado global, ya que los subsidios han sido inexistentes.

    Dificultades y limitaciones en la adopción de la siembra directa en América del Sur y cómo han sido superadas 

    Máquinas adecuadas
    Solamente en 1975 fueron construidas las primeras máquinas para siembra directa en Brasil, de tal forma que muchos agricultores se iniciaron en este sistema, transformando sus máquinas convencionales. Las primeras máquinas construidas en el Brasil, basadas en el azadón rotativo (Howard Rotacaster) eran lentas y los agricultores quedaron muy contentos cuando máquinas más rápidas y perfeccionadas, basadas en el triple disco aparecieron en el mercado en 1976. La importación de máquinas ha sido virtualmente imposible en el Brasil y difícil en otros países debido a los altos impuestos. La producción de máquinas especializadas comenzó mucho más tarde en otros países de América Latina como Argentina y México. Hoy en día, aproximadamente 15 industrias en Brasil y unas 30 en Argentina están construyendo máquinas de siembra directa para medianos y grandes productores.

    Para agricultores mecanizados, pequeños o medianos, se recomienda que compren una máquina multiuso, adecuada para granos gruesos (soja, maíz, sorgo, girasol), con espaciamientos mayores entre líneas y al mismo tiempo adecuadas para granos finos (trigo, avena, centeno y cultivos de abonos verde en general) con espaciamientos estrechos entre líneas. La falta de consideración de este aspecto, coloca a los agricultores que no tienen capital suficiente para comprar dos máquinas, en situación difícil. Por lo general estos agricultores optan por una máquina de granos gruesos y se ven por lo tanto imposibilitados de sembrar cultivos como el trigo o los abonos verdes, dificultando la realización de rotaciones adecuadas de cultivos. Dejar el terreno en descanso en el invierno en el Sur de Brasil o Paraguay tiene como resultado una alta infestación de malezas y altos costos para eliminarlas.

    Herbicidas adecuados
    Los primeros años de adopción de la siembra directa en América del Sur fueron especialmente difíciles, porque los únicos herbicidas disponibles eran Paraquat y 2,4-D. El azadón salvó muchos cultivos de un fracaso en esa época. Al inicio de la década de 1980, el número de herbicidas disponibles para el sistema había crecido a tal punto, que resultaba difícil saber las propiedades de los distintos productos disponibles en el mercado. Los únicos que en esa época ofrecerían informaciones sobre las características de los diferentes productos eran las propias compañías que los producían. Esto hacía muy difícil para los agricultores identificar y encontrar los productos que necesitaban. Dos publicaciones escritas en el inicio de la década de 1980 (Rodrigues y Almeida, 1998; Lorenzi, 1994), ambas ahora en su cuarta edición, ayudaron a los productores y técnicos a disponer de más información sobre el control de malezas en siembra directa permitiendo que un mayor número de agricultores adoptara este sistema.  

    La producción y disponibilidad de una mayor variedad de herbicidas más eficientes, junto con una mayor diversidad de máquinas de siembra directa más eficientes, disponibles en Brasil y Argentina, ha llevado a un crecimiento sin precedentes de la siembra directa en América del Sur.

    Cambio mental 
    Un cambio mental de agricultores, técnicos, extensionistas e investigadores, distanciándose de operaciones de preparación degradantes del suelo y cambiando hacia sistemas de producción agrícola sustentables como la siembra directa fue necesario para obtener cambios en actitudes de los agricultores. Mientras la cabeza permanezca convencional será muy difícil implementar una siembra directa exitosa a nivel de agricultor. Hemos aprendido, que si el agricultor no realiza un cambio mental radical en su cabeza y mente, nunca será capaz de hacer funcionar la tecnología en forma adecuada. Hemos encontrado que esto no es solamente verdadero para agricultores, sino también para técnicos, extensionistas y para investigadores. La siembra directa es tan diferente del sistema convencional y pone todo "cabeza abajo", que cualquier persona que quiera tener éxito con esta tecnología tiene que olvidar prácticamente todo lo que ha aprendido sobre labranza convencional. Al mismo tiempo uno debe estar constantemente preparado para aprender nuevos aspectos de este sistema de producción. Antes de cambiar su sembradora el agricultor deberá cambiar su mente para que el sistema funcione. 

    Conocimiento
    La falta de conocimientos técnicos apropiados y adecuados al sitio sobre el sistema de siembra directa ha sido probablemente la mayor limitación para la difusión del sistema en algunos países y regiones de América Latina. El mayor cambio que un agricultor tiene que enfrentar cuando se mueve del sistema convencional al sistema de siembra directa probablemente sea el control de malezas. Para estar en condiciones de manejar esta nueva situación el agricultor tiene que tener buen conocimiento especialmente sobre herbicidas, malezas y tecnología de aplicación.

    Herbicidas
    Para poder aplicar adecuadamente la siembra directa, se hace necesario una publicación que describa todos los productos disponibles en el mercado con todas sus características químicas y toxicológicas, cantidad de producto a ser usado por hectárea, incluyendo también un listado de las malezas que pueden ser controladas efectivamente con cada producto. Esta es una información muy necesaria sin la cual no solamente los agricultores, sino también técnicos, extensionistas e investigadores estarían imposibilitados de hacer funcionar la siembra directa. Un ejemplo de buena presentación de la información sobre herbicidas es la publicación de Rodrígues y Almeyda (1998) que ha alcanzado su cuarta edición en Brasil, en el momento de redactar este trabajo.

    Malezas
    Otra publicación indispensable para facilitar la aplicación práctica de la siembra directa se refiere a la identificación de malezas y recomendaciones para su control. Preferiblemente una publicación de este tipo debe describir las malezas más comunes y mostrar fotografías tanto de las plantas adultas, como de plántulas y de semillas para una fácil identificación, indicando al mismo tiempo cuales herbicidas pueden controlar eficazmente cada maleza. En el Brasil, Lorenzi publicó por primera vez un libro conteniendo estas informaciones en 1984, que ha sido reeditado cuatro veces hasta la fecha. Esta publicación ha sido una herramienta muy importante en la mano de agricultores, extensionistas e investigadores, para ejecutar en forma adecuada la siembra directa.

    Tecnología de aplicación de herbicidas
    El complejo cálculo de volumen de agua a ser aplicado por hectárea, presión, caudal de los picos, velocidad del tractor, capacidad del tanque y cantidad de producto a ser agregado para aplicar la dosis recomendada de un producto por unidad de área, ha sido un problema difícil de resolver, no solamente para agricultores sino para cualquier persona que trata de calibrar un pulverizador. Hemos aprendido que las informaciones deben ser bien preparadas, sencillas y fáciles de usar antes de ser presentadas a los agricultores. De no cumplirse con una presentación didáctica, sencilla y clara (lo que raramente ocurre), no se utilizarán métodos adecuados de calibración y la pulverización será defectuosa, resultando en un control deficiente de malezas, aún cuando se utilizan los mejores productos.
     
    Sumado a esto, en América del Sur nos tomó muchos años de experimentación adaptativa, así como de rescate de informaciones sobre experiencias de agricultores, antes de aprender que muchos productos funcionan mejor con menos de 100 litros de agua por hectárea que con más y que en algunos casos podemos reducir significativamente la cantidad de herbicida a ser usado bajando el pH del agua a 3,5, que el costo y que el tiempo de aplicación puede ser grandemente reducido utilizando tanques grandes (2000 litros de capacidad, en vez de los comunes de sólo 600 litros) y bajo volumen de agua. Con el tiempo también hemos aprendido que la luz influencia la eficiencia de algunos productos significativamente y que en los trópicos los agricultores en general tienen que levantarse muy temprano para llenar los requisitos de realizar la pulverización con menos de 30°C de temperatura y más de 60% de humedad del aire. En algunas regiones y en la temporada calurosa tenemos dificultades de llenar estos requisitos a cualquier hora del día. Aunque informaciones aisladas han sido publicadas y lanzadas cada tanto tiempo, solamente fue en 1996 que una publicación más avanzada en relación a la tecnología de aplicación fue publicada en Brasil (Fundación ABC, 1996).

    Suelos
    Muchos suelos tropicales son ácidos o contienen aluminio tóxico. Hemos recomendado a los agricultores de aplicar la cal el año antes de entrar en el sistema de siembra directa porque es la última oportunidad de incorporarla. Sin embargo resultados más recientes de investigación nos han mostrado, que se puede aplicar la cal en superficie sin incorporar, ya que en los suelos tropicales que en general son bastante permeables y presentan altas tasas de infiltración de agua, la cal se mueve en forma natural a horizontes más profundos del suelo. En este caso se recomienda que los agricultores apliquen pequeñas cantidades de cal cada año, en vez de aplicar grandes cantidades de una sola vez.

    Abonos verdes e incorporación de cal
    Los conceptos sobre encalado y fertilización han cambiado bastante en América Latina después de introducir la siembra directa. La experiencia nos muestra que prácticamente tenemos que olvidar todo lo que hemos aprendido en las universidades sobre fertilización y encalado y que tenemos que familiarizarnos con los nuevos conceptos sobre el manejo de la fertilidad del suelo en este sistema. Un agricultor pionero, Nonô Pereira de Ponta Grossa, Estado de Paraná, Brasil, junto con el investigador João Carlos Moraes de Sá han desarrollado un sistema de siembra directa sobre pastura nativa, en suelos con alta saturación de aluminio, bajo pH y en general bajos niveles de fertilidad. (Los agricultores suelen pulverizar la pastura con herbicidas 3 a 4 meses antes de sembrar para asegurar un buen control de los pastos leñosos). A pesar de las características de baja fertilidad de estos suelos, al aplicar cantidades relativamente pequeñas de cal en superficie y utilizando dosis medias de fertilización, se pueden cosechar cerca de 3.000 kg/ha de soja ya en el primer año. Esto se debe probablemente al alto contenido de materia orgánica de estos suelos, que nunca han sido tocados por implementos de preparación del suelo. Experiencias similares están siendo realizadas en suelos pobres, ácidos y pastura nativa en el Paraguay. 

    Encostamiento del suelo
    En general la formación de costras en la superficie del suelo no es un problema en siembra directa. Debido al hecho que una cobertura de mulch evita el impacto directo de las gotas de lluvia sobre el suelo desnudo, las costras prácticamente no se forman. Hemos encontrado, que suelos con tendencias fuertes al encostramiento en el sistema convencional, no presentan problemas de costras en el sistema de siembra directa, toda vez que el suelo esté suficientemente cubierto y protegido con residuos de plantas.
     
    Es de conocimiento general que suelos con mal drenaje no son adecuados para la siembra directa. Afortunadamente la mayoría de los suelos tropicales de América del Sur son bien drenados y en general se adecuan bien a este sistema. 

    Superficie ondulada
    Obviamente, una máquina de siembra directa no podrá trabajar adecuadamente si la superficie del suelo no está nivelada. En siembra convencional los agricultores muchas veces controlan las malezas mediante el cultivo mecánico. Esto tiende a dejar la superficie del suelo ondulada, siendo necesario nivelarla antes de entrar en el sistema de siembra directa. También, cuando surcos de erosión o pequeñas cárcavas están presentes, o en caso de existir superficies muy rugosas, después de la cosecha, se recomienda que los agricultores nivelen primeramente el suelo, antes de iniciar el sistema de siembra directa, para evitar problemas en la siembra y una mala germinación.

    Compactación del suelo
    Compactaciones inducidas por la preparación del suelo en el sistema convencional como pié de arado o pié de rastra, deberán ser eliminadas antes de iniciar la siembra directa. Un escarificador (raramente un subsolador) es en general suficiente para solucionar el problema tanto en Brasil, Paraguay como en la Argentina.

    La compactación del suelo en siembra directa permanente es un tema que es discutido siempre de nuevo en Latino América. Hemos encontrado que, en general, los investigadores tienen una percepción diferente que los agricultores al encarar este problema. Como los investigadores tienen equipamientos muy sofisticados para medir eventuales compactaciones y pueden demostrar fácilmente que los suelos están más duros y compactos bajo siembra directa que bajo preparación convencional, hemos visto que muchos investigadores ven la compactación del suelo como un problema bastante serio en el sistema de siembra directa. Estamos observando que en general los investigadores en América Latina tienden a exagerar el problema de la compactación del suelo. En contraste con ellos, los agricultores miden la compactación no en términos de densidad del suelo en g/cm3 o en resistencia a la penetración, sino en término de respuesta de los cultivos, o sea en término de rendimiento. Si los rendimientos son tan buenos o mejores en siembra directa que en preparación convencional, al agricultor no le importa la compactación. Los agricultores también miden la compactación en términos de penetración en el suelo de los equipamientos de siembra. Si los suelos están demasiado duros para conseguir una buena penetración de los elementos cortantes de una sembradora, entonces el agricultor tendrá una densidad de plantas deficiente. 

    Con el objetivo de evaluar la percepción de los agricultores en relación al problema de la compactación del suelo, tres agricultores pioneros de la siembra directa en Brasil fueron entrevistados en 1997 para expresar sus puntos de vista sobre este problema. Los agricultores entrevistados fueron Nonô Pereira, (22 años de siembra directa permanente), Frank Dijkstra (22 años de siembra directa permanente) y Herbert Bartz (26 años de siembra directa permanente), totalizando 70 años de experiencia. Los suelos de estos agricultores varían de arenosos con aprox. 80% de arena a arcillosos con aprox. 80% de arcilla. Los agricultores fueron unánimes en afirmar, que ellos no perciben la compactación del suelo como un problema en el sistema de siembra directa permanente (Revista Plantio Direto, 1999). Ellos también afirmaron que no existe ninguna razón para preparar el suelo de vez en cuando una vez que la siembra directa haya sido establecida. Finalmente dijeron que la mejor manera de evitar la compactación en el sistema de siembra directa es la de producir cantidades máximas de cobertura del suelo, utilizar abonos verdes y rotación de cultivos, de tal manera que las raíces y la actividad biológica, así como lombrices e insectos, etc., ejecuten el trabajo de soltar el suelo. Una buena cobertura del suelo es también esencial para mantener tenores más altos de humedad en la superficie del suelo y esto resultará en una mejor penetración de los elementos cortantes de las sembradoras.

    Cobertura con residuos de cultivos (mulch)
    La cobertura permanente del suelo con una camada gruesa de residuos vegetales (mulch) ha sido la clave del éxito en el sistema de siembra directa en América Latina. Los agricultores que no han entendido la importancia de una adecuada cobertura de mulch, no han aún entendido el sistema. Nuestra meta es tener por lo menos 6 o si es posible más de 10 toneladas de materia seca de residuos de cultivos comerciales y abonos verdes por hectárea cada año. Esto resulta en una buena supresión de malezas, en un efecto positivo del mulch sobre la humedad y temperatura del suelo, y en una mejoría de las cualidades químicas, físicas y biológicas del suelo. No solamente es importante la cantidad de mulch sino también la distribución. Las cosechadoras deberían tener un dispositivo bien diseñado para distribuir los restos de cosecha uniformemente en todo el ancho de corte. Pocas veces los fabricantes de cosechadoras han entendido este requerimiento de la siembra directa. El resultado es una distribución despareja de los residuos, con un exceso de material en el centro y poco o nada en los extremos. Esto resulta en un mal desempeño de los herbicidas y de las máquinas sembradoras.

    Fuera de los factores limitantes mencionados los agricultores también tienen que aprender acerca de la influencia de la siembra directa sobre las cualidades químicas, físicas y biológicas del suelo, su impacto sobre el agua superficial y el medio ambiente, sobre rendimientos y sobre todo sobre la rentabilidad del sistema. Varias publicaciones con amplias informaciones sobre todos los aspectos de la siembra directa han sido publicadas en Latino América desde 1981. Ejemplo: IAPAR, 1981, Derpsch, et al., 1991, Crovetto, 1992, Panigatti et al., 1998, etc. También los anales de muchas conferencias realizadas en Argentina, Brasil, Chile y Paraguay están disponibles para una información detallada sobre el funcionamiento del sistema. En este aspecto AAPRESID en Argentina y FEBRAPDP en Brasil (las Federaciones de siembra directa de ambos países), han contribuido fuertemente en la difusión de conocimientos apropiados al sitio sobre el sistema y han ayudado grandemente en la difusión de la tecnología en toda Latino América.

    Necesidades más importantes asociadas a la utilización y adaptación de la tecnología en el futuro y limitaciones del sistema

    Abonos verdes y rotaciones de cultivos
    Los abonos verdes y la rotación de cultivos son elementos esenciales en la exitosa história de la expansión de la siembra directa en América Latina. Solamente aquellos agricultores que han entendido la importancia de estas prácticas están obteniendo los máximos beneficios del sistema. Abonos verdes no significan un gasto, sino significan un retorno económico a corto plazo. Cuando el sistema de siembra directa es practicado en monocultivo o también en doble cultivo, o sea cuando el mismo o los mismos cultivos son repetidos cada año en el mismo lugar, la siembra directa es un sistema imperfecto e incompleto, en el cual las enfermedades, malezas y plagas tienden a aumentar y los retornos económicos tienden a disminuir. Una investigación adaptativa en esta área es el factor más importante para hacer funcionar la siembra directa, y para sacar ventaja de todos los beneficios del sistema, reducir la infestación de malezas y aumentar los retornos económicos.!

    Investigaciones realizadas en el Sur del Brasil muestran reducciones consistentes en la infestación con malezas en rotaciones de cultivos tanto en siembra directa como en la preparación convencional del suelo (Tabla 2).

    Tabla 2: Número de malezas por m2 con y sin rotación de cultivos en dos sistemas de preparación del suelo en Rio Grande do Sul, Brasil (Ruedell, 1990, adaptado por Gazziero, 1998).
     
     

    Infestación con malezas

    Con rotacióon

    SD                   C

    Sin rotación

    SD                   C

    Malezas de hojas anchas en trigo

    36

    24

    102

    167

    Malezas gramíneas en trigo

    17

    30

    41

    44

    Malezas de hojas anchas en soja

    4

    20

    15

    71



    SD = Siembra Directa, C = Convencional 

    Los buenos agricultores que practican la siembra directa en América Latina ven a la rotación de cultivos y el uso de abonos verdes como una buena práctica agrícola, independientemente de los precios de los distintos rubros. Una vez que los agricultores descubren los beneficios de estas prácticas, ellos no quieren dejar de usarlas. Sorrenson (1984), entre otros, mostró claramente la ventaja económica de utilizar la rotación de cultivos y abonos verdes adecuados. Mientras muchas personas piensan que al utilizar abonos verdes se están sumando costos de producción sin tener retorno, los agricultores especialmente en el Brasil y Paraguay han aprendido que la rentabilidad de la siembra directa puede ser aumentada sustancialmente con su uso.  

    Investigaciones realizadas por Kliewer (1998) en Paraguay mostraron, que la rotación de cultivos y la inclusión de abonos verdes de corto período (AVcp) pueden reducir el costo de herbicidas sustancialmente a US$ 36,62/ha en el caso de Crotalaria juncea (AVcp por 52 días) o a US$ 37,39/ha en el caso de girasol (AVcp por 57 días), comparado con costos de US$ 107,66 cuando solo herbicidas y el monocultivo fueron utilizados. Kliewer (no publicado) también reportó que fueron conseguidos rendimientos de soja de 2.600 kg/ha después de avena negra como abono verde, sin ninguna utilización de herbicidas antes y durante el cultivo de la soja. Mediciones de la cantidad de malezas presentes 96 días después de la siembra de la soja, mostraron 93 kg/ha de masa seca de malezas/ ha después de avena negra, comparado con 7.390 kg/ha después de descanso. En este último caso la soja no rindió más que 780 kg/ha. Utilizando una rotación donde los abonos verdes de corto y de largo período son sembrados tan luego se pueda después de la cosecha del cultivo anterior, o después de aplastar los abonos verdes con rollo cuchillo, fue posible no utilizar herbicidas en siembra directa hasta por 3 años seguidos. En algunos casos cuando los agricultores utilizan rotaciones de cultivos, es posible eliminar las malezas con un herbicida total antes de la siembra, sin ninguna necesidad de utilizar herbicidas durante el crecimiento del cultivo. Si algunas malezas escapan, entonces las pocas malezas que se desarrollan pueden ser eficientemente y económicamente controladas a mano ya que la mano de obra generalmente es barata. En regiones con desempleo rural, esta es una forma socialmente apropiada de realizar la siembra directa, que además significa ahorro de divisas en importación de productos químicos para el país.

    Investigaciones realizadas en Brasil mostraron que cuando la avena negra es utilizada como abono verde antes de la soja, se pueden conseguir aumentos de rendimiento de hasta 63%, comparado con el rendimiento de soja después de trigo (Derpsch, 1991).

    Un buen conocimiento sobre la producción de masa seca y la rentabilidad de los abonos verdes es indispensable antes de difundir esta tecnología y conseguir su adopción. Es importante saber cómo y donde encajarlos dentro de los sistemas de producción y de las rotaciones de cultivos y cuál es el posible efecto residual de cada abono verde sobre los diferentes cultivos comerciales. Varias publicaciones han contribuido para llenar este vacío (Sorrenson y Montoya, 1984; Monegat, 1991; Derpsch y Calegari, 1992; Calegari et al., 1992).

    Lecciones aprendidas
    Posibilidades de reducir los costos del uso de herbicidas en siembra directa:
    Una de las más recientes y fructíferas lecciones que hemos aprendido en el sistema de siembra directa es que los agricultores, en lo posible, nunca deberían dejar el terreno en descanso (barbecho). En general los períodos de descanso de apenas algunas semanas resultarán en una proliferación de malezas, producción de semillas de las malezas, reducción de la cobertura del suelo, erosión del suelo así como lixiviación (lavado y pérdida) de nutrientes. Si en vez de dejar el terreno en descanso, los agricultores siembran cualquier cultivo inmediatamente o tan luego sea posible, después de la cosecha del cultivo anterior, se conseguirá reducir la proliferación de malezas, evitar que ellas produzcan semillas viables, aumentar la cobertura del suelo y la biomasa vegetal retornada al suelo, aumentar el contenido de materia orgánica del suelo, evitar la erosión y la lixiviación de nutrientes, mejorando al mismo tiempo las condiciones biológicas del suelo y su fertilidad. Después de iniciar una investigación más intensa y sistemática con abonos verdes a fines de la década de 1970, una variedad de cultivos han sido identificados y están ahora disponibles para su utilización por los agricultores especialmente en Brasil y Paraguay. Algunos de los abonos verdes son avena negra (Avena strigosa Schreb), centeno (Secale cereale L.), triticale (Tritico- cereale), nabo forrajero (Raphanus sativus var. Oleiferus Metzg), lupino blanco amargo (Lupinus albus L.), vicia común (Vicia sativa L.), vicia peluda (Vicia villosa Roth), chícharo (Lathyrus sativus L.), girasol (Helinthus annuus L.), etc. Los abonos verdes de verano más comunmente utilizados son el milheto (Penisetum americanum L.), el sorgo (Sorghum bicolor L.), la crotalaria (Crotalaria juncea L.), el lab-lab (Dolichos lablab L.). También algunas plantas que hasta ahora han sido consideradas malezas como la Brachiaria plantaginea, son hoy utilizadas como abonos verdes en la región de los Cerrados del Brasil Central. En la región de los Cerrados se dispone de apenas un período de cultivo que es el verano cuando caen las lluvias. En esa región los agricultores e investigadores han desarrollado sistemas de producción donde los abonos verdes son sembrados inmediatamente después de la cosecha del cultivo comercial. Si los abonos verdes mueren en la época seca esto no es un problema, en tanto hayan producido suficiente biomasa. En el Sur del Brasil y Paraguay las condiciones son tales, que algún cultivo de renta o algún abono verde puede ser sembrado en cualquier época del año si es que la humedad del suelo es adecuada.  

    En Brasil y Paraguay los abonos verdes y la rotación de cultivos son la base del crecimiento sin precedentes que la tecnología viene experimentando en esos países. Ligado a la rápida difusión de los abonos verdes está el rollo cuchillo que es imprescindible para aplastarlos y manejarlos adecuadamente y a bajo costo. Este implemento no es muy caro y en muchos casos puede ser fabricado localmente o por el propio agricultor. El implemento puede ser arrastrado por tractores de tamaño mediano o hasta por animales y ha contribuido grandemente en la reducción de la cantidad de herbicidas utilizados en el sistema de siembra directa. El rollo cuchillo se ha tornado un implemento indispensable para manejar abonos verdes en muchos países de América Latina. Alternativamente barras de hierro pueden ser soldadas sobre los discos de las rastras de discos, después de sacar los raspadores y el implemento utilizado con el mismo objetivo. Algunos agricultores aplastan los abonos verdes inclusive sin transformar las rastras de discos, pero regulándolas sin ángulo de corte. También se pueden aplastar los abonos verdes utilizando cubiertas de neumáticos viejos.

    Nuevos desarrollos de la tecnología
    Hay gran dinámica en el sistema de siembra directa, de tal forma que los agricultores deberían estar preparados para aprender constantemente y estar al tanto de nuevos desarrollos de la tecnología. Herbicidas nuevos, más baratos y mejores así como máquinas más perfeccionadas aparecen continuamente en el mercado, nuevos abonos verdes son introducidos, nuevos resultados de la investigación sobre fertilización, encalado, variedades, manejo, control de enfermedades y plagas, etc., son constantemente producidos. Aprendimos que la siembra directa potencia el control biológico de plagas, etc. También sabemos que debemos aprender de los agricultores orgánicos e introducir aspectos de la agricultura biológica en el sistema de siembra directa. Así como nuevos conocimientos son generados cada día por los investigadores y por los propios agricultores, hemos aprendido que tenemos que mantenernos al día con estos nuevos desarrollos de la tecnología. Tenemos que ser humildes y no pensar que una vez que hemos aprendido todo sobre el sistema, nadie nos podrá enseñar nada nuevo. Hay un gran desafío para cada agricultor en ser creativo y continuar desarrollando el sistema aún más, para ahorrar tiempo y mano de obra, mejorar los rendimientos, así como la rentabilidad, etc. 

    Finalmente, tenemos que admitir que en todo el mundo los agricultores adoptan tecnologías porque son rentables y porque se muestran positivas a sus bolsillos y rara vez porque son ambientalmente deseables. Por eso una evaluación económica del sistema en las diferentes regiones agroecológicas y condiciones socio-económicas es indispensable para tener mejores argumentos para la adopción. Es lógico que no se pueden analizar los resultados de solamente de uno o dos cultivos. Una evaluación económica debe estar dirigida a todo el sistema con todos sus componentes, colocando valores a la oportunidad de poder sembrar antes que en convencional, a la economía de tiempo, a la vida más larga de los tractores y menores costos de reparación, a la mejoría de las cualidades del suelo, a la reducción de los costos de fertilizantes y defensivos, así como a los beneficios ambientales del sistema, en el largo plazo tanto para los productores individuales como para la comunidad.

    Estudios económicos profundos con enfoque sistémico han sido realizados por Sorrenson (1984) en Brasil y otra vez por Sorrenson (1997 y 1998) en Paraguay. La evaluación económica en 1998 en Paraguay fue realizada en pequeñas propiedades con superficies generalmente de menos de 20 hectáreas que no disponen de mecanización tractorizada. El estudio concluye, que los beneficios económicos totales que resultan de la adopción de la siembra directa en Paraguay en 480.000 ha. han sido calculados en US$ 941 millones (Sorrenson, 1998). El mismo autor afirma que "ninguna otra tecnología por él analizada ha mostrado tener un impacto tan grande sobre los ingresos de los agricultores, reducir sus costos de producción y riesgos, al mismo tiempo ser ambientalmente sostenible y generar considerables ganancias netas para la sociedad".

    Pasos en la adopción de la siembra directa
    Hemos observado frecuentemente que algunos agricultores luego de escuchar sobre las bondades de la siembra directa compran una máquina especializada. Esto ha llevado en muchos casos al fracaso en la aplicación de la tecnología. En general los agricultores solamente deberían comprar una sembradora para la siembra directa después de adquirir los conocimientos necesarios sobre todos los componentes del sistema.

    A seguir se hace un listado de los 10 factores más críticos que deberían ser considerados antes de adoptar, recomendándose al agricultor lo siguiente: 

    1. Mejore su nivel de conocimientos, principalmente en control de malezas
    2. Analice el suelo, incorpore cal y corrija eventuales deficiencias de nutrientes
    3. Evite suelos con mal drenaje
    4. Nivele el suelo
    5. Elimine compactaciones del suelo
    6. Produzca paja o cobertura muerta
    7. Compre una máquina especializada
    8. Inicie en aproximadamente 10% de la propiedad
    9. Practique la rotación de cultivos
    10. Manténgase actualizado

    Perspectivas


    Resumen
    Los países con la mayor superficie bajo siembra directa son los EE.UU. con 19,7 millones de ha, el Brasil con 12 millones, Australia con 8 millones, Argentina con 8 millones, Canadá con cerca de 4,1 millones, y Paraguay con 800.000 hectáreas. Admitiendo que hay lagunas de información se estima que la siembra directa es practicada en cerca de 55 millones de hectáreas en todo el mundo. Aproximadamente 86% de esta tecnología está siendo practicada en las Américas (Norte y Sur), cerca de 16% en Australia y solamente 2% en el resto del mundo, incluyendo Europa, África y Asia. Hay un potencial muy grande para llevar esta tecnología conservacionista a estas partes del mundo, aunque factores socio-económicos limitantes tienen que ser tomados en cuenta. El desarrollo histórico del sistema de siembra directa y la aplicación exitosa del método en fincas mecanizadas en América Latina han estado estrechamente relacionados con los siguientes factores: la disponibilidad de conocimientos apropiados bajo las diferentes condiciones agro-ecológicas y socio-económicas; la disponibilidad de una variedad de herbicidas eficientes y de bajo costo; la disponibilidad de máquinas apropiadas con precios accesibles; la práctica de rotaciones de cultivo adecuadas incluyendo el uso de abonos verdes y principalmente un cambio mental de los agricultores, técnicos, extensionistas e investigadores distanciandose de operaciones degradantes de preparación del suelo, cambiando hacia un sistema de producción verdaderamente sustentable. 

    La práctica de rotaciones de cultivo adecuadas incluyendo abonos verdes es probablemente el factor más importante para una difusión amplia y exitosa de la tecnología en América Latina. La experiencia ha mostrado, que los abonos verdes no solamente significan una inversión, sino producen un retorno económico sustancial y a corto plazo para el agricultor. El análisis económico de la aplicación de estas prácticas ha mostrado, que los retornos económicos de la siembra directa pueden ser sustancialmente incrementados con el uso de abonos verdes y rotación de cultivos.


     

    Literatura

    Baker, C.J., Saxton, K.E. and Ritchie, W.R., 1996: No-tillage Seeding, Science and Practice. CAB International, Wallingford, Oxon, UK, 158 pp

    Calegari, A., Mondardo, A., Bulisani, E.A., Wildner, L.do P., Costa, M.B.B., Alcantara, P.B., Miyasaka, S. e Amado, T.J.C. 1992: Adubação verde no sul do Brasil, AS- PTA, Rio de Janeiro, 346 p.

    Crovetto, C., 1992. Rastrojos sobre el suelo. Una intoducción a la cero labranza. Edidorial Universitaria, Santiago, 301pp.

    Derpsch, R. e Calegari, A., 1985: Guia de plantas para adubaçao verde de inverno. IAPAR, Londrina, Documentos 9, Maio de 1985, 96 p.

    Derpsch, R., 1998: Historical review of no-tillage cultivation of crops. Proceedings, First JIRCAS Seminar on soybean research, March 5 - 6, 1998, Foz do Iguaçu, Brazil, JIRCAS Working Report N° 13, p 1 - 18.

    Derpsch, R., Roth, C.H., Sidiras, N. and Köpke, U., 1991. Controle da erosão no Paraná, Brasil: Sistemas de cobertura do solo, plantio direto e preparo conservacionista do solo. GTZ, Eschborn, SP 245.

    Fundação ABC, 1996: Tecnologia de aplicação de defensivo. Fundação ABC para Assistencia e Divulgação Técnica Agropecuária, Castro, PR, Brazil, 36 pp

    Gazziero, D. L. P., 1998: Control of weeds in no- tillage cultivation. Proceedings, First JIRCAS Seminar on soybean research, March 5 - 6, 1998, Foz do Iguaçu, Brazil, JIRCAS Working Report N° 13, p 43 – 52

    GTZ, 1998: Conserving Natural Resources and Enhancing Food Security by Adopting No- tillage. An Assessment of the Potential for Soil- conserving Production systems in Various Agro- ecological Zones of Africa. GTZ Eschborn, Tropical Ecology Support Program, TÖB publication number: TÖB F-5/e, 53 pp

    IAPAR, 1981: Plantio direto no estado do Paraná. Fundação Instituto Agronomico do Paraná, Circular N° 23, 244 pp

    Kelly, H. W., 1983: Keeping the land alive. Soil erosion, its causes and cures. FAO Soils Bulletin N° 50, FAO, Rome. 78 pp

    Kliewer, I., Casaccia, J., Vallejos, F., 1998: Viabilidade da redução do uso de herbicidas e custos no controle de plantas daninhas nas culturas de trigo e soja no sistema de plantio direto, através do emprego de adubos verdes de curto período. Resumo de Palestras: I Seminário Nacional Sobre Manejo e Controle de Plantas Daninhas em Plantio Direto, 10 – 12. 8. 1998, Passo Fundo, RS, Editora Aldeia Norte, Passo Fundo, 120 - 123

    Lorenzi, H., 1994: Manual de identificação e controle de plantas daninhas, plantio direto e convencional, 4ª edição, Editora Plantarum, Nova Odessa, Brazil, 299 pp

    Monegat, C., 1991: Plantas de cobertura do solo. Características e manejo em pequenas propriedades. Chapecó (SC). Ed. do Autor, 336 p.

    Panigatti, J.L., Marelli, H., Buschiazzo, D., Gil, R., (Editors), 1998,: Siembra Directa. INTA - Editorial Hemisferio Sur, Buenos Aires, 333 pp

    Revista Plantio Direto, 1999 É preciso descompactar o solo?, Revista Plantio Direto – Janeiro/ Fevereiro de 1999, p 16 - 19.

    Rodrigues, B.N., Almeida, F.S., e 1998: Guia de herbicidas. 4ª Edição, Editora dos autores, Londrina 1998, 648 pp

    Ruedell, J., 1990: Efeito do manejo do solo e da rotação de culturas sobre a população de plantas daninhas e na produtividade das culturas. En: Primeras Jornadas Nacionales de Cero Labranza. Concepción, Sociedad de Conservación de Suelos de Chile, p. 169-182

    Sorrenson, W.J., Montoya, L.J., 1984: Implicações econômicas da erosão do solo e de práticas conservacionistas no Paraná, Brasil, IAPAR, Londrina, GTZ, Eschborn ( no publicado), 231 p.

    Sorrenson, W.J., López Portillo, J., Nuñez, M., 1997: Economics of No- tillage and crop rotations – policy and investment implications, FAO Report N° 97/075/ ISP-PAR, 1 October 1997,

    Sorrenson, W.J., Duarte, C., López Portillo, J., 1998: Economics of No- till compared to conventional cultivation systems on small farms in Paraguay, policy and investment implications., Report Soil Conservation Project MAG – GTZ, August 1998

    Warren, 1983: Technology transfer in no- tillage crop production in the third world agriculture. In: No- tillage crop production in the tropics. Proc. Symp., Monrovia, Liberia Published by Int. Plant. Prot. Center, Oregon State Univ., Corvallis, OR, 25-31.

    Tabla de contenidos


     

    Inicio


     
    PARAGUAY
    PROYECTO CONSERVACIÓN DE SUELOS (MAG/ GTZ)
     
    ASPECTOS ECONÓMICOS DE LA SIEMBRA DIRECTA
    Y LA ROTACIÓN DE CULTIVOS
     
    IMPLICANCIAS EN LA POLÍTICA Y LA INVERSIÓN
     
    INFORME FINAL

     
    Informe FAO N°: 97/075 ISP-PAR
    Fecha: 1 octubre 1997

    Autores:
    William J. Sorrenson, Investment Centre, FAO
    E- Mail:
    william.sorrenson@clear.net.nz
    Justo López Portillo, DIA/ MAG
    Mario Núñez, DIA, MAG
    Julio 1997

     
    Traducido por Héctor Causarano
     
     
    CONTENIDO

     
    RESUMEN Y CONCLUSIONES

    (Solamente el resumen y las conclusiones son presentadas aquí)
    Favor dirigirse al autor principal o al Proyecto Conservación de Suelos MAG- GTZ para obtener el informe completo.
    E- Mail: rderpsch@quanta.com.py

     

    (1) La introducción de la soja en las zonas sur y este del Paraguay a inicios de los 70s, seguido por trigo a mediados de los 70s, utilizando prácticas convencionales de preparación del suelo con arados y rastras de discos, inició un proceso de erosión y degradación de suelos muy extenso. Estos han alcanzado actualmente niveles que amenazan la sustentabilidad de la agricultura comercial en Paraguay. Sin embargo, en los estados Brasileños vecinos de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul, tecnologías costo- efectivas de siembra directa/ rotación de cultivos, que poseen características muy importantes de conservación de suelos, han sido investigadas y desarrolladas en zonas agroecológicas similares y son ahora utilizadas extensivamente en toda la parte central y sur de Brasil.

    (2) La técnica de siembra directa (SD) fue utilizada por primera vez en el Paraguay a finales de los 70s. Luego de un lento comienzo, el nivel de adopción por agricultores Paraguayos se ha incrementado desde 20.000 ha en 1991/ 92 hasta la impresionante cifra de 250.000 ha en 1995/ 96, representando aproximadamente el 19% de la tierra cultivada en forma mecanizada.

    (3) En 1993, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y la Deutsche Gesellschaft fur Technische Zusammenarbeit (GTZ), iniciaron un proyecto con el objetivo de adaptar y difundir la siembra directa en combinación con rotaciones tanto de cultivos de renta como de abonos verdes en los Departamentos de mayor producción de granos en Paraguay, MAG en asociación con la GTZ, iniciaron una investigación detallada, sus resultados se detallan en este informe.

    Metodología

    (4) Dieciocho agricultores, representativos de los grupos meta del proyecto MAG/ GTZ, pequeños, medianos y grandes agricultores mecanizados en la zona sudeste de Paraguay, fueron seleccionados para estudios en profundidad sobre la base de su representatividad y disponibilidad de registros de la finca1. La mayoría de estas fincas se encuentran en los Departamentos de Itapua y San Pedro. Siguiendo las prácticas recomendadas, la siembra directa (SD) y las rotaciones de cultivos estaban siendo introducidas gradualmente en la mayoría de estas fincas, normalmente en cuatro o cinco años. Los datos de serie de tiempo colectados durante el estudio permitió una comparación válida de la SD y la labranza convencional (LC) bajo casi las mismas condiciones físicas y de manejo durante varios periodos. También se mantuvieron entrevistas con otros agricultores durante el curso del estudio para conocer sus actitudes hacia la erosión de suelos y las tecnologías de SD/ rotación de cultivos.

    (5) En base a datos de finca colectados durante el estudio, y algunos datos secundarios (de las cooperativas de agricultores), se prepararon dos conjuntos de costos de producción representativos bajo LC y SD, un conjunto para cada región. Además, los costos de maquinaria (tanto fijos como variable) fueron reunidos para cada región y rotación de cultivos, y fueron ligados a los costos de producción para acomodar efectos de nutrientes residuales. Los costos de producción, costos de maquinaria, rotación de cultivos y disponibilidad de recursos (tierra, mano de obra y capital) fueron todos combinados en modelos de fincas típicas para cada región, de manera que los impactos financieros y económicos de la SD y rotación de cultivos pudieron ser cuantificados y comparados con los sistemas de producción bajo LC.

    (6) Los modelos de finca fueron preparados utilizando programas de computadora tipo planilla electrónica disponible universalmente. Un objetivo subsidiario del estudio fue hacer los modelos accesibles a los extensionistas y agricultores mediante programas de extensión. Por lo tanto los modelos fueron estructurados para permitir el ingreso fácil de variables peculiares a una finca en particular, como tamaño de la finca, capital invertido, complemento de mano de obra, tasa de adopción de la siembra directa, rendimiento de cultivos, precios de productos e insumos, tasa de interés, etc., de manera a asistir al agricultor a decidir la forma en que debería introducir la SD en su finca, incluyendo la elección de rotación de cultivos.

    Resultados y Discusión

    (7) La efectividad de la SD en limitar la erosión de suelos en los trópicos húmedos es bien conocida. A parte de reducir sustancialmente las pérdidas por erosión de suelos, mejorando las propiedades químicas, físicas y biológicas, elevando el contenido de materia orgánica con los consecuentes impactos benéficos en la productividad de cultivos, la estación de cultivo se extiende considerablemente. En Paraguay, la preparación convencional del suelo depende sensiblemente del clima y normalmente toma entre 30- 75 días desde la cosecha hasta la siembra del cultivo subsecuente. Utilizando SD, este periodo de tiempo es reducido a menos de 15 días (la cosechadora puede ser incluso seguida inmediatamente por la sembradora), por lo tanto extendiendo significativamente la estación de cultivo y proveyendo una oportunidad para introducir más cultivos durante el año.

    (8) Los beneficios de la introducción de abonos verdes son también bien conocidos. Las pérdidas por erosión de suelos son aun más reducidas manteniendo cobertura vegetal y rastrojos durante todo el año, se incrementa el reciclaje de nutrientes y la infiltración de agua, las malezas son suprimidas, y los ciclos de plagas y enfermedades se interrumpen reduciendo el uso de pesticidas.

    (9) El estudio ha mostrado que existen varios beneficios adicionales al adoptar la SD y rotación de cultivos en lugar de los sistemas de producción con LC. Estos incluyen: (1) reducción de horas tractor y disminución de mano de obra permanente y costos de maquinaria; (2) ahorros en fertilizante, insecticida, fungicida y herbicida por cultivo en el tiempo bajo SD comparados con LC; y (3) ahorros de costos en SD mediante la eliminación de curvas de nivel y la resiembra de cultivos que frecuentemente se necesita bajo LC luego de una fuerte lluvia.

    (10) En el informe se llama la atención al hecho de que el uso de la SD y rotación de cultivos hacen necesarias nuevas habilidades de gerenciamiento, particularmente, para el control costo- efectivo de malezas. Los agricultores requieren varios años para dominar estas habilidades, a pesar que este periodo puede ser reducido significativamente a través del desarrollo y apoyo de extensión orientado por los intereses de los agricultores. Las habilidades claves que se requieren son: (1) seleccionar el tipo y cantidad de herbicida a ser utilizado; (2) regulación de la presión del pulverizador, velocidad y momento de la aplicación de herbicidas; (3) la elección y secuencia de los cultivos de renta y abonos verdes en las rotaciones; (4) minimizar el tiempo entre cosecha y siembra del cultivo subsecuente; (5) manejo de la cobertura del suelo y residuos de cosecha; y (6) utilizar pulverización localizada con herbicidas selectivos o mano de obra manual, cuando sea costo- efectivo, para controlar manchones esporádicos de malezas en lugar de aplicación general con herbicidas de amplio espectro. Si estas habilidades no se poseen, inevitablemente se incrementa la infestación de malezas, los costos de producción aumentan, y los rendimientos de cultivos pueden disminuir, los que se combinan para disminuir sustancialmente las ganancias de la finca. Los agricultores luego regresan a la LC procurando sobrevivir por algún tiempo antes de alcanzar el punto inevitable de tener que abandonar su tierra cuando ya no es productivo y económico cultivar2.

    (11) Se desarrollaron durante el estudio modelos de finca fáciles de comprender y prácticos para permitir la cuantificación detallada de los beneficios financieros e impactos económicos de la SD/ rotación de cultivos comparados con las prácticas de LC durante 10 años. La SD puede ser introducida en un plazo de varios años con la tasa de adopción especificada por el usuario. La práctica recomendada es introducir la SD en un periodo de 4 años; normalmente 10% de la finca en el primer año, 40% en el segundo, 70% en el tercero y en toda la finca desde el cuarto año en adelante.

    (12) Diferencias en rendimiento de cultivos, así como fertilizante y herbicida utilizados por cultivo (los ítems más significativos en los costos de la finca) fueron observadas en las fincas estudiadas tanto en LC como en SD. En general, dependiendo del cultivo, los rendimientos bajo LC estuvieron siguiendo una tendencia decreciente3, mientras que lo inverso estuvo ocurriendo bajo SD cuando se utilizó en combinación con abonos verdes y rotación de cultivos. En base a los análisis detallados de las fincas de estudios de casos, así como a datos publicados de investigación en Paraná (analizados por Sorrenson y Montoya, 1989), los rendimientos de cultivos bajo LC declinaron en un periodo de alrededor de 10 años entre 5%- 15% (dependiendo del cultivo), mientras que en aproximadamente el mismo periodo de tiempo bajo SD, ellos se incrementaron entre 5%- 20% (nuevamente dependiendo del cultivo). Se encontró que estas tendencias en rendimiento de cultivos impactan fuertemente en los ingresos de la finca. Ahorros en el uso de herbicida y fertilizante, por cultivo, bajo SD comparado con LC, que son parcialmente dependientes de la rotación de cultivo utilizada, varían desde 30% hasta 50%, respectivamente, durante aproximadamente el mismo periodo e impacta significativamente sobre los costos variables y ganancias4.

    (13) Las rotaciones mas comúnmente utilizadas en San Pedro e Itapua, que varían en duración desde 3 hasta 5 años, fueron incorporadas en los modelos de finca y se presentan a continuación. Se puede observar que el número (y rango) de cultivos durante un periodo agrícola es mayor bajo SD que bajo LC. Con SD es posible cultivar soja y maíz durante la estación principal, así como también fuera de la estación, y sembrar una variedad de abonos verdes entre cultivos de renta para mantener buena cobertura sobre la superficie del suelo, suprimir el crecimiento de malezas y obtener beneficios de sus nutrientes residuales.

    Rotación de Cultivos
    San Pedro Itapua
    LC  1. A-S¦T-S¦G-M
     
    SD  2. A-S¦T-S¦AN-M-Sf¦A-S¦G-M
          3. T-S¦M-S¦C-M
          4. A-G-SF¦T-S¦A-M-Sf¦A-S-Mf
          5. A-S¦T-S¦AN-So-Sf¦A-S¦G-M
    LC  1. A-S¦T-S¦A-S¦A-S
     
    SD  2. A-S¦T-S¦A-AN-Mf
          3. A-S¦T-S¦A-G-Sf
          4. A-S¦T-S¦A-G-Mf
          5. AV-M-Mf¦A-S¦T-S
    LC= labranza convencional   SD= siembra directa    ¦designa el periodo de cultivo
    A= avena   S= soja   T= trigo   AN= avena y nabo forrajero   M= maíz   Sf= soja fuera de estación
    G= girasol   C= crotalaria   Mf= maíz fuera de estación   So= sorgo   AV= avena y vicia

     

    (14) Las posibilidades de introducir girasol y maíz bajo LC en Itapua son limitadas debido al periodo de cultivo más prolongado y el tiempo extra requerido para preparar el suelo (más húmedo, suelos más pesados comparados con el clima más cálido y suelos arenosos de San Pedro).

    Resultados de los análisis económicos a nivel de finca

    (15) Los impactos económicos de la SD y la rotación de cultivos son analizados en detalle por Sorrenson et al (1997). El desempeño financiero de una finca tipo de tamaño medio (45 ha) y una finca de tamaño grande (135 ha) es seguido durante un periodo de 10 años para las regiones de San Pedro e Itapua. Los resultados obtenidos del modelo de finca son para toda la finca, pero también pueden ser obtenidos en forma separada para cada cultivo y rotación. Debido a que los modelos de finca se basan en un análisis exhaustivo, al considerar los datos de las fincas de estudio de casos durante varios años, se pueden considerar a los resultados como indicativo de lo que en la práctica está ocurriendo a nivel de los agricultores Paraguayos.

    (16) Ingreso anual (por cultivo), costos fijos y variables (para las principales categorías), ingreso neto de la finca, retorno sobre el capital y horas anuales de tractor, son calculados para una finca tipo. Todos los beneficios y costos son expresados en la moneda local (Guaraníes - Gs) o dólares de los Estados Unidos de América (US$). Los precios utilizados fueron aquellos que prevalecían en 1995/ 965. El mismo conjunto de precios fue utilizado todos los años, conjuntamente con los coeficientes de niveles "esperados" de insumo/ producto, de manera que las figuras de comportamiento financiero reflejen los efectos dinámicos de los sistemas de preparación de suelo/ producción en la productividad de los cultivos, cantidades de insumos de la finca utilizados y otros costos de la finca sin considerar cambios de precios y otros cambios por azar debido principalmente a variaciones climáticas6.

    San Pedro

    (17) Los resultados del primer y décimo años de una finca tipo de tamaño grande (135 ha) en San Pedro se detallan en la Tabla A y se resumen a continuación. El ingreso de la finca disminuye (desde US$ 77.030 hasta US$ 68.630) bajo LC en respuesta a la disminución en los rendimientos de cultivos que se han introducido en el modelo sobre la base de los resultados de investigación de Paraná, Brasil, y las experiencias actuales de los agricultores en San Pedro. Bajo SD se incrementa considerablemente (desde US$ 75.010 hasta US$ 93.760). Al mismo tiempo los costos de la finca (tanto costos variables como fijos, el último sin considerar los costos del equipo de SD) son más bajos en SD comparados con LC. El ingreso neto de la finca se incrementa considerablemente bajo SD desde US$ 8.570 en el año 1 hasta US$ 31.140 en el año 10, mientras que bajo LC se calcula que disminuye desde US$ 4.930 hasta - US$ 3.010. Los cambios en ingreso y costos variables bajo SD, entre el primero y el décimo año, reflejan incremento en rendimientos, una mayor intensidad de producción y ahorros por cultivo en fertilizante, herbicida e insecticida. Es importante notar que estos resultados se basan en la experiencia actual de los agricultores en San Pedro.


     
    Itapua

    (18) Los resultados para una finca tipo de tamaño grande (135 ha) en la región de Itapua se detallan en la Tabla B y se resumen a continuación. Como en San Pedro, los cambios en ingreso y costos de la finca se basan también en la experiencia actual de los agricultores en la región. El ingreso de la finca disminuye (desde US$ 64.690 hasta US$ 61.450) mientras que bajo SD se incrementa considerablemente (desde US$ 63.670 hasta US$ 102.860). Los costos de la finca (tanto variables como fijos, el último excluyendo los costos de equipos de SD) se incrementan bajo SD comparado con LC, pero estos incrementos son menores que los incrementos correspondientes en el ingreso de la finca. Por lo tanto, el ingreso neto de la finca se incrementa considerablemente bajo SD, desde US$ 9.770 en el año 1 hasta US$ 33.700 en el año 10, mientras que bajo LC se calcula que disminuye desde US$ 7.300 hasta US$ 1.100.


     
    Resumen Comparativo - San Pedro e Itapua
     

    (19)A continuación se resaltan los cambios entre el primer y décimo año en términos de ingreso neto de la finca, así como retorno sobre el capital y horas del tractor, calculados para dos fincas representativas de tamaño grande (135 ha) en San Pedro e Itapua.

    Modelo de Finca (135 ha) - Ingreso Neto de la Finca US$
      San Pedro Itapua
      Primer año Décimo año Primer año Décimo año
    LC 4.930 -3.010 7.300 1.100
    SD 8.570 31.140 9.770 33.700

     
    Modelo de Finca (135 ha) - Retorno sobre el Capital (%)
      San Pedro Itapua
      Primer año Décimo año Primer año Décimo año
    LC 1,8 -1,1 1,8 0,3
    SD 3,2 13,3 2,4 8,3

     
    Modelo de Finca (135 ha) - Horas Anuales del Tractor
      San Pedro Itapua
      Primer año Décimo año Primer año Décimo año
    LC 1.228 1.210 1.179 1.179
    SD 1.177 776 981 786

     

    (20) Los tres criterios de evaluación exhiben mejoras significativas bajo SD comparadas con LC en ambas regiones estudiadas. Las figuras del ingreso neto de la finca para SD no incluyen los costos de adquisición de una sembradora y equipamiento auxiliar. Estos costos pueden variar grandemente dependiendo del tipo de maquinaria adquirida y si el agricultor opta por la compra de un equipo nuevo o usado. Si se compra maquinaria nueva, los costos promedian aproximadamente US$ 15.000 por finca. Los incrementos en ingreso neto de la finca en ambas regiones se esperan que sean suficientes para pagar el equipamiento de SD en el plazo de 2 años. Frecuentemente los agricultores disminuyen sus costos de instalación de la SD alquilando inicialmente la sembradora, adaptando su sembradora convencional para siembra directa, o comprando sembradoras usadas para siembra directa.

    (21) Los cambios en los retornos sobre el capital en la SD comparados con la LC son impresionantes. En estos cálculos se tienen en cuenta la inversión adicional en maquinaria de SD, valoradas como nueva maquinaria. Se muestra que la SD y rotación de cultivos mejoran sustancialmente el comportamiento financiero de las fincas agrícolas en las regiones estudiadas, mientras que bajo LC, la viabilidad financiera queda seriamente amenazada en un periodo de 10 años.

    (22) En ambas regiones, a pesar del incremento en la intensidad de producción, el total anual de horas de tractor disminuye bruscamente en el décimo año en SD comparado con LC, con el ahorro consecuente en costos del tractor y mano de obra permanente de la finca.

    Tasas de Retorno Económico
    (23) Las tasas de retorno económico sobre la inversión marginal en equipamiento de SD fueron calculadas para un periodo de 10 años para fincas de tamaño medio y grande en San Pedro e Itapua. Fue asumido que se comprarían equipos nuevos. Los resultados se presentan a continuación conjuntamente con tasas promedio de retorno en el periodo de 10 años analizado.

    Región Tamaño de la Finca Tasa de Retorno Económico(%) Tasa Promedio de Retorno(%)
    LC              SD
    San Pedro Medio (45 ha)
    Grande (135 ha)
    39
    100
    -2,2            6,2
    0,1            8,1
    Itapua Medio (45 ha)
    Grande (135 ha)
    49
    151
    -2,1            10,7
    1,4            13,7

     

    (24) La adopción de la SD y rotación de cultivos es más atractiva económicamente para los agricultores grandes que para los agricultores medianos en ambas regiones. Esto se debe a que en los análisis de modelos de finca, se asume que los costos de inversión en equipamiento de SD serán los mismos independientemente del tamaño de finca. Por lo tanto, las fincas de tamaño grande pueden capitalizar en economía de escala. Los ahorros en costos de mano de obra permanente son también mayores en las fincas más grandes. Sin embargo, la SD y rotación de cultivos son todavía económicamente atractivos para los agricultores medianos.

    (25) Los pequeños agricultores pueden también beneficiarse considerablemente con la SD y rotación de cultivos. Este estudio estuvo enfocado en las áreas mecanizadas donde ocurre la mayor parte de la erosión de suelos en Paraguay7. El estudio también incluyó un análisis de los beneficios que varios pequeños agricultores están obteniendo de las tecnologías mecanizadas de SD y rotación de cultivos. Estos agricultores cultivan 4- 5 ha de soja contratando tractores de los agricultores vecinos para las operaciones de laboreo, pulverización, siembra y cosecha. Estos agricultores, que son conscientes de los costos de la erosión de suelos, han adoptado nuevas rotaciones de cultivo y poseen sus cultivos de soja en siembra directa. Ignorando los efectos de la reducción en erosión de suelos, los ahorros anuales en costos por pequeño agricultor se estiman en aproximadamente US$ 440.

    Análisis de Riesgo

    (26) En los 10 años de simulación, el ingreso neto de la finca en las fincas grandes fue mayor bajo SD que bajo LC en ambas regiones (ver la siguiente tabla). Los riesgos, definidos como la probabilidad que el ingreso neto de la finca caiga bajo cero en cualquier año, son analizados en este informe. Se concluye que los riesgos para un agricultor disminuyen considerablemente luego de la adopción de la SD/ rotación de cultivos comparados con el sistema de LC. Las principales razones de esto son: (1) rendimientos mayores y más estables en SD comparados con LC debido a mejoras en la estructura del suelo, mayor infiltración de agua y retención de la humedad del suelo, y reducción de plagas y enfermedades; (2) el impacto de disminuir el ingreso de la finca cuando los precios de la soja y el trigo disminuyen es menor bajo SD comparado con LC porque es posible una mayor diversificación de cultivos de renta; (3) menores costos de combustible bajo SD comparado con LC y por lo tanto menor impacto de los incrementos en el precio real del combustible; (4) en el tiempo, menores costos por cultivo de fertilizante y herbicida bajo SD comparado con LC en la medida que el impacto de los abonos verdes y la disminución del periodo de barbecho entre cultivos tengan efecto.

    Modelo de Finca - Ingreso Neto de la Finca Simulado
    (US$ por Año)
      San Pedro Itapua
    AÑO LC SD LC SD
    1 4.929 8.569 7.304 9.771
    2 3.371 13.973 5.550 17.704
    3 2.489 13.002 4.815 23.520
    4 1.607 18.337 4.081 25.273
    5 724 30.209 3.347 36.282
    6 -158 20.043 2.613 32.429
    7 -1.040 14.122 1.878 28.917
    8 -1.923 44.081 1.144 39.628
    9 -2.803 26.658 410 34.800
    10 -3.013 31.142 1.095 33.703

     

    (27) Raramente se encuentran situaciones en el desarrollo de tecnología agrícola donde atractivos retornos económicos son acompañados por una disminución de riesgos. Generalmente las tecnologías mas rentables llevan consigo mayores riesgos, necesitando la ponderación por parte de los agricultores si aceptar rentabilidades mas altas con riesgos mas altos u operar con rentabilidad promedio mas baja pero también riesgos mas bajos.

    Resultados del Análisis Económico a Nivel País

    (28) Modelos de fincas representativas de tamaño medio y grande para Itapua y San Pedro fueron utilizados como herramienta para una evaluación económica ex- ante del proyecto propuesto en este informe sobre Investigación y Desarrollo participativo, entrenamiento y extensión en conservación de suelos. El proyecto, diseñado para acelerar la tasa de adopción exitosa de la SD/ rotación de cultivos en el sudeste de Paraguay, apoyará ensayos en fincas, talleres con agricultores y seminarios, viajes de estudio, hasta 50 extensionistas adicionales que serán especialmente entrenados y dedicados al proyecto, así como facilidades para el manejo del proyecto. El principal producto del proyecto será una mayor tasa de adopción de la siembra directa, en combinación con rotación de cultivos económicamente atractivas, estimadas a incrementarse desde un 20% actual de agricultores hasta 60%, 75% y 80% para el quinto, décimo y vigésimo año, respectivamente, con el proyecto. Sin el proyecto se estima que la tasa de adopción se incrementará a 40%, 50% y 55% respectivamente para el quinto, décimo y vigésimo año. Los costos directos que estarán asociados con el proyecto durante 10 años se estiman en aproximadamente US$ 20 millones. La Tasa de Retorno Económico esperada (TRE) durante un periodo de 20 años es estimada en 57%. Los costos anteriores en investigación y desarrollo de SD/ rotación de cultivos se han tratado como costos depreciados y por lo tanto ignorados. El incremento anual de la producción valorada a nivel de finca se estima que aumentará desde US$ 15 millones (m), hasta US$ 32 m y US$ 43 m respectivamente en el quinto, décimo y vigésimo año.

    Implicancias en la Política y la Inversión

    (29) Dos importantes implicancias en la política agrícola derivan de este estudio. El primero es un tema relacionado con la política de extensión. Debido a que la mayor parte de la erosión de suelo en Paraguay ocurre en áreas mecanizadas con cultivos anuales, son estas áreas -con los medianos y grandes agricultores - las que deben ser el blanco principal de los esfuerzos en conservación de suelos para lograr una producción agrícola sustentable. Sin embargo, actualmente la política del Gobierno de Paraguay (GP) no apoya ningún esfuerzo de extensión dirigido a los agricultores mecanizados. En vez de ello los esfuerzos de extensión pública están enfocados exclusivamente hacia los pequeños agricultores que utilizan tracción animal. Antes que las intervenciones propuestas diseñadas a incrementar la tasa de adopción sustentable de las técnicas de SD/ rotación de cultivos puedan avanzar, el GP necesita reorientar su política de extensión agrícola. El estudio sugiere que el GP debe apoyar los esfuerzos de extensión para los agricultores medianos y grandes a través de los servicios de extensión de las cooperativas de agricultores, ya que un modelo exitoso y costo- efectivo de grupo de discusión de agricultores ya existe en el país, pero en una escala muy pequeña en dos cooperativas de agricultores. En el contexto de las intervenciones propuestas, también debe ser considerada la contratación de extensionistas del sector privado para proveer servicios de extensión específicos, y esto también llama a una revisión de las políticas de extensión existentes.

    (30) La segunda implicancia en la política se relaciona con los métodos de conservación de suelos que deben ser apoyados por el GP. Existen tres elecciones básicas: (1) antiguos métodos convencionales con la utilización de curvas de nivel y LC; (2) labranza mínima combinada con curvas de nivel; (3) SD en combinación con rotación de cultivos. Sorrenson y Montoya (1989) analizaron estas opciones en detalle en Paraná, Brasil, y concluyeron que la tercera opción era por gran diferencia la más costo- efectiva. El trabajo presentado en este informe confirma que esta opción es económicamente atractiva para los agricultores, costo- efectiva, económica y ambientalmente sustentable. El GP debe hacer una clara elección de política sobre cual opción desea seguir de manera a evitar el uso ineficiente de los recursos en los esfuerzos de conservación de suelos, incluyendo el Programa de Conservación de Suelos de la Itaipú Binacional con Brasil y el Proyecto Administración de los Recursos Naturales financiado por el Banco Mundial e iniciado en 1996. Hasta ahora, no se ha tomado una clara elección de política y existe considerable confusión.

    (31) Existen varias implicancias en la inversión que derivan de este estudio. Aparte de los costos directos de las intervenciones propuestas en Investigación y Desarrollo participativo, entrenamiento y extensión en conservación de suelos, estimados en US$ 20 millones en 10 años, la inversión en equipamiento adicional de SD se estima que alcanza aproximadamente US$ 7 millones por año durante los años iniciales y se reducen luego. A pesar de que deben existir suficientes fondos para cubrir las necesidades adicionales de los agricultores para financiamiento a corto plazo, existen pocos fondos disponibles para financiar maquinarias agrícolas a mediano plazo de 5- 7 años. El GP, a través del Banco Nacional de Fomento, debe buscar activamente con agencias de financiamiento bilateral o internacional, incrementar la disponibilidad de fondos para financiar la inversión adicional que se necesitará para equipamiento en SD.

    Conclusiones

    (32) Los beneficios para los agricultores, que derivan de la adopción de la siembra directa en combinación con rotaciones de cultivos adecuadas, pueden ser sustanciales. Sin embargo, para que los agricultores puedan darse cuenta de estos beneficios, a parte de adoptar la SD, ellos deben alterar marcadamente sus sistemas de producción, cambiando de prácticas de monocultivo a rotaciones de cultivos diversificadas, incluyendo el uso de abonos verdes. Esto necesita del aprendizaje y dominio de un conjunto de nuevas habilidades de manejo de cultivo. Es claro que se necesita Investigación y Desarrollo participativo, entrenamiento y extensión para acelerar el aprendizaje de estas habilidades. Mientras que los proveedores de maquinaria y pesticidas son activos en la extensión de la SD - orientada a aumentar sus ventas y no las ganancias del agricultor - las cooperativas de agricultores y los agricultores merecen ser apoyados de manera que los beneficios potenciales a la sociedad, que se pueden conseguir de estas técnicas sean optimizados.

    (33) El estudio ha indicado que la inversión en bienes públicos durante un periodo de 10 años, en la forma de Investigación y Desarrollo participativo, entrenamiento de especialistas y programas de extensión en siembra directa y rotación de cultivos, incrementaría la tasa de adopció de estas tecnologías y será una inversión económicamente atractiva para Paraguay. Estos esfuerzos deben facilitar el desarrollo guiado por agricultores e iniciativas de extensión del sector privado. Esto puede ser logrado apoyando grupos auto organizados de agricultores de siembra directa ya sea directamente, o indirectamente a través de departamentos técnicos de las cooperativas de agricultores. Las actividades propuestas de Investigación y Desarrollo participativo, extensión y entrenamiento y aprendizaje, en combinación con el incremento sustancial en ingresos de la finca, se espera que provean suficientes incentivos para impulsar a la mayoría de los agricultores paraguayos a adoptar la SD y rotaciones de cultivos mas diversificadas. Se esperan que estos cambios en los métodos de producción de la finca reviertan la tendencia actual de disminución en la productividad de cultivos y conduzcan a una forma económica, ecológica y socialmente sustentable de agricultura comercial en Paraguay.

    (34) El proyecto MAG/ GTZ debe ser considerado como una fase piloto del proyecto propuesto de Investigación y Desarrollo participativo/ entrenamiento/ extensión. La posibilidad de expandir inmediatamente las actividades del proyecto MAG/ GTZ a través del Proyecto Administración de los Recursos Naturales8 financiado por el Banco Mundial debe ser cuidadosamente evaluada ya que ahorrará un tiempo valioso y proveerá información útil que puede ser incorporada en la formulación del proyecto identificado en este informe.


     

     
    1. Las fincas fueron seleccionadas sobre la base de su representatividad en términos de zonificación agroecológica, t amaño de finca y sistemas de cultivo y de labranza de suelos utilizados. El área de cultivos de verano por finca varió desde 18 ha hasta 350 ha.
    2. En la región de San Pedro, la tierra puede ser abandonada en un tiempo tan corto como 5- 7 años luego del desmonte para la implantación de cultivos agrícolas. En Itapua, el periodo antes del abandono puede ser tan corto como 8- 10 años.
    3. De acuerdo con Kelly (1983), se estima que si la erosión de suelos continúa sin control, la disminución de rendimientos del 15% en Africa, y 19% y 41% en el Sudeste y Sudoeste de Asia respectivamente, se esperan en el periodo 1980- 2000.
    4. En un periodo de 17 años (1977- 1995) se han reportado en Paraná incrementos de rendimiento bajo SD, de 86% en maíz y 56% en soja, al mismo tiempo la aplicación de fertilizantes se ha reducido 30% y 50% en maíz y soja, respectivamente (F. Djkstra, com.pers.).
    5. Un conjunto diferente de precios fue utilizado para San Pedro e Itapua.
    6. El impacto de las variaciones de precio y clima en el comportamiento financiero de la finca bajo SD y LC son considerados en este informe.
    7. La segunda fase del proyecto MAG/ GTZ que comenzó en 1996 incluye un componente diseñado para asistir a pequeños agricultores a introducir SD y rotación de cultivos en sus fincas utilizando tracción animal. Un estudio de las implicancias económicas de la SD y rotación de cultivos en las fincas pequeñas se planea como parte de la segunda fase.
    8. Este proyecto, a pesar de poseer objetivos y conceptos claros, carece distintivamente de especificación en como estos serán traducidos en actividades pragmáticas en conservación de suelos en las fincas.

    Inicio


     
      ECONOMÍA PEQUEÑOS AGRICULTURES
    PROYECTO CONSERVACIÓN DE SUELOS (MAG/ GTZ)
     
    ASPECTOS ECONÓMICOS DE LOS SISTEMAS DE
    SIEMBRA DIRECTA Y LABRANZA CONVENCIONAL
    EN PEQUEÑAS FINCAS DEL PARAGUAY
     
    IMPLICANCIAS EN LA POLÍTICA Y LA INVERSIÓN

     
    Autores:
    William J. Sorrenson, Consultant GTZ
    E- Mail: william.sorrenson@clear.net.nz
    Cesar Duarte, DIA, MAG
    Justo López Portillo, DIA/ MAG
    Agosto 1998

     
    Traducido por: Héctor Causarano  
     
    CONTENIDO

     
    RESUMEN Y CONCLUSIONES

    (Solamente el resumen y las conclusiones son presentadas aquí).
    Favor dirigirse al autor principal o al Proyecto Conservación de Suelos MAG- GTZ para obtener el informe completo.
    E- Mail: gtzsuelo@quanta.com.py

     

    Este informe documenta los resultados de un estudio sobre los aspectos económicos de los sistemas de siembra directa, comparados con los sistemas de labranza convencional, en pequeñas fincas del Paraguay. El estudio fue conducido durante un periodo de 3 meses, de mayo a julio de 1998, y fue auspiciado por el Proyecto Desarrollo y Difusión de Sistemas de Aprovechamiento del Suelo Orientados a su Conservación (MAG/GTZ).

    Actualmente se considera que la erosión y degradación del suelo en los trópicos ha alcanzado niveles catastróficos y amenaza la viabilidad de la agricultura en la mayor parte de esta región. Ante los efectos negativos de la disminución de la productividad y los ingresos, debido a la erosión y la degradación del suelo en sistemas de cultivos anuales con labranza convencional, los agricultores a lo largo de los trópicos han adoptado rápidamente la siembra directa, la que está comenzando a ser reconocida como una revolución tecnológica. La experiencia práctica en Paraguay y en otros lugares de Sudamérica, sugiere que la siembra directa en combinación con el uso de abonos verdes y la rotación de cultivos, son métodos de conservación de suelo con mayor retorno económico. Los sistemas de labranza convencional, antieconómicos e insostenibles, son transformados en sistemas económicos y sostenibles, con el potencial de generar importantes beneficios al individuo y a la sociedad.

    La siembra directa fue introducida en medianas y grandes fincas mecanizadas del Paraguay en 1990. Para el año 1997 unas 480.000 ha, 51% del total del área cultivada en Paraguay, se encontraba en siembra directa. Los beneficios económicos que provienen de esta adopción espectacular de la técnica son enormes. Su magnitud fue calculada para el año 1997 en US$ 941 millones. Esta estimación incluye la disminución en pérdida de nutrientes del suelo al evitarse la erosión en áreas bajo siembra directa, además del costo ahorrado al reducir horas tractor, menor consumo de combustible y menor uso de fertilizantes.

    Contrastando con el gran incremento de la siembra directa en fincas mecanizadas, la siembra directa en las fincas pequeñas apenas ha comenzado. Mientras que el número de pequeñas fincas en Paraguay alcanza alrededor de 248.000 y ocupa 1,5 millones de ha, el área de siembra directa en pequeñas fincas ha sido estimado en apenas 4.500 ha. Esta superficie incluye áreas que se dedican solo ocasionalmente a la siembra directa. La superficie que se encuentra bajo siembra directa permanente en pequeñas fincas es posiblemente menor que 2.000 ha e involucra a no más de 150 agricultores.

    Se estima que 1,2 millones de personas viven en pequeñas fincas, 80% de las cuales viven en la pobreza. La pobreza rural se ha incrementado y las familias con pequeñas fincas han estado sufriendo la disminución de sus ingresos y el deterioro en los niveles de nutrición y salud. Como consecuencia, la migración hacia las ciudades ha venido aumentando. La población urbana, como un porcentaje del total de la población paraguaya, se incrementó del 37% en 1972 al 50% en 1992. La raíz del problema del éxodo hacia las ciudades, es sin duda la disminución en la productividad debido a la erosión y degradación de los suelos y la disminución en los ingresos de la finca. Es muy contradictorio e irónico que muchas familias de pequeños agricultores, que abandonan sus fincas en busca de una vida mejor, enfrentan luego condiciones peores. La mayoría termina viviendo en las ciudades o alrededor de ellas, en barrios marginales.

    A pesar de la mala situación por la que atraviesan los pequeños agricultores, y el gran número que ha venido abandonando sus fincas y han migrado a áreas urbanas, los pequeños agricultores todavía realizan una gran contribución a la economía paraguaya. A pesar de que ellos ocupan solamente el 6% del área agrícola del país, todavía generan el 35% de la producción del sector. Esta es una gran contribución a la economía, ya que el sector agrícola es la columna vertebral de la economía paraguaya, generando el 26% del Producto Interno Bruto, el 90% de todas las exportaciones y empleando el 37% de la mano de obra.

    Edelira y San Pedro
     

    El informe documenta estudios detallados de casos en siete fincas de dos regiones representativas del país, donde la mayor experiencia con siembra directa se ha logrado a nivel de pequeñas fincas, Edelira y San Pedro. Las fincas estudiadas fueron seleccionadas por ser representativas de la mayoría de las pequeñas fincas y con tamaños que varían de 5 a 20 ha. En Edelira, los agricultores tenían de 5 a 6 años de experiencia con siembra directa y en San Pedro los dos agricultores tenían solamente 2 años de experiencia con siembra directa. La productividad de estas fincas antes de la adopción de siembra directa fue comparada con su productividad posterior a la adopción de la siembra directa. Dos fincas que no adoptaron siembra directa, una en cada región, fueron también analizadas con detenimiento para servir como testigos de la productividad actual de los sistemas de labranza convencional. Además, se llevaron a cabo análisis detallados de cinco fincas típicas en Paraguarí, consideradas representativas de alrededor de 367.400 ha de pequeñas fincas en suelos extremadamente degradados de la zona Central del Paraguay.

    Este estudio muestra que los rendimientos de algodón, soja, tabaco y maíz, cultivos de renta importantes para pequeños agricultores, han disminuido rápidamente en sistemas no sostenibles de labranza convencional. Estos sistemas entran en un espiral de rendimientos e ingresos decrecientes e inevitablemente alcanzan un punto donde los agricultores son forzados a abandonar sus fincas.

    Cuando la siembra directa y los abonos verdes son introducidos, la fertilidad del suelo y los niveles de materia orgánica se elevan rápidamente, aumentando rápida y significativamente los ingresos de la finca. En la mayoría de los casos con labranza convencional, los pequeños agricultores no usan ningún fertilizante, muy poco o nada de abono orgánico y generalmente no toman medidas de conservación de suelos. Debido a la significativa erosión del suelo, se pierden altas cantidades de nutrientes y materia orgánica. En la opinión de los agricultores que adoptan la siembra directa, los rendimientos del cultivo mejoran inmediatamente. Los datos de rendimiento del cultivo para cada finca del estudio de caso son proveídos en el informe. Estos datos ilustran claramente la tendencia de rendimientos decrecientes bajo labranza convencional y que los rendimientos se incrementan inmediatamente luego de la adopción de cultivos de abonos verdes y siembra directa. Un ejemplo de la rápida respuesta a la introducción de la siembra directa y mucuna, es la posibilidad de volver a cultivar tabaco en las dos fincas con siembra directa estudiadas en San Pedro. En el segundo año de uso de la siembra directa, el tabaco fue reintroducido en estos sistemas agrícolas. Un cultivo altamente rentable, que demanda altos niveles de fertilidad, como el tabaco, solo podía ser cultivado anteriormente durante uno o dos años posteriores a la habilitación de tierras que se encontraban bajo bosque nativo. Este es un signo de que la fertilidad del suelo se ha recuperado rápidamente.

    El estudio muestra que los costos de producción de cultivos caen sustancialmente después de la adopción de la siembra directa. No sólo se ahorran los costos de la preparación del suelo, sino que los requerimientos de mano de obra disminuyen y el costo de carpidas también disminuye en la mayoría de los casos. En una de las fincas estudiadas en Edelira, la preparación del suelo para soja costó 59 US$/ha, representando el 24% del total del costo de producción. Este costo fue eliminado bajo siembra directa. En la misma finca, bajo siembra directa se logró ahorros sustanciales de 76 US$/ ha en los costos de carpidas, en comparación con labranza convencional, y el requerimiento anual de mano de obra disminuyó de 300 jornales a 239 jornales.

    El estudio demuestra claramente que el comportamiento financiero del sistema de labranza convencional es pobre, y que en contraste, la siembra directa ofrece siempre un mejoramiento casi instantáneo. No solo permite que los ingresos del cultivo se eleven, sino que los costos de producción se reduzcan significativamente. El orden de magnitudes se ilustra más abajo. Se calcula que los sistemas convencionales son marginalmente económicos cuando todos los factores de producción, incluyendo la mano de obra familiar, son valorados a precio de mercado. En un distintivo contraste, los sistemas agrícolas donde la siembra directa y los abonos verdes se han introducido, mostraron una gran mejora.

    Resumen de resultados de Sistemas de Cultivos para Edelira

     

    Mientras que el estudio de caso en labranza convencional (Sr. Bruno), actualmente tiene un ingreso neto de la finca menor a U$S 600, y un retorno por jornal menor a U$S 1,50 por día, las otras tres fincas donde la siembra directa fue adoptada tienen un ingreso neto de la finca entre los U$S 3.200 y U$S 5.800 con retorno por jornal que va desde U$S 16 hasta U$S 24 por día. Este es un reflejo del mejoramiento sustancial sobre la finca que aun se encuentra con labranza convencional, donde la pobre producción se debe a la fuerte dependencia de la soja. No solo posee bajo rendimiento (promedio de 2.500 Kg/ ha) sino que el agricultor también recibe del acopiador local de soja, un precio relativamente bajo por su producción (12 % a 15 % menos de lo que paga la Cooperativa Colonias Unidas). También paga una alta tasa de interés por los créditos obtenidos del comerciante (5 % por mes = 60 % por año), lo que eleva significativamente sus costos de producción. Este agricultor está atrapado en un proverbial circulo vicioso de dependencia de su acopiador local, lo que ocurre comúnmente entre pequeños agricultores.
     
    Los resultados de los que adoptan la siembra directa son igualmente impresionantes al ser comparados con la productividad anterior de estas fincas, cuando se encontraban con labranza convencional. Los incrementos en los ingresos netos de la finca han estado entre 35 % y 99 %.
     
    El ingreso neto actual en la finca con labranza convencional del Sr. Agustín es de U$S 1.416, lo que es comparable con los ingresos netos de la finca (sobre la base de una hectárea) obtenido en las otras dos fincas cuando se encontraban con labranza convencional. Lo que es particularmente llamativo es como los ingresos netos de la finca y los retornos de mano de obra se han incrementado en solo dos años después de introducir la siembra directa, particularmente en la pequeña finca de 5 hectáreas.

    Resumen de resultados de Sistemas de Cultivos para San Pedro

    Los agricultores en Edelira y San Pedro han estado recibiendo la asistencia técnica de alto nivel que se encontraba disponible, semillas de abonos verdes, y maquinarias y equipamiento para siembra directa en forma gratuita. Todos los agricultores entrevistados reconocen la necesidad de seguir contando con asistencia técnica. Sin embargo, todos los análisis llevados a cabo en el estudio sugieren que aunque los agricultores tengan que pagar por la obtención inicial de semilla de abonos verdes y por la maquinaria y/ o equipamiento en pequeños grupos de 3 a 4 agricultores, ésta tecnología todavía será altamente rentable para ellos. El Estudio por lo tanto, muestra que la siembra directa tendrá un gran retorno económico para el Estado y es económicamente atractiva para los pequeños agricultores.

    Para que un número significativo de pequeños agricultores pueda adoptar la siembra directa, se necesitará darles acceso a una asistencia técnica competente y créditos a largo plazo con tasas de interés accesibles, de manera que puedan comprar un mínimo de equipamiento y maquinaria requeridos.

    Dependiendo del equipamiento y maquinarias que sean adquiridos, los costos por agricultor variarían de U$S 800 a U$S 3.000 para un grupo de tres agricultores, y de U$S 600 a U$S 2.200 para un grupo de cuatro agricultores. A la actual tasa de interés del CAH, 17,5 % anual, se necesitará un plazo de por lo menos 6 a 7 años.

    Paraguarí
     

    La zona de Paraguarí fue seleccionada como área representativa de suelos extremadamente degradados en la zona central de Paraguay. La siembra directa aún no ha llegado a los pequeños agricultores en estos suelos pobres y degradados.

    El probable impacto financiero de un programa propuesto por el Proyecto MAG/ GTZ, para la restauración de la fertilidad y la introducción de la siembra directa y el cultivo de abonos verdes, fue evaluado en el estudio para una finca modelo de 5 hectáreas. Los datos en el que este modelo está basado, se han obtenido mediante un estudio detallado de cinco fincas típicas en Paraguarí e Ybycuí. El análisis del modelo de finca también incorporó los resultados de 11 parcelas piloto, que fueron instaladas en pequeñas fincas por el Proyecto de Conservación de Suelos MAG/ GTZ, en 1997. Las intervenciones propuestas para recuperar la fertilidad del suelo, envuelven la restauración de la fertilidad en 1 hectárea de terreno por un período de tres años. Los resultados son mostrados para un escenario donde el 75% de los costos de los insumos técnicos de encalado, semilla y fertilizante son subsidiados en el primer año. Tal política será necesaria para que el programa sea financieramente viable y aceptable para los pequeños agricultores. También se hace una proyección de la probable evolución financiera de la finca si la fertilidad del suelo fuera restaurada y fuese adoptada la siembra directa en el total del área cultivada, de 3,75 ha. A un típico pequeño agricultor probablemente le llevaría 9 a12 años para poder alcanzar esta etapa. Los resultados son también impresionantes como puede observarse en la tabla de abajo. El ingreso neto de la finca se estima que será elevado sustancialmente de un valor negativo de U$S 176 a un valor positivo de U$S 298, mientras que la mano de obra se reducirá levemente de 126 a 118 jornales.

    Resumen de los Resultados del Modelo de Finca para Paraguarí
      Ingreso total
    US$
    Costo total
    US$
    Ingreso neto de la finca
    US$
    Total mano de obra
    Jornales
    Actual 781 957 -176 126
    Primer año 1.015 1.4021 -388 167
    Segundo año 1.015 1.159 -145 128
    Tercer año 954 921 33 126
    Futuro 1.621 1.323 298 118

    1Este costo incluye los 150 U$S requeridos para las dos matracas y el silo de maíz.

    Los resultados de Paraguarí indican que para un modelo de finca de 5 hectáreas bajo labranza convencional, el sistema es antieconómico cuando todos los factores de producción son presupuestados a precio de mercado. La razón principal de esto son los muy bajos rendimientos de cultivo obtenidos en suelos extremadamente degradados, donde el rendimiento promedio del algodón es de 800 Kg/ ha, de la mandioca 8 Ton/ ha y del maíz colorado 600 Kg/ ha. Los agricultores continúan cultivando bajo tales circunstancias, minimizando sus costos de producción. En la mayoría de los casos nunca se compran fertilizantes ni pesticidas. Ellos usan sus propias semillas y dependen de la mano de obra familiar que no tienen que pagar, aunque por supuesto, ambos tienen sus costos de oportunidad. Muchas veces, los agricultores tienen sus propios bueyes, o alquilan estos de sus vecinos, pagando por ello con parte de la producción o con su mano de obra.

     

    El estudio también explora la posibilidad de que un típico pequeño agricultor pueda cumplir con el compromiso de los préstamos. Un típico agricultor necesitaría prestar entre 400 y 500 U$S para financiar los costos de dos matracas, un silo pequeño de 2.000 kg para maíz, así como el 25 % del costo de los insumos técnicos requeridos en el primer año, y el 100 % de aquellos requeridos en el segundo año. El estudio demuestra que esto será financieramente factible, con un préstamo de al menos 4 años de plazo. El interés fue calculado a la tasa vigente del CAH, del 17,5% y cobrado en el primer año. La deuda principal fue amortizada en cuotas anuales iguales, durante los tres años restantes. Sin embargo, será necesario incorporar cláusulas para el refinanciamiento o condonación de manera a eliminar el riesgo de una ruina financiera en el caso de posibles fracasos del cultivo, debido a circunstancias que van más allá del control del agricultor, tal como sequía severa o el ataque de plagas.

    Los resultados de Paraguarí indican que la inversión en fertilizantes y abonos verdes, y la introducción de la siembra directa con abonos verdes en pequeñas fincas con suelos extremadamente degradados, en la zona central de Paraguarí, sería altamente rentable a la nación y a los pequeños agricultores.

    Un programa propuesto para la restauración de la fertilidad del suelo en la zona central de Paraguay
     

    La primera fase del programa de cuatro años, propuesto para recuperar la fertilidad de los suelos extremadamente degradados de la zona central de Paraguay, se detalla en este informe. La primera fase consiste de cuatro componentes: (1) 250 parcelas demostrativas; (2) maquinaria y equipamiento; (3) extensión; (4) asistencia técnica. Los costos de este programa han sido calculados en alrededor de US$ 1,1 millones, incluyendo los gastos de contingencia. El Gobierno de Paraguay necesitará contribuir alrededor del 60% de este costo. La contribución de la mano de obra de los agricultores se estima en un total de U$S 180.000, equivalente al 19 % de los costos del programa. Una línea de créditos para agricultores participantes, totalizaría alrededor del 21%. Si se incluye la porción de crédito de los costos del proyecto, el agricultor pagará el 40 % de los costos totales del programa. El proyecto necesitará apoyo técnico de especialistas, el cual es asumido que será proveído sin costos por la GTZ al Gobierno de Paraguay.
     
    Durante la ejecución del Proyecto, 25 extensionistas serán bien entrenados en las técnicas de siembra directa, rotación de cultivos, desarrollo agrícola participativo y asistencia a agricultores para organizar la operación y mantenimiento de maquinaria de siembra directa a tracción manual y animal. Estos extensionistas estarán dedicados a tiempo completo para el programa y trabajarán directamente con 250 pequeños agricultores.

    A través de las actividades de extensión planeadas, que incluye seminarios nacionales, simposios locales y días de campo, se harán contactos con al menos otros 2.000 pequeños agricultores. Además, será parte integral de las actividades de extensión, cursos de entrenamiento financiados a través del Programa, en el Centro de Capacitación de la DEAG en San Lorenzo. Estos cursos de capacitación son diseñados para ampliar el impacto del programa más allá de los extensionistas y de los pequeños agricultores directamente involucrados. Un adicional de 60 extensionistas y 240 líderes de pequeños agricultores recibirán capacitación sobre los principios básicos de conservación del suelo y restauración de la fertilidad en suelos extremadamente degradados, en siembra directa y cultivo de abonos verdes. Ellos serán seleccionados de otras partes de la zona central de Paraguay, donde los suelos se encuentran extremadamente degradados. Esto les daría una oportunidad para aprender de las experiencias de campo de la primera fase y para ayudarles a ubicarse en una subsecuente segunda fase con el Programa ampliado.

    Apoyo Gubernamental inmediato
     

    Debido a que será imperativo para la adopción satisfactoria de la siembra directa y la rotación de cultivos, que los extensionistas sean competentes y bien entrenados, y que se disponga de créditos a largo plazo accesibles para pequeños agricultores, como próximo paso, el estudio aconseja enfáticamente que el Gobierno apoye inmediatamente dos programas pilotos. El primero es la primera fase del programa propuesto en este informe, para la restauración de la fertilidad del suelo en la zona central de Paraguay, resumido más arriba. El segundo es una expansión del programa de siembra directa y rotación de cultivos para pequeños agricultores en Itapúa y San Pedro, el cual se abocará a desarrollar la capacidad técnica para asegurar el servicio de extensión necesario y los créditos a largo plazo en estas regiones. Se recomienda que estos servicios sean apoyados a través de cooperativas agrícolas locales que existen en estas regiones.

    Este informe ha especificado los recursos requeridos y los arreglos institucionales para la primera propuesta. Existe la necesidad de especificar estos para el segundo programa. Aunque estuvo fuera del alcance del estudio, el informe provee numerosos datos y un análisis sobre los cuales se puede formular una propuesta detallada.
     
    Conclusiones

    1. El estudio ha demostrado que la siembra directa y la rotación de cultivos son sostenibles y mucho más rentables para los pequeños agricultores que los sistemas no sostenibles de labranza convencional.

    2. Claramente la tecnología de siembra directa / abonos verdes / rotación de cultivos, funciona tan bien para los pequeños agricultores, como para los agricultores mecanizados, medianos y grandes. Existen enormes beneficios potenciales que se pueden obtener en lo económico, ambiental y social cuando esta tecnología sea extendida a un número importante de pequeños agricultores en el Paraguay. Sin embargo, mientras esta tecnología puede extenderse en forma relativamente fácil a los medianos y grandes agricultores, quienes poseen recursos para tener acceso fácil a ellos, será mucho más difícil extenderlos a los pequeños agricultores. Esto es porque los pequeños agricultores no tienen los recursos para acceder a ellos, especialmente la asistencia técnica y el crédito.

    3. Para que la adopción de la tecnología sea más rápida, se requiere de una importante reforma política e institucional y un considerable apoyo financiero del Gobierno. No obstante, la extensión de los beneficios sociales, económicos y ambientales que serán obtenidos con esta adopción de la tecnología, justificarán muy significativamente los recursos y esfuerzos que sean requeridos. Las familias de pequeños agricultores serán las mayores beneficiarias, un grupo meta bien merecedor de ésta asistencia. Asimismo, también seráá económico para la sociedad. No solo pararía potencialmente la migración urbana con sus pesados costos sociales, sino que los elevados costos actuales del estado de erosión del suelo serán al mismo tiempo sustancialmente reducidos.

    4. Se concluye que la siembra directa y la rotación de cultivos constituyen una revolución tecnológica para pequeños agricultores. En más de veinte años de extensa experiencia analizando los sistemas de pequeños agricultores en Sudamérica, Africa y Asia, nunca antes el primer autor de este estudio analizó tan impresionante tecnología para pequeños agricultores. En conocimiento de los autores, ninguna otra técnica agrícola ha demostrado tener tanto impacto en los ingresos de los agricultores, reducir sus costos de producción y riesgos, y al mismo tiempo ser ambientalmente sostenibles y generar ganancias netas muy considerables para la sociedad. Alcanzar estos beneficios individuales y sociales será un gran desafío que exigirá considerable esfuerzo y decidido apoyo.

    5. El informe resalta que para lograr una mayor difusión de la técnica, serán necesarios: considerable reforma política, capacidad creativa y fortalecimiento institucional. Se requerirá apoyo del Gobierno paraguayo y de las organizaciones internacionales, particularmente en dos frentes: (1) Apoyo técnico y organización de pequeños agricultores, lo cual será indispensable para la introducción y adaptación satisfactoria de la tecnología de siembra directa en pequeñas fincas, y para permitir a los pequeños agricultores que se organicen por sí mismos, de tal forma que puedan capitalizar la experiencia. Este apoyo tiene implicaciones políticas importantes, ¿Quien proveerá los servicios y los enlaces que necesitarán definirse entre la DEAG/ DIA/ Cooperativas agrícolas/ ONGs?; (2) Crédito y apoyo institucional requeridos para proveer líneas de créditos adecuadas para pequeños agricultores y para fortalecer los enlaces entre pequeños agricultores/ cooperativas agrícolas/ bancos, para hacer este trabajo.

    6. Debido a la complejidad de la situación, se requiere de un proceso en etapas. Como un paso inmediato, los dos programas piloto son altamente recomendados para probar y desarrollar los mecanismos que se necesitarán para realizar una considerable difusión de estas tecnologías a los pequeños agricultores paraguayos. Si estos programas son implementados satisfactoriamente, la plataforma estará preparada para una expansión de la siembra directa en pequeñas fincas del Paraguay. Ningún intento para expandir la siembra directa a pequeños agricultores en Paraguay debería realizarse antes que la política, la reforma institucional y otros pre- requisitos recomendados en este informe estén convenientemente en su lugar, pues conduciría indudablemente a un uso inapropiado de los escasos recursos.

    RECOMMENDACIONES

    En el presente informe se han realizado varias recomendaciones específicas. Las recomendaciones generales más importantes que resultan de este estudio son señaladas a continuación.

    Podrían obtenerse enormes beneficios socioeconómicos y medioambientales con la recuperación de la fertilidad de suelos sumamente degradados y la substitución de los sistemas de cultivo convencional por rotaciones de cultivo y siembra directa. A diferencia de los medianos y grandes productores, que tienen la capacidad técnica y financiera para lograr muchos de estos beneficios por sí mismos, los pequeños agricultores requerirán mucha ayuda con fondos públicos para que puedan beneficiarse con estas tecnologías. Se recomienda el apoyo gubernamental en las siguientes áreas ya que ello será esencial y totalmente justificado en el terreno socioeconómico y medioambiental:

    1. Proveer un servicio de apoyo en investigación y desarrollo en finca para permitir a los pequeños agricultores introducir exitosamente la siembra directa y cultivos de abonos verdes. Los proveedores de este servicio necesitarían ser del MAG. Para ello, el gobierno necesitaría entrenar un número pequeño de personal de la DIA y de la DEAG ya que en la actualidad no existe esta capacidad. Se necesitaría asistencia técnica para aumentar la capacidad de estas instituciones de manera a proporcionar competentemente el nivel de servicio requerido.

    2. Apoyar un programa de extensión específico orientado a expandir las técnicas de siembra directa y rotación de cultivos en la forma más rápida y económica posible. Los entrenamientos específicos para esto serán parte del programa y necesitarán ser llevados a cabo por la DEAG. El personal de extensión a ser entrenado para proporcionar el servicio de extensión serán los empleados públicos así como los del sector privado, sobre todo aquellos empleados de las cooperativas de agricultores y ONGs. Cuando sea factible y rentable, deben ser contratados por el Gobierno los servicios de extensión del sector privado. Será ineludible que el Gobierno solvente este programa de extensión por lo menos a mediano plazo y posiblemente a largo plazo (5- 10 años). Esto es considerando que la adopción y difusión de estas tecnologías serán mucho más lentas y más compleja entre los pequeños agricultores que entre los medianos y grandes agricultores mecanizados.

    3. Asegurar que el crédito a largo plazo se encuentre disponible para los pequeños propietarios de manera a: (a) comprar individualmente los insumos técnicos comosemillas, fertilizantes, matracas y silos de almacenamiento de grano; y (b) comprar en pequeños grupos maquinaria importada (principalmente del Brasil) de siembra directa a tracción humana o animal. En el caso de suelos sumamente degradados, habrá necesidad de una línea específica de crédito y un programa separado para financiar los insumos iniciales que se requieren para elevar los niveles de fertilidad. Para esto se necesitará préstamos de hasta 4 años. En el caso de (b), se necesitarán préstamos de 5 a 7 años. Se recomienda que el CAH, y donde fuera posible las cooperativas de agricultores sean las instituciones que administren estas líneas de crédito. Tal crédito necesitará estar sujeto al normal criterio de viabilidad económica y hacerse disponible solo para los agricultores que sean apoyados por los servicios de extensión y desarrollo de la finca. Se recomiendan cláusulas de asistencia para los reembolsos de préstamos en el caso de recuperación de la fertilidad del suelo, para cubrir el riesgo de fracasos en los cultivos.

    4. Asegurar que líneas de crédito a corto plazo, sujetas a criterios normales de viabilidad económica, se encuentren disponibles para que los pequeños agricultores compren semillas, fertilizante y pesticidas que se necesitaran para establecer con éxito la siembra directa y los cultivos de abonos verdes.

    5. Aunque se encuentra fuera del alcance de este estudio, se recomienda que el Gobierno examine en forma urgente y exhaustiva su política de asistencia a los pequeños agricultores, para que haya una coherencia y consistencia en las políticas de instituciones diferentes. Existe también la urgente necesidad de reestructuración de las instituciones estatales de crédito para reducir la actual dilapidación de los limitados recursos Gubernamentales, causados por el enorme costo de administrar el crédito a los agricultores.

    Actualmente se hace necesario ir más allá de los aspectos puramente técnicos de la siembra directa y los cultivos de abonos verdes en los sistemas de producción pequeños. Se sabe que la siembra directa y los cultivos de abonos verdes funcionan bien bajo las condiciones de las fincas pequeñas. Ellos no solamente han sido bien aceptados por los pocos pequeños agricultores que han tenido la oportunidad de practicarlos, sino que también se conoce ahora a través de los resultados de este estudio, que son técnicas altamente rentables para los pequeños agricultores. Sin embargo, mientras exista la necesidad de continuar este trabajo técnico en las líneas recomendadas anteriormente, se debe también asegurar que los agricultores puedan tener acceso a la extensión especializada y competente así como a las semillas de abonos verdes y a la maquinaria y equipos necesarios. Hasta ahora éstos se han proporcionado sin costo a un número muy pequeño de agricultores a través de MAG- DEAG con la ayuda de la GTZ.

    Se necesita poner énfasis en:

    1. Proveer fondos para el entrenamiento y funcionamiento de los servicios de extensión requeridos;
    2. Desarrollar producción sustentable de semillas de abonos verdes;
    3. Asegurar que los pequeños agricultores tengan acceso al crédito económico para comprar el equipo necesario de siembra directa y organizarse para operar y mantener este equipo.

    Se recomienda que los proyectos piloto comiencen en Itapúa con la Cooperativa Colonias y en San Pedro con la Cooperativa de pequeños agricultores que allí existe. Deben formarse varios grupos de pequeños agricultores (3 a 4 por grupo) y proveerles asistencia para acceder al crédito. Estas cooperativas pueden actuar como intermediarios para preparar planes de inversión a ser presentados a los bancos (CAH y posiblemente BNF) y para administrar los reembolsos del préstamo. Se recomienda ayuda técnica a corto plazo para aumentar la capacidad de las dos cooperativas para esto.

    Para el futuro inmediato, dos programas específicos son altamente recomendados:

    1. Un programa para la recuperación de la fertilidad del suelo y la introducción de la siembra directa y rotaciones de cultivo en la zona central del Paraguay, con actividades enfocadas en los Departamentos de Paraguarí, Cordillera y Caaguazú;
    2. Un programa de expansión de siembra directa y rotación de cultivos para pequeños agricultores en Itapúa y Edelira.

    Estos programas inmediatos se recomiendan para evitar la fragmentación de los limitados recursos de mano de obra (ya que la capacidad institucional para implementarlos es muy limitada) y para asegurar que habrá impactos mensurables. De estos programas se obtendrán experiencia y lecciones importantes, lo que dará el cimiento adecuado para posteriormente expandir en forma rentable a otras partes del Paraguay. La capacidad institucional también será fortalecida.

    Deben formar parte integral de estos programas, un número limitado de ensayos simples sobre variedades y niveles de fertilización. Esto se debe a que no se poseen datos de rendimientos de las principales variedades cultivadas a diferentes niveles de fertilización y rotaciones de cultivos que aportan nutrientes residuales de los abonos verdes, bajo las condiciones de pequeñas fincas en Paraguay. Es indispensable que estos datos sean generados lo más pronto posible para que los agricultores decidan en forma racional sobre las variedades de cultivos, nivel de fertilizante y rotaciones de cultivos/ abonos verdes que mejor satisfagan sus necesidades. Este trabajo de desarrollo, basado en investigación en fincas, debe ser parte de los esfuerzos en conservación de suelos de la DEAG, pero necesitará ser realizado en estrecha asociación con la DIA. Para que cumplan con su objetivo, es necesario que estos ensayos sean simples y fácil de interpretar. Más que en los datos estadísticos, se debera enfatizar en la aceptabilidad y participación de los agricultores en las opciones ensayadas, y en el análisis económico de los datos.

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